La conselleria no descarta buscar un sustituto provisional para la próxima temporada si el intendente no acepta un nuevo contrato

Vía: www.lasprovincias.es | Por: N. CAMACHO

El futuro de Davide Livermore al frente del Palau de les Arts está en el aire. Y parece que sólo él tenga la última palabra. O no. Lo que sí está claro es que la Conselleria de Cultura es tajante: debe acatarse a trabajar en exclusiva con el coliseo y no dirigir para otros teatros si quiere mantener su puesto. Si no lo hace, el contrato se rescindirá.

Pero Livermore también tiene algo que decir al respecto. Y su posición parece inamovible. Así lo aseguraba ayer en una entrevista a LAS PROVINCIAS en la que afirmaba que no tiene apego al cargo. «No tengo ninguna intención de hacer algo sin cobertura legal. Soy yo el primero que presentaré la dimisión si no estoy en condiciones legales para trabajar», fueron sus palabras exactas. Se refería de esta forma en respuesta a la conclusión del informe del auditor de Les Arts en el que se avisaba de la incompatibilidad de su cargo de alta dirección con sus tareas como director de escena en otros auditorios.

Sin embargo, el departamento que dirige Vicent Marzà ya le ha hecho llegar varias alternativas sobre su situación laboral. Tres parecen ser las únicas opciones. Y una de ellas pasa porque acate su trabajo en exclusiva para el coliseo. Si es así, mantendrá su puesto como intendente y, a su vez, el de director artístico, el de titular del Centre de Perfeccionament Plácido Domingo y el de director de escena en varios de los títulos de la temporada. Si no lo acepta, se finiquitará la relación laboral. El secretario autonómico de Cultura, Albert Girona, insistió en que si, finalmente no hay acuerdo, se buscará un sustituto provisional que tome las riendas del teatro de la ópera para, después, convocar un concurso.

Incluso, Girona anunció que entre las opciones que se le han presentado al todavía intendente es que se rescinda el contrato pero mantenga sus compromisos con el coliseo para que no peligre la programación. Y que lo haga mediante otro tipo de contrato por el que se le remunere por sus trabajos como director de escena. «La a oferta de la próxima temporada depende en parte de su actividad artística», justificó el secretario autonómico para intentar encontrar un punto de acuerdo que no ponga haga tambalear la oferta operística que dará comienzo en apenas un mes. «No da tiempo a hacer un concurso porque la temporada comienza en otoño», alegó e insistió en que la alternativa «pasaría siempre por una persona provisional» en el caso de que Livermore rescinda su contrato. Aseguró que «necesitaríamos tiempo para reformular la temporada y la relación que mantendríamos con él». «También está la posibilidad de que él opte de forma amistosa por rescindir el contrato con la Generalitat y no dejar de mantener una relación en esta temporada buscando un contrato alternativo, que no sea el original», dijo Girona.

Cultura espera que Livermore, o sus abogados, ofrezcan una respuesta en unos días. Pero a tenor de las afirmaciones del intendente, se marchará si no puede compatiblizar su trabajo con sus compromisos en otros auditorios. Además, se da la circunstancia de que estos días se encuentra en la ciudad italiana de Pesaro como director de escena en dos óperas. Desde allí quiso agradecer la rapidez con la que Cultura le ha hecho llegar las propuestas, aseguró que las estudiaría con sus representantes legales y quiso agradecer el apoyo recibido siempre por los actuales gestores, quienes, según su entorno, siempre han reconocido su labor de estos dos años al frente del coliseo.