La Orquesta votará a su nuevo director el próximo 11 de mayo

Vía: www.elmundo.es | ROSALÍA SÁNCHEZ | Berlín

Si no tienen más preguntas, les dejo para acudir puntual a una cita que considero importante. Se trata de una refugiada siria de 20 años que ha estudiado en la escuela de Damasco y que desea entrar en nuestra academia. Me voy a la audición”. Con estas palabras intentaba Daniel Barenboim cerrar la rueda de prensa en la que la Staatsopera de Berlín presentaba su programa para la próxima temporada. Para no dejar escapar al director sin contestar a la pregunta que estaba en mente de todos pero que los periodistas, por cortesía, estaban dejando para el final, un colega intentó placar al maestro. “Solamente díganos por favor, con su larga experiencia y…”. Barenboim no le permitió terminar de formularla: “no soy candidato, ¡adiós!”. Y dando un salto desde su silla hizo mutis por el foro, con una agilidad y con unos reflejos dignos de destacar a sus 72 años.

Se refería a que no es candidato a dirigir la Orquesta Filarmónica de Berlín, que votará nuevo director el próximo 11 de mayo y que marca con esa votación la agenda cultural berlinesa de esta primavera. El de Barenboim es uno de los nombres que suenan en los pasillos de la Philmarmonie y su relación tan especial con esta ciudad y con los filarmónicos llevan a la conclusión de que su elección sería de lo más razonable. Pero el argentino-israelí prefiere ni hablar del asunto y hoy por hoy prefiere dedicar toda su energía a presentar los estrenos que nos esperan en los próximos meses, dejando de relieve, por cierto, que su programación la decide con el corazón y que cada día más le importa hacer música entre amigos. Y amigos de excelencia musical.

Volverá a sentarse al piano con Martha Argerich, por ejemplo para ofrecer otro concierto conjunto en busca de una repetición del gran éxito obtenido el año pasado. “Fue una experiencia muy especial para nosotros y queríamos repetirla”, confesaba, al anunciar el evento para el 26 de marzo de 2016, en la Philharmonie y dentro del programa del Festival de Pascua de la Staatsoper. Han elegido piezas para dos pianos de Robert Schumann, Claude Debussy y Béla Bartók, una combinación que el director calificaba como “inusual e interesante”.

Además estrenará en Pascua nueva producción de la ópera Orfeo y Euridice de Gluck con escenografía del célebre arquitecto canadiense Frank Gehry y puesta en escena de Jürgen Flimm. Los cinco conciertos y seis óperas del ciclo incluirán actuaciones de solistas estelares como el tenor Jonas Kaufmann y el chelista Yo-Yo Ma, además de Argerich y Barenboim, acompañados por la orquesta de la Staatsoper (Staatskapelle) y la Filarmónica de Viena.

Este Festival, iniciado por Barenboim, cumplirá 20 años en su próxima edición y la celebración se sumará a los varios aniversarios que marcan esta programación, que incluirá un concierto homenaje con motivo del 80º cumpleaños de Zubin Mehta, un estreno de Los Maestro Cantores de Nürnberg de Wagner a cargo de Gustavo Dudamel en octubre, en coincidencia con el 25º aniversario de la Reunificación de Alemania y quizá también un concierto todavía en conversaciones con motivo de un cumpleaños redondo de Martha Algerich, aunque Barenboim no quiso dar detalles “en referencia a la coquetería femenina”.

Muy destacado también en el programa anual figura la dirección, en abril de 2016, de Pablo Heras Casado, junto a Damiil Trifonow, pero la gran línea continua de trabajo lleva el apellido Barenboim, más activo cada año que pasa. En la próxima temporada 11 óperas distintas, además de conciertos, festival y giras, como la que acaba de realizar la Staatskapelle. “Es una completa locura”, admitió riendo.