El líder de la banda de jazz argentino “Escalandrum”, conversó en exclusiva con Radio y Diario Universidad de Chile sobre su último disco, la libertad de ser un músico de jazz y la influencia de su legendario abuelo, Astor Piazzolla


Vía: radio.uchile.cl | Victoria Viñals

El 1 de noviembre salió a la venta el noveno álbum de Escalandrum, la banda que lidera desde 1999. Al día siguiente, el disco fue presentado por primera vez ante el público en el Teatro Coliseo, en el barrio Retiro, frente a la Plaza Libertad. El público agotó los tickets días antes del evento y, según comentó la prensa argentina los días posteriores, el Coliseo estalló en aplausos ante la ejecución de un disco impecablemente ejecutado.

La placa fue pensada y grabada en colaboración con Elena Roger. La consagrada artista argentina es célebre por representar a Eva Perón en la ópera Evita y por ser reconocida con el Premio Olivier a la Mejor Actriz en Obra Musical por su actuación protagónica en Piaf, montaje inspirado en la vida de la artista francesa Édith Piaf.

“Con Elena nos llevamos muy bien. La verdad es que ella es una artista excepcional”, dice Daniel. Se escucha emocionado, contento.

3001: Proyecto Piazzolla. Así le pusieron al disco, en una referencia expresa al futuro y a la experimentación. Y es que para Daniel la música de su abuelo es del 3001, una música moderna, de vanguardia.

“Piazzolla es un músico de lo más brillante  que hubo en el siglo XX. Lo tocan en todo el mundo, es uno de los artistas mas interpretados en todo el planeta y si, como digo yo, es la música del futuro. Es una música que mezcla música clásica jazz, rock, tango. Una música universal que en cualquier lado queda bien parada”, comenta.

Pese a todas las influencias y a la historia y a la sangre, Daniel es mucho más que el nieto baterista de Astor Piazzolla. Ostenta numerosos premios y distinciones como: “Mejor baterista de Ritmos Latinos 1992” del Musicians Institute de Los Ángeles, Konex 2005 con su agrupación Escalandrum, “Baterista del Año 2008” Diario La Nación, “Baterista del Año 2011 y 2012” por Periodistas y Críticos Revista Intruso, Gardel de Oro 2012 con Escalandrum, Gardel Mejor Álbum de Jazz 2012 por Piazzolla plays Piazzolla y Gardel de Oro 2016 al Mejor Álbum de Jazz.

Hace poco más de un mes, Escalandrum debutó en la Región de Los Lagos, en el Festival Internacional de Jazz de Puerto Montt. En el marco de ese evento, donde el sexteto fue ovacionado por el público del teatro Diego Rivera, conversamos con el artista sobre la música como lenguaje artístico, sobre la infinita libertad que le ha dado el jazz y, por supuesto, sobre Astor Piazzolla.

En el comienzo, Astor Piazzolla, tu abuelo, fue duramente criticado en el mundo del tango. Por llevar adelante toda clase de innovaciones, se le acusó de hacer un “tango que no es tango”. Lo que tu haces en este disco, y que también has hecho en discos anteriores, es mezclar jazz y tango que son en definitiva, dos lenguajes musicales totalmente distintos. ¿Has recibido este tipo de críticas?

La verdad es que gracias a Dios nosotros somos un grupo de jazz y bueno, es un género en que todo es bien aceptado. Igualmente, mi abuelo corrió en una época donde correr una cosa de un lugar era un escándalo y hoy en día con toda la interacción que hay a nivel global, uno puede hacer un montón de cosas y la verdad es que nadie lo va a crucificar por eso. Nosotros hacemos estas mezclas conociendo el idioma del tango y del jazz. Mezclamos ambas cosas conociendo muy bien la raíz, no es que hicimos algo raro y forzado.

En una entrevista de 2014 afirmabas que, para ti, el jazz es el estilo nacional del momento. ¿Sigues teniendo esa sensación?

Si, porque es el único estilo donde vos podés tocar lo que vos quieras.Y se supone que la música es arte y en el arte, el artista tiene que hacer lo que le sale de adentro. Entonces me parece que el jazz es el único que hoy en día permite esto, permite la mezcla de estilos, permite que vos puedas hacer composiciones originales, te permite que mezcles el tango con el jazz o con otros géneros. Permite que mezcles ritmos latinos , el funk, la electrónica y nadie te va a decir nada.

Hay muchos lugares donde podés tocar acá. Podés interpretar el jazz que vos quieras y nadie te va a decir nada. Tal vez si tocás en un lugar donde se toca sólo tango, medio que tenés que tocar sólo tango tradicional y los lugares que se toca folclor, tenés que tocar sólo folclor. En el rock, por ejemplo, está todo manejado por productores, que te dicen que los temas tienen que durar tantos minutos, que tienen que ser de una forma, que tienes que contratar a tal baterista, o sea lo de artista queda aun poquito lejos de lo que es lo artesanal y el concepto inicial de lo que es ser un artista.

¿Que ha significado o cómo ha sido para ti ser el nieto de Astor Piazzolla? Te lo pregunto porque uno tendría la idea de que ser hijo o nieto de una figura tan potente podría ser una carga, pero cuando te escucho hablar, me quedo con la sensación de alguien que es profundamente libre.

Para mi es un orgullo, es un placer ser nieto del más grande músico que dio la Argentina. Es una alegría enorme. Aparte pude estar cerca de él y observar de cerca cuál es la intención o cuáles son los movimientos de un artista tan importante como él. Cómo piensa, cómo ensaya, cuál es su objetivo. Por ejemplo, el objetivo de mi abuelo era hacer siempre música nueva, era no repetirse, tocar la mejor música posible, estudiar con los mejores maestros, eso fue todo lo que a mi me enseñaron.

Yo tocaba piano clásico de chiquito y tuve la suerte que después me dediqué a la batería. Creo que me quitó un poco de peso. Si yo hubiese tocado el bandoneón y hubiese sido compositor, no hubiese sido lo mismo, calculo.

En ese sentido también Astor fue importante. Cuentan que fue él quien te regaló la plata para comprar tu primera batería.

Si, totalmente. La plata para la primera batería, los consejos de dónde debía estudiar, cómo tenía que tomarme la música. Lo primero que me dijo fue que escuche jazz. Eso me lo dijo él, o sea si yo soy un músico de jazz hoy en día en parte es gracias a él que me dio ese consejo, porque la verdad que con todos mis amigos escuchábamos rock.

Conozco gente que profesa una enorme devoción por Astor Piazzolla. Te cuento dos casos: hombres jóvenes, casi adolescentes. Uno, cada vez que escucha Adiós Nonino se pone a llorar. Otro, se hizo un tatuaje en el brazo con la cara de Piazzolla. ¿Que le dirías a ellos, a todos los que como ellos crecieron escuchando a Piazzolla?

Primero en nombre de mi familia les agradecería un montón y segundo, no sé si él es músico o no, porque si fuera músico le diría que se dedique a la música.