Vía: www.diariojaen.es/CARMEN lÓPEZ

—¿Qué siente al ser una de las intérpretes más destacadas y jóvenes de la West Eastern Divan Orchestra que dirige Daniel Barenboim, una de las formaciones más importantes del mundo?
—Pues, la verdad, mucho orgullo. Para mí es algo muy especial haber formado parte de la West Eastern

Divan Orchestra y haber trabajado con el singular maestro Daniel Barenboim desde tan joven, ya que he podido representar a mi tierra durante años dentro una formación que destaca mundialmente por su importancia a nivel humano —árabes, judíos y cristianos haciendo música unidos—, además de por su elevadísimo nivel.

—¿Cómo vive el hecho de ser referente para los jóvenes?
—Con sencillez; lo que sí trato, cada vez que vuelvo a mi tierra; es de traer y mostrar lo que aprendo en el extranjero.
—Ha actuado en algunos de los escenarios con más prestigio mundial. ¿Con cual se queda?
—Cada concierto se disfruta de manera diferente y única, de ahí la indescriptible magia de hacer música y, cómo no, de la música en sí. Pero si tengo que mencionar algo, quizá la primera vez que actué en la impresionante Philharmonie de Berlín, o el concierto reciente que ofrecí como solista en el “Maestranza” de Sevilla, donde un conjunto de razones lo hicieron único: tocar en Andalucía, mi tierra, la mágica batuta del maestro Barenboim y ser acompañada con una orquesta donde se encuentran amigos y músicos excepcionales.

—Trabaja en la producción de su primer disco. ¿Cómo será el proyecto?
—En la preparación de un disco se tienen que dar muchos factores para que todo salga adelante. Hay ideas buenas y con un poco de paciencia creo que puede salir algo bonito. También me encantaría grabar un trabajo junto con Javier Perianes. Era muy pequeña cuando él tocaba con la OJA, pero es probable que grabe un concierto de piano en el que coincidiéramos.

—¿Le gustaría volver a su tierra? ¿Cómo ha evolucionado la joven que comenzó sus estudios en el Conservatorio de Linares?
—Me gustaría que la gente de mi ciudad tuviera la posibilidad de conocer de forma más cercana todo lo que he aprendido. En cuanto a mi evolución, me considero “esa joven” que sigue aprendiendo y disfrutando de la música y de todas las experiencias que vienen a través de ella, una forma de pensar y ver la música en la que me influyó de manera evidente mi primer profesor Esteban Doria.