No existen palabras que puedan expresar mi más profundo agradecimiento por todas las enseñanzas  y consejos que usted me dio a lo largo de su vida

A mi querido maestro Abreu
Miguel Ángel Cegarra
violoncellista

Tras el sonido de cada nota, cada arco y cada pulso de nuestras orquestas se escucha su legado.

Desde la primera vez que me escuchó cuando tenía 4 años de edad, siempre me dijo que “con esfuerzo, constancia y dedicación todo es posible” poniendo su vida como ejemplo, usted le demostró al mundo entero que nada es imposible

En repetidas ocasiones me dijo: “Hijo para el descanso, el descanso eterno”… Su insaciable lucha llevó la magia de la música a todos los rincones de nuestro país para ser disfrutada por aquel que la necesite. Cientos de miles de niños y jóvenes estudiaron y crecieron bajo su batuta. Vieron en usted un ejemplo a seguir y en su obra, El Sistema, encontraron un segundo hogar.

En cada uno de nuestros niños usted vio un futuro, en un par de atriles vio un sistema nacional de orquestas y a quienes no veían esperanza usted les llevo la música.

A mi querido maestro Abreu

En repetidas ocasiones me dijo “Hijo recuerda que apenas es que estamos comenzando, ahora es que falta”. Hoy usted pasa al libro de los grandes maestros de la música junto a Mozart, Beethoven y Bach. Tengo la certeza de que este es solo el comienzo y ahora es que falta para que la humanidad vea la magnitud de una obra que crece con cada nota.

Hasta que nos volvamos a ver y mientras un coro de ángeles anuncie su llegada…. Gracias por todo maestro!

Atentamente

Miguel Ángel Cegarra “El Hombre Araña”