Diego Naser parecería estar despegado, flotando en escenarios del más alto calibre, girando por el mundo


Vía: www.lr21.com.uy | Por: Carlos Loría

Si uno lee su currículo, termina en total estupefacción al ver cómo ha portado la bandera de la música toda su vida haciéndola propia. Pero cuando uno lo conoce se da cuenta de que es un ser humano de a pie, como todos nosotros, con posiciones políticas, gustos, problemas y dificultades, pero que lucha por salir adelante en un mundo cada vez más conflictivo.

A Diego le gusta el café con leche en un vaso, tiene un gato callejero adoptado, una familia que espera un retoño por nacer en breve, y a pesar del húmedo calor montevideano de enero, no deja de usar sus mocasines con medias de vestir: parece que es fiel defensor de la elegancia ante todo. Y aparte de tenerlo todo, tiene música. Mucha música para decir. Es violinista y violista por igual y no quiere decidirse por ninguno de los dos. Para él, ambos instrumentos son dos amores que jamás podrá dejar ir.

El Maestro Naser recibió a LARED21 en su casa, en un principio, para contarnos sobre sus logros como músico y sobre su nutrida carrera que ya suma 20 años ininterrumpidos de teatros y salas de concierto en todo el planeta. Al menos esa era nuestra idea, pero resultó tener mucho más para decir: hablamos de política, de sociedad, de cultura, de religión… hablamos de todo y también de música, y de cómo el arte y la cultura no pueden existir sin las políticas gubernamentales correctas, del papel fundamental de la música en la construcción de una sociedad y de la necesidad de mejorar la implementación de planes que den un acceso universal a la cultura a todos los seres humanos por igual.

Tu carrera te ha llevado a tocar en decenas de ciudades de América y Europa. ¿Qué cosas saltan a la vista al extrapolar las distintas culturas, poniendo en perspectiva Uruguay y los países europeos?

Una de las grandes diferencias de Europa con Latinoamérica, y sobre todo con Sudamérica, es el reconocimiento del talento propio, y además estar abiertos en todo sentido a que vengan artista de otras latitudes y valoran la calidad y quieren tenerla, quieren que te quedes, te invitan, te llevan, te contratan, te respetan. Eso es muy importante, no solo para el artista sino para ellos mismos como sociedad. La excelencia que ellos alcanzan, el nivel de perfeccionamiento o de educación se lo quedan ellos también, es un valor que ellos están agregando a sus sociedades a través del consumo del arte de sus propios artistas y los de otros países que lleguen. Esto último nosotros a veces no lo hacemos, o sea hace de forma desbalanceada, porque hay momentos en los que solamente se reconoce el talento extranjero y al nacional se le deja de lado. Eso se ve mucho en mi rubro en las programaciones musicales de las orquestas en donde se ve poca música nacional o de la región, y hay montones de compositores sinfónicos que se podrían tocar mucho más, como el uruguayo Héctor Tosar, el argentino Esteban Benzecry o el ecuatoriano Gerardo Guevara, o si vas a Norteamérica está Lowell Liebermann, ¿ves? Hay un montón de gente que está haciendo una excelente labor compositiva y el público los conoce poco.

¿Es un problema local?

Mirá, yo siempre intento pensar a un nivel más continental, es el primer paso hacia la globalización. Estamos lejos de tener un entendimiento regional y de estar hermanados con nuestros países vecinos y limítrofes, y eso también tiene que ver con el abrir y cerrar las puertas a los artistas de nuestra región. En eso hay mucho por hacer, no solamente en las cuestiones de género y diversidad sino también en cuestiones de integración. Cuando digo “integración” no me refiero únicamente a una persona, no me refiero a traer un solo artista de un país o de otro; me refiero a integrar la cultura, a conocer la cultura y a invertir en educación cultural que es educación que debería estar contenida desde la primaria.

En Europa también están habiendo recortes presupuestos en la educación, es una tendencia terrible que, lamentablemente, tampoco la izquierda ha sabido resolver esto, y eso me preocupa mucho. Antes pensábamos “bueno, cuando se venga la izquierda, todo esto se va a resolver”.

¿Y los recortes presupuestarios en Europa están de la mano de la avanzada de la ultra derecha?

