Desde 2011, el titular de la Orquesta Sinfónica de Maracaibo se planteó fusionar obras clásicas con el repertorio del pop y el rock, para deleite de su público


Por Ana María Hernández Guerra

Desde que el director David Rahn asumió la titularidad de la Orquesta Sinfónica de Maracaibo en 2010, se planteó la necesidad de incrementar el público asistente a los conciertos.  Finalmente, halló una solución: conjugar el repertorio académico o clásico con temas populares, provenientes de la música pop o el rock. Hoy por hoy, no solamente dirige la OSM, sino que también produce espectáculos y conciertos a través de la productora que tiene con su esposa Janny Esteves de Rahn, Philarmonía Concert.

 -¿Cómo empezó esta aventura?

-En octubre 2010, gané por unanimidad el concurso que se realizó a nivel nacional para proveer el cargo de director artístico de la Orquesta Sinfónica de Maracaibo. Los maestros Alfredo Rugeles y Pablo Castellanos, ambos pertenecientes al Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, conformaron el jurado de dicho concurso, cada uno de ellos tuvo un voto y la OSM tuvo su propio voto.  Al comenzar mi trabajo como director de la OSM, me di cuenta de que el mayor desafío que tenía en ese momento era lograr que la gente volviera nuevamente a los conciertos de la Sinfónica y captar un nuevo público, y me hacía las siguientes preguntas a diario:

¿Cómo iba a lograr que las personas asistieran nuevamente a los conciertos clásicos?, ya que en ese entonces, en los conciertos había más músicos en el escenario que personas en el público; y lo segundo, ¿cómo iba a hacer para tener un público fiel que nos apoyara siempre para lograr consolidar a la Orquesta?

-Un reto, sin duda, había que ingeniárselas…

-Siete meses después, estando en una cola para cobrar un cheque en un banco, me encontré con el que es ahora uno mis más grandes amigos, el reconocido locutor de Unión Radio Julio Eduardo Torrents. Sentí el impulso de mencionarle todas mis incógnitas, y me dijo que había que inventarse algo nuevo que pudiera ayudar a las personas a entender lo que son las obras sinfónicas y al mismo tiempo ofrecer una serie de temas de un cantante o agrupación reconocida y admirada. Hubo un momento en el que Julio paró de hablar, abrió sus ojos y me dijo:  “David, por qué no haces algo así como Beethoven versus Los Beatles”, y supe que se trataba de las respuestas a mis preguntas y al llegar a mi casa, mi esposa y yo empezamos a revisar el archivo a ver qué temas teníamos de Los Beatles y qué podíamos hacer como obra sinfónica. El 30 de junio de 2011, se llevó a cabo el primer concierto de rock sinfónico en el Zulia: Beethoven versus Los Beatles, y el presentador y animador del evento por supuesto fue Julio Eduardo y fue un total llenazo; el público quedó altamente complacido y pidiendo más.

-¿Qué vino después?

-De allí en adelante, en octubre de 2011, hicimos Tchaikovsky versus Queen, en 2012  Stravinsky versus  ABBA, Ravel versus Coldplay, Wagner versus Bee Gees, Dukas versus Michael Jackson, y otros. El objetivo principal al hacer conciertos “versus” era el de mostrar al público, especialmente a los jóvenes, la belleza de la música académica y al mismo tiempo complacerlos con la música de una agrupación reconocida mundialmente. Ese objetivo se cumplió, hubo una gran aceptación,  no sólo se llenaban los conciertos de rock sinfónico sino también los netamente clásicos, con un público de todas las edades en ambos formatos. Luego empezamos la serie de conciertos de rock y pop sinfónicos, sin la versión versus que incluía música académica en el mismo concierto. Por ejemplo Queen Sinfónico, Michael Jackson Sinfónico, Rock de los 90tas Sinfónicos, etc. La OSM ganó tan buena fama que logramos hacer otros géneros musicales como Oscar D` León Sinfónico, con el maestro Oscar D´León y su orquesta, en septiembre 2012, entre otros géneros musicales.

 -¿Cuáles han sido los resultados concretos?

