Este viernes 08 de marzo, la Orquesta Sinfónica de Falcón presenta en concierto “Grandes Oberturas de todos los tiempos”, a las 5:30 de la tarde  en el Teatro Armonía de Coro, bajo la dirección musical del maestro Rubén Capriles.

Nesyerling Valera- Prensa Fundamusical Bolívar/ Falcón

El programa inicia con la Obertura de la Suite para Orquesta N° 3 en Re Mayor de Johann Sebastian Bach, una de las suites más conocida del compositor. En esta pieza, Bach crea un estado de ánimo sereno, no es típica en su forma. Solo una de sus danzas, la giga, era un componente estándar de la suite típica. Además, la obra fue escrita para orquesta y no para un instrumento de teclas, como era la costumbre.

Continua el repertorio con la Obertura de la Ópera “Semiramide” de Giacomo Rossini, una ópera en dos actos cuyo libreto fue escrito por Gaetano Rossi basado en la tragedia Sémiramis, de Voltaire, sobre el legendario personaje Semiramis de Babilonia. Fue estrenada en el Teatro La Fenice de Venecia, el 3 de febrero de 1823.

Seguidamente, la Orquesta Sinfónica de Falcón interpretará la Obertura de la Ópera “Tannhäuser”, una ópera en tres actos con música y libreto en alemán de Richard Wagner, basada en dos leyendas alemanas. Wagner utilizó principalmente dos historias que aparecen en la obra de Ludwig Bechstein, una de ellas es la leyenda del caballero Tannhäuser y la otra es la llamada Der Sängerkrieg auf der Wartburg, es decir el “concurso de canto del Castillo de Wartburg”. Los temas principales de la ópera son la lucha entre el amor sagrado y profano, y la redención a través del amor, tema dominante en gran parte de la obra de Wagner. El libreto fue escrito entre 1842 y 1843 y la música entre 1843 y 1845.

Culmina esta cita musical con la Obertura Festival “La Gran Pascua Rusa” de Nikolai Rimsky-Korsakov, compuesta en 1888 como una explosión calculada de color orquestal que refleja los sentimientos populares rusos en esta gran fiesta cristiana, como dice en su autobiografía, “está dispuesto a reproducir la legendaria tradición y el aspecto legendario y pagano de la fiesta con la transición de la solemnidad y el misterio de la noche de la Pasión del sábado a las desenfrenadas celebraciones pagano-religiosas de la mañana del domingo de Pascua”.