No necesariamente, a ver, la derecha siempre aparece en épocas de crisis, si uno analiza la historia siempre ha sido un patrón. Los recortes presupuestarios en educación se han dado siempre, pero en el otro sentido, el aumento de presupuesto tiene que ir de la mano con modificaciones en la gestión de los recursos. No es solamente pagar más. Yo considero que si le pagas 1 peso adicional a alguien que no está capacitado, pues ese es 1 peso perdido.

Hay momentos en que hay que parar la pelota y dejar de buscar responsables para hacer políticas educativas y culturales entre todos.

¿Qué tan accesible es en países latinos como Uruguay o México la música sinfónica para el público en general?

Creo que últimamente se ha democratizado bastante. Ahora se llega a más gente que lo que se llegaba antes. Por ejemplo el caso de la Orquesta Juvenil, que es innegable la repercusión que ha tenido en el país y ya están en varios lugares del interior del país. En el caso de México, si bien ahora se vienen unos recortes presupuestarios enormes, yo siento que se ha invertido en la medida de lo posible en cultura, no tanto como se podría, porque México es un país gigante con 120 millones de habitantes. Para mí, México es un país de muchos opuestos, pero tiene que ser un país de primer mundo sin duda alguna.

Los recortes en cultura en México, ¿son consecuencia de un mal manejo de muchos años o más bien es algo reciente?

Mirá, el pueblo mexicano ha sido usurpado por muchos años. Cualquier recorte en educación y cultura en cualquier país, es una visión cortoplacista y no es un problema de México sino que se da en todo el mundo. Hay muchas formas de matar a un ser humano, y matarlo intelectualmente es uno de los peores crímenes, porque eso genera un sufrimiento de por vida en el individio. Los recortes y cultura y la mala administración en educación y cultura son crímenes de lesa humanidad.

¿Está bien administrado el presupuesto de cultura en Uruguay?

No hay excusas para tener mala administración cultural y educativa, no hay excusa para no tener eso como principal objetivo en cualquier administración, indiferentemente del momento económico. En el caso de nuestro país, este es un error que lo han cometido todos en la administración. Si a mi me pagan tres veces más por dirigir un concierto, yo no puedo dirigirlo tres veces mejor, ¿me explico? Lo que yo valgo y hago en el escenario no se duplica o se triplica de acuerdo a la cantidad de dinero que me pagues. En el Uruguay se aumentó el presupuesto para la educación enormemente, y muchas veces no funcionó. Ahí queda claro que no es un problema de dinero, creo que es el último de los problemas, y seguramente con estas afirmaciones muchos van a estar enojados conmigo. Si yo tengo una empresa que no funciona y le invierto más dinero, lo único que voy a tener es una empresa que va a consumir más dinero, pero sigue sin funcionar correctamente. Por eso la falta de dinero es el último de los problemas.

Es trascendental una buena administración de personal, una buen capacitación. Urge introducir en la cabeza de todos cuál es la función que cada uno tiene. ¿Cuál es la labor de un músico? ¿Cuál es la labor de una orquesta en un país? ¿Cuál es la labor de un maestro o un profesor? ¿Es un trabajo o una vocación? Si uno está llamado a hacer eso, es una vocación, pero también es una responsabilidad, porque cuando la música, el arte o tus enseñanzas tocan a otro ser, estás cambiando su vida para siempre, y eso es una responsabilidad muy seria, y algunos que están ejerciendo eso -y yo me analizo constantemente para ver si esto o no capacitado- muchos no están capacitados.

Hay profesiones que uno no elige para enriquecerse. Hay que vivir bien, eso sí, pero hay profesiones en las que vos siempre tenés que pensar que tu situación personal no es más importante que la situación de los receptores de tu mensaje.

Por otro lado no se puede pasar por alto que muchas veces la pirámide natural se encuentra invertida en muchos aspectos, los técnicos y especialistas se encuentran subordinados a dirigentes inexpertos o neófitos que además ganan varias veces por encima de ellos. Creo que hay que reducir administradores y mandos medios para mejorar la gestión y así poder aumentar el presupuesto destinado al producto. Esto tiene que cambiar y que la única solución es dejar de organizar las administraciones -sean del color que sean- en base a cuotas políticas o militancia, si realmente se busca cambiar cosas hay que buscar tener a la mejor gente aunque no militen o no pertenezcan a un partido en particular, un país no es tampoco una empresa como plantean algunos pero tampoco es una agencia de empleo para los que lucharon por el poder, el poder no puede ser un objetivo sino un medio para poder ubicar a los idóneos en el lugar correcto.

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