La Gran Sala del Aula Magna de la Universidad Rafael Urdaneta, fue el escenario que albergó a la Filarmónica URU y a su asiduo público, en el séptimo concierto de la temporada 2018 “Ciclo de Solistas”

Los asistentes disfrutaron de una hora de música clásica que transcurrió en medio de una falla eléctrica, sin impedir el disfrute de una noche plagada de talento.

El anhelado día llegó para los jóvenes solistas que desde el principio cautivaron a los asistentes con el virtuosismo demostrado en cada ejecución. La noche abrió paso a múltiples emociones y sorpresas conjugadas entre afectos y admiración hacia los músicos de corta edad, pero amplia trayectoria musical.

La música Venezolana alzó la voz a través de un ensamble de música popular como sorpresa de apertura, las vigorosas notas del cuatro junto a la percusión sonaron para ofrecer piezas propias del cancionero popular venezolano.

Seguidamente la obra de G.P Telemann y su dúo para violas fue la elegida para abrir una gala clásica muy especial donde las cuerdas crearon contrastes continuos que impresionaron a los asistentes, llenando de aplausos desde el principio a los integrantes de la Filarmónica URU.

Los solistas

Gabriela Duran y Jorge Utria iniciaron la velada con densidad y calidez, en una impecable ejecución de dos violas, mostrando gran preparación al interpretar delicadamente la composición del Alemán Georg Philipp Telemann para el docto instrumento.

Bajo la batuta de Juan Tovar como Director invitado, se apoderó del escenario y de la atención de los presentes el joven Marco Ignacio Figueredo, quien junto a la orquesta destacó con melodiosas notas en la interpretación del primer movimiento de la obra instrumental compuesta por Wolfgang Amadeus Mozart, el concierto para clarinete y orquesta en La mayor, sorprendiendo al público con su agilidad al ejecutar el instrumento y su transición de la nostalgia a la alegría.

La sutileza y determinación femenina se hizo presente en la gala a través de la solista Estefany Sánchez, quien en medio de una falla eléctrica, logró ejecutar su concierto de grado, demostrando así su talante profesional a través de una impecable ejecución del concierto para oboe y orquesta en Do mayor de Wolfgang Amadeus Mozart, mismo que permitió concretar su culminación como profesional del instrumento en el Conservatorio de Música José Luis Paz.

Cierre emotivo

Sumando al gran talento desplegado por los solistas y en medio de la oscuridad la orquesta en pleno se reunió en el escenario contra todo pronóstico para interpretar la mundialmente conocida cuarta sinfonía de  Ludwig Van Beethoven. La orquesta estuvo bajo la precisa dirección del Maestro Juan Bautista Sampayo, que una vez más logró amalgamar sonidos, capaces de conquistar un grandioso coro de aplausos.

Emocionando al público que presenció el versátil repertorio, los integrantes de la Filarmónica Universidad Rafael Urdaneta, dejaron claro que la juventud no limita el nivel de compromiso y entrega, pues la madurez de la orquesta se evidencia en su sonido como agrupación tras cada concierto.

La cita quedó abierta como de costumbre para el mes próximo, cuando la orquesta presentará un nuevo espectáculo que seguramente estará repleto de sorpresas para los amantes de la música.