-Para nuestro asombro, logramos tener más un promedio de 500 personas en el público en vez de 40 o 50 en todos nuestros conciertos, disfrutando de las obras clásicas ejecutadas por la OSM. Tenemos actualmente más de 60.000 seguidores en Twitter (@sinfonicamcbo) y más de 15.000 en Facebook, contabilizadas en tres cuentas, la de la Orquesta Sinfónica de Maracaibo, la Fundación de Estado para la Orquesta Sinfónica de Maracaibo y los Amigos de la Orquesta Sinfónica de Maracaibo.

-¿Cómo trabajan actualmente?

-Por razones políticas locales, que ya he denunciado anteriormente y de la situación del país, la OSM hace estos conciertos con menos frecuencia que antes, que se hacían cada mes y medio o dos meses. Últimamente mi esposa y yo hemos estado trabajando con nuestra empresa privada Philarmonía Concert para ayudar a suplir la demanda de estos conciertos de forma privada y también en otros espacios con grupos más pequeños en celebraciones tales como bodas, 15 años, recepciones, tocando todos estos géneros ya mencionados. Cabe mencionar que tenemos varias invitaciones para producir conciertos rock/pop Sinfónicos. El próximo 18 de mayo realizaremos el concierto Beatles versus Soda Stereo  con la Orquesta Sinfónica del estado Lara, con la producción de Philarmonía Concert bajo mi dirección artística. Muy pronto estaré en la ciudad de Guayaquil, Ecuador, haciendo otro concierto de rock sinfónico, entre otros proyectos que están ahora en negociación.

-¿Qué hace concretamente Philarmonía Concert? 

-Es una iniciativa privada que ofrece grupos musicales que van desde un formato pequeño como por ejemplo dúo de violín y piano, dúo de violines más un piano,  un cuarteto de cuerdas, hasta formatos más amplios como una banda de rock más un cuarteto de cuerdas, una big band jazz y orquesta sinfónica. También producimos eventos musicales entre otras cosas. En el canal de Youtube de la Sinfónica de Maracaibo se pueden ver algunos de los conciertos versus y sinfónicos que mencioné y comparar las fechas que demuestran que somos pioneros del  formato rock sinfónico en Venezuela y en otros países de Latinoamérica.

 -Usted asegura que son los pioneros ¿hay algún otro antecedente?

-Afirmo que somos los primeros en Venezuela que hemos creado este tipo de conciertos con un plan específico y permanente de posicionamiento, que aún consiste en hacer que la Orquesta sea la protagonista y no la acompañante,  hemos hecho esta serie de conciertos de manera continua a lo largo de estos casi siete años desde que Julio Eduardo Torrents, mi esposa Janny Esteves de Rahn y yo iniciamos este camino. Ya tenemos varias invitaciones en el interior del país y estamos afinando detalles para producir este tipo de eventos en el extranjero.

-¿Están presentes siempre bandas de pop/rock con su instrumentación original?

-Sí, siempre hay una banda de pop/rock con su instrumentación original fusionada con la orquesta. En la parte vocal, siempre hay cantantes presentes en estos conciertos.

– Los programas son Beethoven versus Beatles, Tchaikovsky versus Queen, Stravinsky versus ABBA, Ravel versus Coldplay, etc. ¿bajo qué criterios se determina que esas son las duplas?

-En principio la selección de las obras clásicas era por el hecho de que el público las pudiera reconocer inmediatamente y aprovechar de darles a conocer un poco de su contenido histórico y analítico de las mismas. Por ejemplo “Romeo y Julieta” de Tchaikovsky, que puede haber sido escuchada por el público en películas, series de televisión, etc. En cuanto a la agrupación pop/ rock hemos tomado en cuenta la preferencia de nuestro público.

-¿Qué tiene la música de cada uno de esos opuestos que los contrapone o los complementa?

-Lo del “Versus” fue crear una expectativa del concierto la cual incentiva al público a venir para ver de qué se trata. El sello Rahn es haber enriquecido el sonido de bandas reconocidas mundialmente con el elemento mágico y poderoso de una orquesta sinfónica, yendo más allá de simplemente acompañar a un cantante o banda y haciendo que la orquesta sea la protagonista. Este modelo nos ha permitido enamorar a nuestro público que nos ha apoyado fielmente y nos sigue sosteniendo actualmente, pese a todas las vicisitudes a las que nos hemos enfrentado desde enero de 2013.