Vía: cultura.elpais.com | Por JESÚS RUIZ MANTILLA

La voz de alarma lanzada por Alfonso Aijón para salvar Ibermúsica, el ciclo sinfónico que dirige desde hace 45 años, ha causado efecto en el mundo de los intérpretes y creadores al más alto nivel. El responsable de una programación que durante casi medio siglo ha presentado en Madrid y en toda España a las mejores orquestas del mundo aseguraba hace dos meses en EL PAÍS que le sería muy difícil seguir adelante si no recibía ayudas.

Daniel Barenboim, Zubin Mehta, Riccardo Chailly y Mariss Jansons encabezan una lista de directores y formaciones que han pedido apoyo al programa Europa Creativa, de la UE, para salvar un ciclo en que son habituales.

Por su parte, decenas de músicos españoles han firmado un manifiesto para que Ibermúsica obtenga apoyos privados y estatales en dentro del país.

Aijón se siente abrumado por la reacción. Nada más lanzar su aviso de socorro públicamente comenzaron a activarse los mecanismos. Los músicos, a título personal, y las orquestas, a nivel institucional, mandaron cartas a la UE. Entre las formaciones que se han sumado a la iniciativa, la lista resulta impactante también: desde las alemanas Filarmónica de Berlín, Gewandhaus de Leipzig, Bayerische Rundfunk o Staatskapelle de Dresde a la Filarmónica de Viena, la Concertgebouw de Amsterdam o la London Symphony. La respuesta a la llamada ha sido prácticamente unánime.

No sólo Europa ha acudido en ayuda de Ibermúsica. A sus 84 años, este promotor pionero ha recogido el fruto de lo sembrado en España con un constante apoyo a los intérpretes de su país.

Una treintena de figuras, con Plácido Domingo, Teresa Berganza o algunos de los mejores representantes de una nueva generación, como el pianista Javier Perianes, la violinista Leticia Moreno o los directores Juanjo Mena, Pablo Heras-Casado, Jaime Martín o Gustavo Gimeno encabezan la lista de solistas, batutas o compositores que piden se salve el ciclo.

En su manifiesto, destacan la historia y la labor de promoción fundamental que ha supuesto en las carreras de todos ellos. La puesta en contacto de estos músicos españoles con la primera división mundial de directores y orquestas a través de Aijón, ha sido constante. Así lo destacan en su escrito, que publica EL PAÍS en su página web.

“Durante décadas, y en tiempos tan poco propicios como los años setenta del siglo pasado, Ibermúsica fue una ventana abierta, un escenario plural que permitió conocer en España a las mejores formaciones sinfónicas y camerísticas del planeta”, se asegura en el texto.

“La relación de artistas, conjuntos musicales y estrenos presentados en España por el ciclo resulta tan abrumadora como interminable. De alguna manera, los melómanos y profesionales de la música españoles hemos crecido y ampliado nuestros horizontes artísticos gracias a ese maravilloso escaparate que ha sido y sigue siendo la empresa fundada por Alfonso Aijón”, continúa el manifiesto.

El responsable del ciclo ha programado algunos conciertos el año que viene. No sabe si podrá consolidar las fechas. La ayuda europea podría llegar en los próximos meses. De no aprobarse, suspendería los compromisos. Lo ideal sería la continuidad de su iniciativa una vez Aijón se retire, pero éste, o quien le siga, debería aplicar serios ajustes a su método de abonos.

Confiar la completa financiación de los programas a esa baza, con el declive que han experimentado la asistencia a los conciertos, debido a la crisis y a los cambios de hábitos de vida entre los espectadores, es un riesgo que ni Ibermúsica ni ningún otro promotor podrán ya afrontar en el futuro.