Tres protagonistas de la puesta que sube el viernes 12 de octubre en el Colón explican las razones del éxito de la obra de Puccini, que fue la más representada del siglo XX.

www.clarin.com | Por EDUARDO SLUSARCZUK

El amor, la amistad, la pobreza, la felicidad, la riqueza, la solidaridad, la pasión, la vanidad, el dolor… Todos, sentimientos que se conjugan en la historia que protagonizan el poeta Rodolfo, el pintor Marcello, el músico Schaunard, el filósofo Colline, la costurera Mimí y la escandalosa cantante Musetta en La Bohème, la obra maestra de Giacomo Puccini que el viernes 12 de octubre vuelve a subir a escena en el Teatro Colón, con dirección orquestal de Joseph Colaneri y dirección de escena de Stefano Trespidi.

Mariana Ortiz "La Bohème te muestra las dos caras del amor"

“Para mí, lo principal es la amistad, la solidaridad, el amor. La Bohème te muestra las dos caras del amor. Tenemos estas dos relaciones que son completamente distintas… Ambos son amores apasionados, pero el de Mimí y Rodolfo es un amor entregado, rosa, mientras el de Musetta y Marcello es turbulento, con celos, celos… Pero también está la hermandad que existe entre esos cuatro bohemios que comparten alegrías y tristezas, y que viven felices en esa buhardilla, creando, pintando, escribiendo… El amor que hay entre esos amigos”, dice la soprano venezolana Mariana Ortiz, que agrega que se trata del título por el que debe comenzar toda persona que no conoce el género.

Mariana Ortiz "La Bohème te muestra las dos caras del amor"

Junto a la Mimí de esta nueva puesta, dirigida musicalmente por Joseph Colaneri, con puesta de Stefano Trespidi, Veloz, el barítono argentino que será Marcello en la ficción, asiente y suma: “Son como cuatro adolescentes, que juegan permanentemente. Cada uno con su historia personal, en una situación social que no es buena, se divierten hasta el final”.

“Es que juegan todo el día porque tienen que olvidar las penurias que están pasando: los días sin comer, el frío, las pestes…”, explica Ortiz. A su lado, Jaquelina Livieri, la soprano argentina que interpreta a Musetta, cierra el círculo que explica la especial atracción que produce la obra, una de las más representadas del género a lo largo del siglo XX, desde su estreno en Turín, en 1896: “Más allá de la historia, la música es sublime. Las melodías, las arias, los conjuntos musicales son realmente maravillosos”. Y retoma Ortiz, con una conclusión terminante: “Más que arias, son como recitados, como conversaciones. En La Bohème, a Puccini hay que verlo como el precursor del musical”.