Daniel Barenboim lamenta el fallecimiento del director de orquesta italiano Claudio Abbado, “uno de los grandes músicos de los últimos 50 años y uno de los pocos músicos que mantenían una relación muy estrecha con los diferentes géneros musicales”, subraya el maestro argentino.

Claudio Abbado

Claudio Abbado


Barenboim, que se encuentra en Sevilla para dirigir el taller de ensayos y los conciertos de la Orquesta West-Eastern Divan en Andalucía, recuerda, a través de un comunicado, que conoció a Abbado a principios de los años cincuenta, cuando él estudiaba piano con Gulda en el Mozarteum de Salzburgo. “En 1956 ambos participamos en un curso de dirección en Siena y desde entonces compartimos una estrecha amistad personal y artística”, subraya, al tiempo que dice “tener grandes recuerdos de él”, como su reciente vuelta a La Scala de Milán en 2012, cuando actuaron juntos.

Así, Barenboim resalta que con Claudio Abbado “se pierde a uno de los grandes músicos de los últimos 50 años y uno de los pocos músicos que mantenían una relación muy estrecha con los diferentes géneros musicales”. En este sentido, resalta que su dedicación a la música contemporánea era “especialmente destacable”, así como sus colaboraciones con compositores como Nono, Ligeti y Kurtag y la interpretación de sus obras durante su etapa como director musical de La Scala.

En cualquier caso, continúa el maestro, “quizá lo más significativo sea el apoyo que prestó a los jóvenes músicos con la creación de muchas e importantes orquestas juveniles”. En este sentido, afirma que “era un pionero” que trabajaba con nuevos intérpretes, los motivaba y apoyaba durante toda su carrera. “Con esto dio un ejemplo al mundo al mantener que los jóvenes músicos sin experiencia pueden hacer música al más alto nivel cuando trabajan con la actitud y compromiso adecuados. Debemos reconocerle esto y mucho más”, concluye.