http://www.noticias24.com/ Redactado por: Julio C. Alcubilla B./ Noticias24 Fotografía: Rafael Montilla

(Caracas, 04 de septiembre. Noticias24) – Quienes lo hemos conocido por décadas, hemos compartido su gran templanza, su equilibrio y profundos valores. De alguna manera, no es tan difícil sentirnos motivados a compartir experiencias más allá de lo cordial, embriagándonos con su carisma y cultivo de lo culto y trascedente a través de una personalidad apacible, y el cultivo de su música. Eduardo Marturet es sin duda alguna un gigante de éstas tierras, que a través de su entrega como hacedor de música, como director de orquestas de nivel mundial, nos invita a reflexionar en cómo hacer patria y a dejar como legado una Venezuela posible. Johnnie Walker Black Label, lo tuvo presente en una campaña acunada en los preceptos del humilde espíritu luchador, mundialmente reconocido, cuya historia inspira por su talento a la sociedad, en el camino de ser cada vez mejores. Eduardo es un orador de compromiso, nunca ha dejado de prepararse, más allá de límites geográficos, en la constante búsqueda por lograr sus metas profesionales y personales y ahora la de todo un país, que se conmueve y reacciona con su ejemplo. La misma, fue ejecutada en el país a través de dos etapas: la primera, la campaña global, con personalidades que han inspirado el mundo entero a través de sus exitosas historias de vida. Eduardo cumple con todas las características de lo que es un Gigante, una persona cuyos principios y valores se mantienen arraigados a pesar de su éxito. Luchador insaciable, mundialmente reconocido por su talento, su historia inspira a la sociedad en el camino de ser cada vez mejores y nunca olvida sus raíces…”yo sé dónde voy pero nunca olvido de donde vengo”… En un encuentro entre amigos, nos abrió las puertas de su casa, para ofrecerme una exclusiva plena de emociones, sabiduría, su recurrente y gestual cortesía. ¿Qué caracteriza como modelo a seguir, bajo tu punto de vista a un Gigante? “En el mundo en el que vivimos, donde la globalización nos tiene embargados, un gigante es una persona capaz de crear su propia realidad, exitosa dentro del ámbito cotidiano. Amén de esa frase famosa que decía Albert Einstein, ‘la realidad es una muy persistente ilusión’. En éste mundo globalizado en el que estamos inmersos, somos susceptibles a ser reconocidos en gran parte por una realidad dictada por los medios de comunicación. Los cuáles nos informan como es y cómo debe ser nuestro mundo, un gigante lo defino como una persona que sigue su propio credo, sus convicciones y que a pesar de todo, de esa influencia global, sigue siendo una persona auténtica”. La música desde los nueves años de edad te inspiraba e incluso te motivaba a desarrollarla como lenguaje. Más de mil conciertos hoy en día nos hablan de tu gran trayectoria e infinitos logros, ¿cómo vez el desarrollo musical en nuestro país? “Venezuela, musicalmente hablando es un país de primer mundo, si bien es catalogado como un país de tercer mundo, en la música no es así. Antes de comenzar la entrevista, escuchaste una llamada que me hiciese el Director de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, desde Moscú. Es decir, tener a unos músicos tan jóvenes, dirigidos por Gustavo Adolfo Dudamel y bajo el padrinazgo del Maestro Abreu, en Moscú y que siguen ahora a Atenas; definitivamente es una demostración de que estamos al más alto nivel. Producimos músicos y directores que están en las mejores orquestas del mundo y tenemos una infraestructura con una función social muy precisa y duplicada en muchas partes del mundo”. Se te considera un renovador de la orquesta de Miami ¿a qué te enfrentaste al llegar y cuál consideras será tu principal legado? “Me enfrenté a una orquesta casi comunitaria que llevaba un nombre grande de la ciudad, durante cuatro años la crítica ha concluido que he llevado a una orquesta realmente de la ciudad. Mi principal legado, ahora que firmé contrato por cinco años más, hasta el 2017, sería tal vez convertirla en una de las mejores orquestas de Estados Unidos, de esto estamos cerca; pienso que estamos en un 20% de lo que la orquesta será en el futuro”. Hoy la cultura urbana globalizada tiene Internet ¿Cómo le compone o se acerca Marturet al usuario de Internet?. “El Internet funciona definitivamente para informarnos, pero musicalmente a mi parecer no funciona bien. Entre otras cosas por la calidad del sonido, Internet