Por  Yisenia Pérez | @yiseniaperez

Oriundo del estado Mérida, hizo de Caracas su hogar donde continuó su crecimiento como músico, actualmente es formador en el conservatorio de música Simón Bolívar, donde lidera y también refuerza la calidad de algunas de sus agrupaciones. Su responsabilidad al frente de la popular e innovadora Orquesta de Rock Sinfónico Simón Bolívar, ha hecho posible para Daniel Hurtado, la aprobación y el especial reconocimiento como músico integral, no solo por quienes comparten el gusto por la música académica en Venezuela sino por quienes además, se identifican dentro de la cultura rock del país. El carisma y la sencillez de su personalidad invaden su batuta, sobre a su trabajo en la dirección, el maestro Eduardo Marturet  afirma “Daniel Hurtado posee un talento natural para la dirección orquestal, donde se equilibra el esfuerzo y el trabajo con la intuición musical.” Con una muy prometedora carrera de logros Daniel, es ya uno de los directores más conocidos del país, sin duda alguna se consagra como la representación del Rock con batuta en Venezuela.

Daniel Hurtado

Daniel Hurtado

–¿Siempre te sentiste identificado con la propuesta de una orquesta de rock sinfónico o fue consecuencia del trabajo que desarrollas como director de la misma?

Cuando tenia 15 años, mi madre me regalo mi primer saxofón, ya tenia desde los 11 años estudiando clarinete con el Prof. Julio Moreno, en El Sistema de orquestas y tocando en la orquesta infantil del núcleo en la ciudad de Mérida. En ese momento comenzó mi interés por la música popular (gracias a mi tía, que en mi infancia escuchaba solo rock de los años 70), y toqué en varias agrupaciones de distintos géneros como Ska y Rock. Años después, junto con los hermanos Sosa (Andrés y César) nos encaminamos en hacer un tributo a la banda inglesa Pink Floyd junto a la Orquesta Sinfónica de Mérida, acto que pudimos realizar en el 2009 con el apoyo de distintos talentos merideños de la música popular (Cesar Vielma, Gilberto Salinas, Carlos Porras, Abigail Romero), el Maestro Cesar Iván Lara (Director Sinfónica de Mérida) y la coral de la facultad de Economía de la ULA. Andrés Sosa y mi persona realizamos los arreglos y tuve la oportunidad de dirigir la mitad de ese concierto junto al Maestro Lara y la Sinfónica de Mérida. Luego en el 2010 repetiríamos la experiencia, de nuevo en Mérida, pero en esa ocasión asumí la dirección musical de la totalidad del concierto.

Para ese momento, la idea de ser un director de orquesta que sea el punto de encuentro entre la música académica y el Rock, se convertiría en mi norte.

Daniel Hurtado

Daniel Hurtado

–El Rock sinfónico ha sido un género deseado por un gran grupo de fanáticos pero también muy poco cultivado en Venezuela, ¿calificarías estos elementos como positivos o negativos para la orquesta?

Totalmente positivo, debido a que una de nuestras principales metas es difundir este género, y en cada presentación tenemos público que nos escucha por primera vez y queda satisfecha, este hecho para nosotros, es una doble ganancia.

Cuando hacemos presentación con agrupaciones invitadas, como el coro o la orquesta juvenil, van los representantes y familiares de los participantes, para algunos es la primera vez que escuchan rock en vivo, para otros, es la primera vez que escuchan los temas del rock clásico tocados en este formato. Poder colocar nuestro grano de arena, para que en Venezuela exista la posibilidad de escuchar música en vivo, en todos sus géneros y colores, es una de mis principales satisfacciones.

–En nuestro país es la primera orquesta de rock sinfónico, es decir, que trabaja exclusivamente este género, el estar al frente de ella te ha convertido sin duda en un representante, ¿cuál es la reacción de las personas en este sentido?

