Este concierto estará bajo la batuta del maestro Daniel Gil y como solista el flautista Diego Grappone, interpretando el Concierto para flauta y orquesta en Sol mayor k.313 de Wolfgang Amadeus Mozart


Las entradas estarán a la venta en la taquilla del Teatro Teresa Carreño.


 

La sala José Félix Ribas del Complejo Cultural Teatro Teresa Carreño será el espacio para disfrutar de este exquisito concierto cargado de juventud, iniciando con la Obertura «Mozart» de Reynaldo Hahn, el Concierto para flauta y orquesta en Sol mayor y la Sinfonía No. 1 «Clásica» de Prokófiev. Reynaldo Hahn fue un compositor, cantante, pianista y director de orquesta y crítico musical franco venezolano enormemente involucrado en la aristocracia de su época. 

La Obertura de Mozart es una de las obras menos interpretadas o conocidas de este autor en la cual él mismo hace un homenaje al gran compositor austríaco Wolfgang Amadeus Mozart.

Wolfgang Amadeus Mozart, compuso el concierto para flauta y orquesta en Sol mayor k.313 en la ciudad alemana de Mannheim a principios del 1778. La creación de este concierto se ubica en la etapa del gran viaje que Mozart emprende con su madre a París, con escalas en Múnich y principalmente Mannheim, cuya intensa vida musical dejo una importante huella en su producción musical. El concierto fue estrenado por Johann Baptist Wendling, el flautista de la orquesta de Mannheim.

Serguéi Prokófiev se propuso escribir un tipo de sinfonía que Haydn hubiera podido componer si hubiera vivido en el siglo XX. Para ello, el compositor ruso utiliza una pequeña orquesta, la misma secuencia y estilo de movimientos que en las sinfonías de Haydn, y las mismas y acertadas proporciones. Pretendidamente, la sinfonía es un antídoto a las largas, extrovertidas y emocionales sinfonías de compositores como Tchaikovsky. Las melodías irónicas de Prokófiev, su ingeniosa armonía y su brillante escritura orquestal convierten esta sinfonía en una obra que, sin duda, el propio Haydn hubiese elogiado.