El tenor Jonas Kauffman se une al movimiento #MeToo al confesarse víctima de una propuesta de dudoso gusto en una entrevista de Norman Lebretch.

Vía: www.beckmesser.com

Durante dicha entrevista, Lebretch preguntó al tenor sobre el nerviosismo imperante en América en torno al acoso sexual y si él mismo había sido víctima de ello. Rápidamente y con un susurro de voz, Kaufmann sorprendió al entrevistador contestando afirmativamente: -“cuando era un estudiante, un promotor me ofreció un concierto […] a cambio de ir con él a una sauna, alquilar una cabina y dar un masaje de cuerpo completo”-.

De esta manera se convierte en víctima de una práctica que, lamentablemente, se ha dado en todos los campos profesionales y sobre la que se está combatiendo con fuerza. “Tenía 20 o 22 años”, continúa, “y comprendo que si alguien piensa que esa era su oportunidad, fuera a por ella, pero yo no lo hice. Estaba muy asustado”

A la vez, Kaufmann teme que se haya ido de un extremo al otro del problema. Cuando estuvo en Santa Monica quiso cantar una canción de Richard Tauber, “Las chicas están hechas para amar y besar”, pero se preguntó si era una buena idea. “Si tengo que preguntarme sobre las ligeras insinuaciones eróticas que le pudo dar el compositor en 1920 y su conveniencia, entonces la mitad del repertorio operístico no se podría interpretar nunca más. Es duro”.

De otro lado, la Ópera de Munich acaba de hacer pública su próxima temporada, que se abrirá con un “Otello” verdiano dirigido por Kirill Petrenko y cantado por Jonas Kaufmann, Anja Harteros y Gerald Finley.