Me sorprendió gratamente, cuando hace poco fuimos a tocar en la FILU (Feria del libro universitario) que organiza la ULA en la ciudad de Mérida, y reencontrarme con amigos de toda la vida (por ser merideño y vivir en esa ciudad hasta los 27 años) y que ellos me comentaran que estaban orgullosos de ver como estaba logrando mi meta profesional, al comienzo no lo entendía, luego me di cuenta que era cierto. Como lo comentaba en la primera pregunta, el pretender ser un director que uniera dos mundos musicales, que tiene décadas haciéndose, pero hacerlo acá en Venezuela con un proyecto permanente y que forma parte de una institución de renombre mundial como el Sistema de Orquestas de Venezuela, realmente esa pretensión comienza a tomar forma, e indudablemente, me convierte en un representante del género y de la institución. Lo cual es una enorme responsabilidad y compromiso que me siento muy orgulloso de realizar, y poder hacerla con toda la pasión y el entusiasmo, es lo mejor que me ha sucedido en la vida.

–¿Cómo crees que influye o influirá la existencia de una orquesta de rock sinfónico en el país respecto a su cultura musical?

La diversidad, y en mi caso, la diversidad musical, fue y es una parte muy importante en mis estudios musicales en la búsqueda ser un músico cada vez más integral. Para un país la diversidad debe ser igual de importante, nosotros la vivimos a diario en el conservatorio, donde en una sala de ensayo tienes, por poner un ejemplo, a la Big Band de Jazz tocando dirigida por el Maestro Andrés Briceño haciendo temas de Duke Ellington, luego mas tarde tienes a la Orquesta Latino caribeña dirigida por el Maestro Alberto Vergara haciendo Rubén Blades, luego tienes a la Orquesta Afro-Venezolana dirigida por el Maestro Javier Suárez tocando temas de nuestro folklore en varios de sus estilos, y luego tienes a la Orquesta de Rock Sinfónico. Todo ocurriendo en un ambiente donde la música académica nunca se ha desmayado, al contrario, sigue evolucionando cada día, con más orquestas juveniles, ensambles y coros de alto nivel musical.

–Trabajar con la interpretación de obras clásicas del Rock, incorporando además otros elementos y arreglos, con la gran responsabilidad de satisfacer a un público con exigentes expectativas debería ser un reto, sin embargo, ¿siempre han logrado éxito en sus presentaciones, qué es lo que lo hace posible?

La orquesta se mantiene en un proceso de aprendizaje, el cual para mi, no acaba nunca. La manera de preparar los espectáculos, tener un equipo de gerencia y logística, implementar la metodología de ensayo que por 38 años ha utilizado El Sistema, el buscar siempre la excelencia musical, tanto individual como colectiva, da como resultado una presentación de alto nivel, con  la conciencia de que siempre se debe mejorar y de lograr que los jóvenes que pertenecen a la orquesta tomen el trabajo en equipo como una forma de relación y coexistencia.

–¿El trabajo de dirigir Rock sinfónico, para tí ,ha requerido de alguna demanda especial o diferente al que haces al conducir otras orquestas de tipo sinfónica?

Para un director de orquesta, es un reto distinto cada vez que se monta en el podio de una orquesta sinfónica o ensamble, dependiendo de las características de cada una de ellas. En mi caso, la demanda especial es en lograr un balance efectivo, debido a la complejidad de la instrumentación de la Orquesta de Rock Sinfónico, donde el lograr una sonoridad homogénea entre una batería, guitarra eléctrica, bajo, teclado e instrumentos sinfónicos como violines, cellos, flauta, etc. Es todo un reto.

En montajes anteriores en Mérida recuerdo, encontrarnos el caso de tener músicos, de la parte popular, que no estaban acostumbrados a seguir la mano de un director, y hubo que apelar por técnicas de dirección algo distintas, pero siempre provechosas para ambas partes

–¿Qué planes tienes como director para lo que resta del 2013?

En par de ocasiones he ido a Santo Domingo (República Dominicana) a dictar un curso de técnica en dirección orquestal, para finales del 2013 se esta planteando ir de nuevo a continuar este curso.

Acabamos de llegar de la primera gira europea de la Banda Sinfónica Simón Bolívar, donde fui como Director Asistente del Maestro Sergio Rosales.

Con la orquesta de Rock Sinfónico Simón Bolívar esta el proyecto de viajar al exterior y el montaje de un tributo a “The Beatles”.