El programa educativo y social tendrá el soporte pedagógico de la Fundación Orquesta Escuela de San Juan.

Vía: www.diariodecuyo.com.ar | Por Raúl Caliva

El programa de Coros y Orquestas del Bicentenario tendrá una ayuda importante y significativa con el propósito de mejorar la performance de las diferentes agrupaciones que se encuentran activas y forman parte de este circuito de apoyo y contención social para las comunidades educativas de la provincia. Es que, por primera vez, el modelo pedagógico del sistema de Orquestas Escuela -que funciona bajo la órbita del Ministerio de Cultura y la Fundación Orquesta Escuela de San Juan-, tendrá un enlace directo con los 8 coros y 6 orquestas locales que dependen del Ministerio de Educación. Después de mucho tiempo, los dos proyectos musicales y de inclusión social tendrán un terreno en común mediante capacitaciones y un reordenamiento de los contenidos pedagógicos con el fin de poder subir el nivel artístico de los chicos y jóvenes que se encuentran ensayando y practicando los fines de semana en las escuelas locales del Gran San Juan y otros departamentos. El nexo será el director venezolano César Iván Lara, quien se encargará de conducir la enseñanza de los coros y orquestas del Bicentenario, como parte de un plan integrador.

El programa de Coros y Orquestas del Bicentenario fue creado en 2008 por el Ministerio de Educación de la Nación, para el acceso de niños, niñas y jóvenes a la cultura musical y la reinserción de los jóvenes a la actividad escolar. A partir de este año, contará con el «Sistema Abreu» para mejorar el rendimiento artístico.

Aquí la diferencia radical, es que la música permanece en el niño en todo momento, por fuera del aula y se haga cotidiana en el interior del niño

DIARIO DE CUYO dialogó con las cabezas de este cambio: Lara, que tiene una destacada trayectoria internacional y varios años trabajando en la Fundación Orquesta Escuela de San Juan; y Jorge Rodrigo, gestor y presidente de dicha institución; quienes dilucidaron los pasos a seguir y cómo será el método de trabajo con los docentes y alumnos de dichas agrupaciones.

«El plan consistirá en mantener reuniones con profesores, ver en qué nivel musical se encuentran los chicos, tomar contacto desde lo formal y lo institucional. Hay que articular con lo que vienen haciendo y la mecánica será implementar el sistema en las 6 orquestas independientes que no han tenido interacción entre ellas. Lo que buscamos es una construcción pedagógica piramidal», afirmó Rodrigo que tendrá ahora el cargo de Coordinador General del Programa Nacional de Orquestas y Coros Juveniles del Bicentenario en San Juan. Por su parte, Lara, quien fuera uno de los discípulos del recientemente fallecido maestro José Antonio Abreu (creador del sistema de enseñanza musical de las Orquestas infanto-juveniles de Venezuela), anticipó que le tomará un mes y medio de asimilación y encuentro para poder tener un diagnóstico de cómo están hoy los coros y orquestas: «Hemos comenzado haciendo reuniones previas, es una etapa de evaluación y tendremos que reunirnos y conocernos con todos. Es un proceso que llevará tiempo. La idea es verificar los niveles de niños y jóvenes para poder ver cuál es el programa musical más acorde que podremos trabajar con el fin de que puedan converger y que, a fin de año, se muestren los primeros resultados en conjunto».

No dejamos de lado la poderosa fuerza social que tiene la música, este proyecto no es un hecho artístico aislado, sino también lo maravilloso que tiene, es el motor de socialización entre los niños.

En cuanto al contenido, el maestro Lara definirá un repertorio común para mejorar el manejo de los instrumentos para las orquestas.

Y para los coros, invitarán a la profesora Lourdes Sánchez en un mediano plazo para ayudar a los cantantes. Por otro lado, se cambiará la norma de que los chicos toquen o ensayen una vez a la semana (los sábados) y en vez de eso, poder incorporar más días y horas semanales de práctica y clases. «Tenemos entendido que el proyecto Bicentenario está basado en la premisa de la contención. En cambio, el modelo de la Orquesta Escuela usa el concepto de la inmersión. Aquí la diferencia radical, es que la música permanece en el niño en todo momento, por fuera del aula y se haga cotidiana en el interior del niño. Apostamos a que la belleza misma de la disciplina de hacer música sea continua y permanente en el alumno. En el contacto frecuente con la música, tomará su instrumento, lo cuidará más y sentirá la necesidad de juntarse y reunirse con sus otros compañeros a ensayar y practicar en todo momento. Eso es lo que hace sustancial el sistema. El objetivo es que de alguna manera los niños abracen a la música y que ella simplemente haga su trabajo. Es darle una nueva visión, dentro de lo que la estructura permita, con el seguimiento adecuado de los instructores», señaló Lara.

Con esta iniciativa, se pretende que los Coros y Orquestas sean un espacio no sólo de enseñanza musical firme y continuada, sino que también tengan una identidad e impronta local.

En lo estructural, el programa de Coros y Orquestas seguirá la misma línea y dependencia administrativa del Ministerio de Educación, con la continuidad del gabinete docente y de la figura del docente integrador, responsable este último de contener y atender las problemáticas sociales que tienen los chicos fuera de las aulas. Además, seguirá dependiendo de los fondos y partidas que provee el Ministerio de Educación de la Nación. Con esta iniciativa, se pretende que los Coros y Orquestas sean un espacio no sólo de enseñanza musical firme y continuada, sino que también tengan una identidad e impronta local.

‘Tenemos que conocer las características de cada orquesta, no todas son iguales en su composición, pero aspiramos que el trabajo y el criterio sea unificado»

No dejamos de lado la poderosa fuerza social que tiene la música, este proyecto no es un hecho artístico aislado, sino también lo maravilloso que tiene, es el motor de socialización entre los niños. Eso hay que protegerlo y hacer que se expanda», opinó el maestro quien será el responsable de ahora en más del desafío de armonizar pedagógicamente a las 14 agrupaciones que forman parte del programa educativo.

En promedio, cada institución contiene a unos 40 jóvenes, con un total de alrededor de más de 600 alumnos. Las orquestas activas son Froilán Ferrero de Pocito, Enrique Pestalozi de Chimbas, Diego Salinas y Provincial de Rivadavia (Rivadavia), Centro Polivalente Capital y Colegio Provincial de Santa Lucía. Y los coros son Colegio Provincial de Concepción, la Escuela Jorge Luis Borges, General Enrique Mosconi, Colegio Nacional, Escuela Juan XXIII de Rawson, Colegio Superior de Rawson Nº1, Alfonsina Storni de Caucete y Escuela Parque Rivadavia Norte.

Los conductores

Jorge Rodrigo, será coordinador general del programa de Coros y Orquestas y Cesar Iván Lara será el referente pedagógico. Rodrigo es presidente de la Fundación Orquesta Escuela de San Juan. Lleva a cabo una labor de integración y formación institucional de desarrollo social y cultural, con docentes y directores en distintos núcleos creados desde 2012. Lara es desde 2013 es director asociado de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar,y tiene una larga trayectoria frente a las mejores agrupaciones sinfónicas del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela. Vino a la provincia a trabajar desde febrero de este año para enlazar la fundación con el programa del Ministerio de Educación.