Luego del montaje de “El Barbero de Sevilla” de Gioacchino Rossini, el director de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, Diego Matheuz, comentó acerca del montaje y sus próximos proyectos musicales.


Vía:  www.eluniversal.com |  ANA MARÍA HERNÁNDEZ G.

-¿Por qué se hizo este montaje de “El Barbero de Sevilla”, que es como tipo de concierto y escénico?

-Esto se hizo en dos semanas. Los cantantes ya tenían quince días trabajando con la orquesta, y luego lo hicimos en una semana dura de trabajo, y el resultado fue muy bueno. Quisimos hacer algo simple, y, dentro de la simplicidad usar el texto lo más posible, y a la vez, a los cantantes como lo principal de la ópera. Fíjate que tuvimos nada más dos sillones y una mesita, creo que todo funcionó muy bien, fluyo y logramos lo que queríamos. Nos encantaría hacerla full, con todo, pero eso sería un proceso más largo.

-¿Cómo ha sido su experiencia internacional reciente?

-Llegué hace dos semanas. En Berlín hice el “Rigoletto”, nos fue muy bien allá, con cantantes estupendos de la Deutsche Opera, me divertí muchísimo. Claro,  cambiar de Verdi a Rossini… pero creo que estuvimos muy dentro del estilo  y todos están muy contentos con el resultado.

-¿Piensa dirigir su carrera más hacia la ópera o hacia lo sinfónico?

-Yo creo que las dos. Me encantan las dos cosas, son exigentes. Estoy haciendo dos o tres óperas al año, y el resto es sinfónico. Pero esas dos o tres óperas quitan muchísimo tiempo, porque es muchísimo trabajo, y el sinfónico también. Hago de cuarenta y cinco a cincuenta conciertos sinfónicos al año.

-Sale de viaje próximamente, ¿qué va a realizar?

-Salgo mañana (hoy), vuelo al Teatro de la Fenice (Venecia, Italia) , donde tengo un par de conciertos sinfónicos. Haré el Concierto de Año Nuevo en Japón, el 31 de diciembre, con la orquesta de la ciudad de Hyogo, es una festividad importante y vamos a hacer un programa basado en Mozart con cantantes, tiene una gala lírica, y tenemos un concierto de piano también, muchas cosas, y va a estar muy chévere. Luego regreso a Europa, donde tengo conciertos en Valencia (España),  y luego me vengo a acá y paso todo el mes de febrero, en el marco del aniversario del Sistema.

-¿Dónde está radicado actualmente?

-Estoy viviendo en Alemania, en Berlín,  es como mi base europea y de allí me muevo.

-¿Está asignado a una orquesta?

-No, ahora no lo estoy en el exterior, pero sí estoy seguro de que vendrá algo. En Venezuela, soy el titular de la Sinfónica Simón Bolívar.

-¿Le pasa como a los pianistas que tienen que tocar con distintos pianos que no son el suyo? ¿Cómo es la experiencia con las orquestas?

-Exacto. A pesar de mi corta edad, he tenido la oportunidad de dirigir muchísimas orquestas, y la gran mayoría de las que dirijo ya las conozco de antes, y sé cómo hacerlo, porque cada orquesta es diferente, y reacciona diferente al gesto. Tocan diferente, el sonido es diferente. Entonces, hay que amoldarse a buscar lo que uno quiere y cómo obtener lo que está escrito en la partitura.

-¿Qué ha incorporado recientemente a su repertorio sinfónico?

-He incorporado la sexta sinfonía de Mahler, que la hicimos aquí y estuvo muy buena, que creo que ha ido evolucionando en mi Bruckner también, Strauss, y otras cosas más.

-¿Qué novedades tiene, próximamente, de repertorio?

-Ahora, el próximo año, la tercera sinfonía de Mahler en febrero, que va a ser la primera vez que la hago, y tengo meses trabajando en eso. Es una obra muy larga y muy compleja, y quiero tratar de hacerla lo mejor posible.

-¿Ha comisionado obras?

-Tenemos muchos compositores dentro de la misma orquesta (la Sinfónica Simón Bolívar), les pedí que escribieran para tocar sus obras. Sé que para un compositor eso es muy importante, queremos darle la oportunidad a los compositores de nuestra orquesta como prioridad, por ahora.

-Este año es el centenario de Antonio Estévez y de Alberto Ginastera, ¿qué ha trabajado de ellos?

-Hice “La Estancia” de Ginastera en la Scala de Milán, hace tres meses, y fue con la orquesta  la estancia allá y fue con la Orquesta Regio de Torino, y fue éxito rotundo. De Estévez aún no he dirigido nada, ni la “Cantata Criolla”. Sí la he tocado muchísimo, pero nunca la he dirigido.

-¿Qué óperas hará ahora?

-Tengo de Rossini la “Adina”, en el Festival Rossini, en Pésaro, que es donde nació, para el 18 de diciembre. El año que viene, “El Barbero de Sevilla” en Berlín en la Staatsoper, que es la orquesta de Daniel Barenboim. Y tengo otras cosas, pero como no han salido al público, no las puedo decir.