La mezzosoprano letona Elina Garanca, quien llega por vez primera a la ciudad mexicana de Mérida para ofrecer un concierto con la Orquesta Sinfónica de Yucatán (OSY), aseveró hoy que «México es una potencia mundial en cultura» y que «España es una parte fundamental» de su vida. | EFE


«Es la segunda vez que vengo a México y me emociona; me causa placer descubrir que en varias de sus ciudades hay una orquesta sinfónica, un teatro precioso y mucho interés por la música clásica», dijo en rueda de prensa la cantante, quien este viernes ofrecerá un concierto en el Teatro José Peón Contreras de la capital del estado de Yucatán.

Acompañada de Miguel Escobedo, director del Fideicomiso Garante de la Sinfónica; Margarita Molina, presidenta del Patronato para la OSY; Juan Carlos Lomónaco, director titular de la Orquesta, así como del director huésped, el estadounidense Constantine Orbelian, la artista consideró que «México es una potencia mundial en cultura».

«México tiene su música tradicional y a diversos cantantes de primer nivel que sobresalen en el mundo, porque este país es rico en talento y no solo de música clásica«, comentó en español, y reveló que es fanática de la cantante Lila Downs. «Espero encontrarla algún día, porque su voz me toca las fibras más sensibles«, expuso.

La mezzosoprano, quien nació el 16 de septiembre de 1976 en Riga, Letonia, y que ha destacado en el mundo al interpretar arias de las óperas «Carmen», de Bizet; «La doncella de Orleans», de Tchaikovsky; «Sansón y Dalila», de Saint-Saens, y «Adriana Lecouvreur», de Cilea, así como pasajes de las zarzuelas «El barberillo de Lavapiés», de Barbieri, y «El Barquillero» de Chapí, aseguró a Efe que España es su casa.

«España es una parte fundamental de mi vida y mi carrera. Cuando me preparé para interpretar ‘Carmen’ viajé mucho para conocer a los gitanos y entender su manera y modo de vivir. Además, mis dos hijas nacieron en ese país, que me abrió los brazos», refirió.

La cantante, quien en 1999 ganó el Concurso de Canto Mirjam Helin y en 2001 fue finalista del certamen internacional de la BBC Cardiff, aprovechó para enviar un mensaje a las nuevas generaciones que desean sobresalir en la música clásica: «La constancia es un elemento fundamental que se asocia a cierto tipo de voz, así que, si ya tienen talento, solo tendrán que demostrarlo».

Garanca, que estudió en la Academia de Música Letona bajo la guía de su madre Anna Garanca y que en 2005 se convirtió en artista exclusiva del sello Deutsche Grammophon, agradeció el cariño que los mexicanos le han demostrado en redes sociales. «Siempre me preguntan que cuándo voy a cantar a su ciudad», dijo.

«Hoy, desde esta ciudad de Mérida les mando todo mi cariño y les aseguro que los quiero mucho. Siempre es un privilegio cantar en vivo para ustedes», indicó la artista.

Reveló que de su madre aprendió la constancia y la perfección. «¿De mi padre?, la precisión y hablar poco», abundó.

Consideró que la música clásica nunca morirá u «solo se harán cambios en la presentación y en lo visual».

«Yo la comparo con los cuadros de Miguel Ángel, que son clásicos y no se perderán, porque es un género profundo que te hace sentir muchas emociones», expuso.

Sostuvo que «sentir los sonidos de la orquesta en vivo, amalgamadas con la voz del tenor, la mezzosoprano o el barítino, es algo tan hermoso y tan vibrante que te hace amar la música clásica».

Garanca, considerada la mejor intérprete de «Carmen» del mundo, dijo que le gustaría que las personas la recuerden por las emociones que evoca. «No quiero que me recuerden por mi cara, mi música, mi voz ni por mi técnica, sino por una conexión, por un momento emocional que hayan sentido durante mis conciertos», señaló.

Después de Mérida, Garanca continuará su gira por Monterrey (Nuevo León), donde el 24 de enero ofrecerá un recital acompañada del pianista Rogelio Riojas-Nolasco, y el 27 se presentará en la Sala Plácido Domingo de Zapopan, con la Orquesta Filarmónica de Jalisco y el Conjunto de Artes Escénicas de Guadalajara. EFE