El maestro Eddy Marcano desde el 17 de agosto se encuentra en Cahagnes, Francia, trabajando nada menos que con el maestro Cristóbal Soto, multinstrumentista y fundador del Ensamble Gurrufio, hijo del gran artista cinético Jesús Soto.

El violinista orgullo del estado Nueva Esparta estará participando como docente en el “Curso Internacional de Verano de Música Criolla de Venezuela”, para músicos franceses y de varios países, inclusive hasta del continente asiático, quienes desean aprender a tocar ritmos como el joropo, las gaitas, valses y el merengue venezolano.

“Es interesante presenciar como músicos provenientes de varias ciudades de Francia se trasladan a Cahagnes, un pueblo ubicado en la Baja Normandía, para conocer nuestra música venezolana, así como tantos otros alumnos que viajan desde varios países del mundo para hacer este curso intensivo, es algo que realmente nos llena de orgullo y eso se debe en buena medida a la labor que viene llevando a cabo el maestro Cristóbal Soto”, expresó Eddy Marcano.

Este 2019 se inscribieron músicos de Bélgica, Luxemburgo, España, Suiza, Suecia, Alemania, Inglaterra, Japón y Armenia, además de varias partes del territorio francés, para aprender distintos ritmos y estilos de la música tradicional venezolana. Como profesores, además de Cristóbal Soto y Eddy Marcano, estarán trabajando Rafa Pino, Leonidas Rondón y Roberto Koch entre otros.

“Estamos haciendo este curso para enseñar nuestra música criolla con gran alegría, hemos tenido mucho trabajo pero funciona, porque todos los alumnos están contentos. Comenzamos en 2002 con esta idea, tenemos 17 años ininterrumpidos y es un gran placer y un honor contar por primera vez con el maestro Eddy Marcano quien viene a compartir sus conocimientos”, destacó el maestro Cristóbal Soto, creador de la iniciativa.

En relación a las actividades, Marcano detalló: “en la mañana se realizan las clases por instrumentos y yo tengo a los violinistas, el interés por la música venezolana es increíble, una de mis alumnas toca en la Orquesta Nacional de Francia. Son flexibles, aprenden rápido, ya han participado en estos cursos porque les gustan nuestros ritmos. En la tarde se realizan las sesiones en ensambles con cuatro y bajo, para hacer repertorio a primera vista durante dos horas. En la noche se hace una actividad donde se toca a guataca, como decimos nosotros, alternando alumnos con sus profesores, y se improvisa también, la estamos pasando de maravilla”.

“Este curso intensivo está destinado a todas aquellos interesados en descubrir nuestra música, llevo 9 años trabajando con el maestro Cristóbal en esta maravillosa iniciativa y me complace el interés que hay en la pluriculturalidad de Venezuela. Este año decidimos invitar a otras personalidades y gracias a Dios, por primera vez contamos con la presencia del maestro Eddy Marcano, su forma de enseñar cómo se usa el violín para tocar nuestra música ha causado mucho revuelo entre los violinistas que se han inscrito”, expresó Leonidas Rondón, uno de los directivos, profesor e intérprete del cuatro.