debe desarrollarse mucho todavía, para alcanzar el nivel de sonido adecuado para una persona que quiere disfrutar de un buen repertorio. Lamentablemente, nosotros nos hemos cerrado nuestro espacio sónico, porque al igual que el Internet, el MP3 nos limita, en vez de la tecnología abrirnos el espacio sónico, nos ha tratado el sonido dentro de lo inmediato; algo así como el fast food. Para utilizar Internet como recurso de promoción, la alternativa sería: dar productos por vía del archivo musical, que después se puedan poner en equipos de mayor fidelidad”. Deseo recibir tus comentarios acerca del Trompet Glamour, entiendo que es un disco reciente, el primero de una serie de edición limitada ¿me puedes dar detalles, quienes te acompañaron en ésta producción? “Esta es una producción hecha por la Miami Symphony Orchestra junto con un artista plástico de gran renombre en Miami, que es Romero Brito. Éste es efectivamente el primer CD, estamos produciendo uno ahora con un coleccionista importante mexicano. La idea es producir discos acompañados por una imagen pictórica muy fuerte, asociada al contenido musical. Representa un recurso de financiamiento para la orquesta, ya que cada ejemplar tiene mucho valor, son de edición limitada, y está firmado cada ejemplar por el artista y por mí. Cada disco es numerado, es único e irrepetible y surge como una especie de mecanismo financiero de mercadeo. Tocó para Trompet Glamour, nuestro gran trompetista Francisco Flores, el cual es la estrella. El segundo disco que vamos a producir, será basado en la música de Romeo y Julieta (op. 64), de Sergéi Prokófiev”. Una declaración tuya me llamó la atención, ¿se ha roto o acortado el grado de aislamiento, entre el público y su identificación con la melodía? “Pienso que el compositor se ha regresado al giro melódico, un poco por conveniencia más que todo, porque se habían ido tan lejos que tuvieron que regresar”. ¿Cuáles virtudes o diferencias percibes en las orquestas latinoamericanas frente a las europeas? “Cuando nosotros tocamos repertorio germano, por ejemplo, es difícil pensar que ese repertorio pueda ser tocado por una orquesta que no sea germana, porque el sonido es mucho más fiel al original ideado por el compositor, obviamente esto es una postura. Cuando tocamos Beethoven o Brahms, en la Orquesta Simón Bolívar, no puedo pretender que sea el mismo que grabé con Berlín”. Haz dirigido por más de 30 veces variaciones concertantes de Ginastera, las ha definido como austera, virtuosa e impecablemente bien escrita, ¿dónde radica su dificultad y dónde su virtuosismo? “Sin duda alguna, la dificultad de las variaciones de Ginastera, radica en la parte solista, porque a cada instrumento comenzando por el Chelo y terminando con el Contrabajo, le toca una parte de las variaciones. Todos los instrumentos tienen una parte virtuosa, más que todo es una dificultad para los músicos, no tanto para el Director”. Si el trabajo del Director de Orquesta es inspirar tanto al público como a los músicos, ¿cuál sería el rol de los grandes críticos y en qué deben constituir sus análisis? “Los críticos en cualquier caso se deberían de ocupar de guiar al público, para que entiendan lo que escucharon o lo que van a escuchar. Estas referencias o directrices deben ser hechas más sobre la música y no tanto sobre la interpretación. Considero que en el afán de encontrar errores, se pierde una compresión global de la obra, el público debe comprender lo que está sucediendo allí”. Una vez comentaste en Chile, que la excelencia como estrategia artística surge como contexto, ¿podrías explicarnos esto? “La excelencia en sí es una utopía, porque llegar a la excelencia es algo de difícil comparación en la música. Podemos decir que un objeto material, es perfecto, pero el concepto de excelencia, lo hemos usado para denotar mejoramiento, llegar a ello lo considero una utopía”. “He llegado a un momento en mi carrera de que lo que más deseo es trabajar por mi país, por comunidades, por grupos, estar al servicio de los demás, no tanto en mí mismo. Esta misma campaña que estamos llevando a cabo, ésta promoción de gigantes, es una oportunidad más para acentuar los valores de un país, que más que nunca necesita un espaldarazo en su ego. Nuestro país, necesita confianza, optimismo, necesita que entendamos, que el país lo somos todos, todo el mundo debemos abocarnos a hacer el país. La calidad de vida es algo que debemos conquistar todos los días”.