La cantante y contrabajista estadounidense, alumna aventajada del músico y productor, presenta en Madrid Black Angel, álbum de debut en el que homenajea a George Harrison y Nat King Cole.

www.elcultural.com | FERNANDO DÍAZ DE QUIJANO

Nacida en San Diego, California, y criada en San Luis, Misuri; de padre ugandés y madre siciliana; formada en el prestigioso Berklee College of Music y descubierta por el músico y productor Javier Limón a orillas del Mediterráneo. A sus 23 años, la contrabajista, compositora y cantante Tonina Saputo es un verdadero crisol de culturas e influencias musicales. Tras participar en 2016 el proyecto solidario de Javier Limón Refugio del sonido, con presentación en el Auditorio Nacional incluida, la artista ha regresado a Madrid para presentar este jueves y el viernes su álbum de debut, Black Angel, en el hotel AC Recoletos.

Limón conoció a Tonina en el campus de Berklee en Valencia durante una clase de producción musical. Ella asistía a esa clase en calidad de contrabajista de jazz, pero al músico, compositor y director del Mediterranean Music Institute de la prestigiosa universidad musical le divierte más grabar canciones que piezas instrumentales, así que preguntó si alguno de los alumnos sabía cantar. Ella levantó la mano y propuso cantar el bolero Historia de un amor, una de las canciones favoritas de su padre, amante de la música en español. “En cuanto abrió la boca sentí lo mismo que sentí cuando escuché por primera vez a Buika en un Café Berlín vacío, o cuando escuché al Cigala: esa sensación de que eres el único en el mundo que se está dando cuenta de algo”.

Tonina tiene, en efecto, una voz de terciopelo muy original. “Tonina es única. Eso hoy en día es muy valioso, sobre todo en Berklee; de sus 4.000 alumnos, 1.000 son cantantes”, opina Limón. Además, aunque cabría esperar lo contrario, cree que “canta incluso mejor cuando toca a la vez el contrabajo”, instrumento que ella misma construyó, ya que además es luthier. La artista reconoce que el contrabajo es un punto de apoyo indispensable: “No tengo ritmo sin un instrumento en las manos, necesito tocar para mantener el groove”.

El disco, cantado en inglés y en español, alterna composiciones originales -entre ellas, tres de Limón- con versiones de clásicos como Perfidia (Alberto Domínguez), Calypso Blues (Nat King Cole/Don George), While My Guitar Gently Weeps (George Harrison) y una original versión en inglés del Angelitos negrosque popularizó Antonio Machín y que ha inspirado el título del disco. La guinda del disco la pone una canción tradicional de la tierra de sus ancestros maternos, cantada en el dialecto siciliano.

Curiosamente, la versión definitiva del disco surgió durante un ensayo de Tonina en Madrid con el percusionista Israel Suárez “Piraña”

Aprecio mucho este disco porque representa la música de los negros americanos, los boleros que escuchaba mi padre cuando yo era niña, hay una canción en el dialecto de mi madre, hay pop latino… Todo lo que me gusta”, señala Tonina, que actúa estos dos días junto a Javier Limón y la pianista Heather Rivas, que también participa en el disco.

 “Quedamos a la una del mediodía para ensayar y les dije que quería grabar una canción en directo para el disco. A las tres de la tarde ya habían grabado el disco de nuevo en directo”, recuerda Limón. Al productor le pareció que el resultado tenía mucha más fuerza y autenticidad que la primera versión del disco, que ya estaba mezclado y masterizado y, aun así, acabó en la papelera.

En noviembre Tonina regresará una vez más a Madrid para presentar el disco en el Auditorio Nacional. Sus próximas metas son conquistar el mercado español y europeo y, después, llegar a ser profeta en su tierra, los Estados Unidos. “No soy africana ni siciliana. Soy primero americana, pero quiero llevar a mi país esa mezcla de géneros, porque ahora tenemos un presidente que no respeta a todos los ciudadanos que habitan en Estados Unidos. Muchos americanos vienen de Asia, de Europa, de África, pero ahora no quieren escuchar este tipo de música porque es demasiado diferente. Quiero cambiar eso”, asegura la artista.

“Solo una mujer de su generación y con ese bagaje puede tener ese nivel tan elevado de formación y cultura musical por un lado y, por otro, de emoción y de vitalidad”, asegura Limón. “Para mí ha sido un trago de agua fresca y el principio de una nueva etapa compositiva muy bonita”.