Pacho Flores fue el invitado de Christian Vásquez y la Orquesta Sinfónica de Stavanger para unos conciertos muy especiales, pues no solo clausuraron la temporada sino que marcaron el final del período de titularidad del maestro venezolano al frente de la orquesta noruega.


Vía: acmconcerts.com | Fotografía  Dahory González   

 

Como recuerdan en la propia página web de la orquesta, su período como Director Titular comenzó en 2013, pero su relación había iniciado en 2010, cuando en su primer concierto con la orquesta su pasión y frescura conquistan a los músicos, que ahora se despiden de él con un ‘Mil gracias maestro, hasta luego’ y afirmando que su titularidad fue uno de los períodos de mayor desarrollo artístico de toda la historia de la Sinfónica de Stavanger.

Escandinavia jugó un papel importante en la introducción de Christian Vásquez en Europa pues uno de sus primeros conciertos fue con la Sinfónica de Gävle, Suecia, en 2009, que en seguida le nombraría Principal Director Invitado entre 2010 y 2013, y donde también ha dirigido la Filarmónica de Turku, Filarmónica de Helsinki, Orquesta de la Radio de Noruega, la Ópera Real Danesa, etc. y desde donde su actividad se expandió hacia las islas Británicas, Francia, Alemania, Austria, Rusia, Polonia, República Checa, Japón, Canadá y EEUU, y especialmente los Países Bajos, donde la Het Gelders Orkest le nombró también Principal Director Invitado en 2015. También ha dirigido en España, un par de veces a la Sinfónica de Galicia, a la Orquesta de Castilla y León, y la temporada que viene debutará con la Sinfónica de Navarra. 

Para estos conciertos de despedida Christian Vásquez eligió combinar uno de sus compositores favoritos como lo es Chaikovski con una gran fiesta latina con su camarada Pacho Flores, que pondrá sin duda una broche de oro a su tenencia y dejó a su público noruego un rítmico y sabroso recuerdo. Entre las obras que Pacho interpretó destaca por su contundencia rítmica, inspiración caribeña y virtuosismo, el Concierto Mestizo, de Efraín Oscher; Escualo, de Piazzolla y la samba Labios vermelhos, del propio Pacho. El fin de fiesta lo puso el danzón nº 2 de Arturo Márquez, ya un imprescindible del repertorio internacional, y Que rico el mambo, de Pérez Prado. Ambos artistas, Vásquez y Flores, que recientemente se encontraron en Arnhem, Holanda, para tres conciertos con la Het Gelders Orchestra, volverán a coincidir en breve en la temporada de la Orquesta Filarmónica de Bogotá, en este caso con un programa netamente americano que se inicia en EEUU de la mano de Gershwin y su Obertura Cubana; para ir hacia el sur por México, con la presentación en Colombia del Concierto de Otoño de Arturo Márquez; Venezuela, con Morocota, de Pacho Flores; Brasil, con el Aria de la Bachiana Brasileira nº 5 de Villalobos; y Argentina, representada por el Invierno Porteño de Piazzolla y la suite de Estancia, de Ginastera.


Las próximas actividades del maestro venezolano incluyen una agenda llena de compromisos, el 16 de julio de 2016 Christian Vásquez estará al frente de la National Youth Orchestra of Ireland en WIT Arena en Waterford y al día siguiente en el National Concert Hall de Dublín. El 10 de agosto estará al frente de Inter Harmony Festival Orchestra junto al cellista Misha Quint y la mezzo soprano Christa Mayer y finaliza el 5 de septiembre con la Orquesta Filarmónica de Turku junto a la solista Andrei Ioniță.