Este sábado 15 de junio a las 3:00 pm, el majestuoso Teatro Teresa Carreño será escenario de un acontecimiento trascendental dentro de la historia musical capitalina, cuando la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas (OSMC), como parte del ciclo del Festival Beethoven las Nueve Sinfonías presente su Canto a la Humanidad, interpretando la célebre Novena Sinfonía de Beethoven, contando con la participación de los solistas Annelia Hernández, Isabel Palacios, Victor López y Gaspar Colón, junto al  Coro de Ópera Teresa Carreño , todos bajo la dirección musical del maestro Rodolfo Saglimbeni. Este concierto forma parte de la programación aniversario del complejo cultural, recinto que arriba a sus 36 aniversario.

Al día siguiente, este mismo repertorio para celebrar el Día del Padre la OSMC interpretará la Novena Sinfonía en la Asociación Cultural Humboldt, ubicada en San Bernardino a las 4:00 p.m. De esta manera la OSMC, gestión cultural de la Alcaldía de Caracas, ofrece al público una de las obras de arte más importantes de la historia de la humanidad.

“La novena sinfonía de Beethoven no solo es una de las más grandes obras sinfónico – corales de todos los tiempos, es quizá también una de las creaciones musicales más complejas de la historia, y es algo que no solo se ve en el primer movimiento, también el virtuosismo del segundo, los temas con variaciones del tercero, y la muy novedosa estructura del cuarto movimiento con la inclusión de los solistas y el coro. Además junto al contenido del texto Friedrich Schiller hace que su grandiosidad no sea solo musical, sino también una obra de proyección humana”, explicó el maestro Rodolfo Saglimbeni.

Beethoven comenzó a componer su popular “novena” o “la coral”  en 1818 y la terminó a principios de 1824, sin embargo algunos historiadores aseguran que algunas partes de la obra fueron concebidas como ideas iniciales a principios de la carrera de Beethoven. El autor se inspiró en el poema de Friedrich Schiller titulado An die Freude (escrito en noviembre de 1785), que luego se conoció como Oda Canto a la alegría. Beethoven quedó fascinado con el contenido del texto y tuvo la intención de musicalizarlo desde 1793 cuando tenía 22 años. El estreno tuvo lugar el 7 de mayo de 1824 en Viena, diez años después de su octava sinfonía.