Escrito por Prensa FundaMusical Bolívar

La Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela y el maestro Gustavo Dudamel fueron ovacionados por los más de 2778 espectadores que presenciaron el primer concierto de la “Gira Latinoamericana por la vida y por la paz”

Gustavo Dudamel y la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela en el Teatro Colón | Gira Latinoamericana 2013

Gustavo Dudamel y la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela en el Teatro Colón | Gira Latinoamericana 2013

Los argentinos no querían dejarlos ir. Aplaudían. Gritaban sin cansancio. Alentaban como si estuviesen en el estadio Alberto J. Armando, mundialmente conocido como La Bombonera, del Boca Juniors. El Teatro Colón, en Buenos Aires, se desbordaba. Banderas de Venezuela eran ondeadas de un lado al otro. Más de 2778 personas, de pie, exclamaban sin parar: ¡Bravo!.

La Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela (OSSBV) y el maestro Gustavo Dudamel estaban sobre el escenario que, este miércoles 3 de abril, los consagró musicalmente, luego de ofrecer el primer concierto de la “Gira Latinoamericana por la vida y por la paz”.

Aunque se trató, como era de esperarse, de un público sumamente exigente, que ya los había aplaudido en 2011, los músicos venezolanos lograron sellar su consagración en el Teatro Colón. Le ofrecieron un repertorio que no cualquier orquesta se atreve a presentar en una gira internacional: La Consagración de la Primavera, de Ígor Stravinsky que este año celebra el centenario de su estreno; y La Noche de Los Mayas, de Silvestre Revueltas.

Obras claves que exigieron el máximo de concentración e intensidad de la agrupación cúspide del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, fundado por el maestro José Antonio Abreu hace 38 años. Tal responsabilidad fue reconocida a carta cabal por los espectadores, quienes luego de la ejecución de ambas composiciones no dejaron de aplaudir hasta conseguir cuatro bises por parte de la OSSBV.

Los integrantes de la orquesta no ocultaban su sorpresa. Miraban, casi atónitos, cómo uno de los teatros más importantes del mundo se venía abajo. El maestro Gustavo Dudamel quiso ir más allá. Para complacer al público le presentó su versión de dos composiciones que se suma a la conmemoración del centenario Richard Wagner. “Es muy difícil saber cuál es la música más hermosa del mundo. Cada una tiene sus particularidades. Pero el Preludio del III Acto de Lohengrin de Wagner es, quizás, la más bella”, dijo para interpretar la obra que inmediatamente puso de pie a los poquísimos argentinos que a esa altura del concierto quedaban sentados.

No lo podían creer. Se miraban unos a otros. Solo querían más de la energía y la emotividad que transmiten los 200 músicos venezolanos que dirige Gustavo Dudamel. Y ocurrió. Llegaron dos bises más: Alma Llanera, de Pedro Elías Gutiérrez, que el también director de la Filarmónica de Ángeles le pidió al público que cantará; y Malambo, de Alberto Ginastera.

“Ha sido un concierto excepcional, que nos ha paseado por todos los estados anímicos: el éxtasis, la profundidad y la alegría. ¡Ha sido maravilloso! El público estaba atornillado a las butacas, y no quería irse. Quería cada vez más de una orquesta de primerísimo nivel encabezada, quizás, por el mejor director del mundo. El programa seleccionado fue excepcional. Es raro que una orquesta que esté de gira presente un repertorio que le aporte realmente al público”, aseguró el maestro argentino Mario Benzecry.

De esta forma un mismo público disfrutó prácticamente de dos conciertos, -porque los bises se convirtieron en otro concierto- que llenaron de emotividad a más de uno de los asistentes. Ya no eran solo aplausos, también habían lágrimas de felicidad, entre ellas las de muchos venezolanos que viven en Buenos Aires y, argentinos, que residen en Venezuela.

“Es un orgullo, no solo para Venezuela sino para toda América, tener una orquesta y un director de tan altísimo nivel. El repertorio que ofreció en esta nueva visita nuestra OSSBV calzó a la perfección en un escenario de esta exigencia y para un público que no perdona fallas. Por otra parte, nos sentimos sumamente satisfecho de la presencia cultural que Venezuela mantiene con nivel de excelencia en el sur del continente”, aseguró el General de Brigada Carlos Eduardo Martínez Mendoza, embajador de Venezuela en Argentina.

Este periplo musical que continuará este fin de semana por Sao Paulo, en Brasil, se inscribe en el marco de la celebración del 38 aniversario de El Sistema de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, adscrito a la Fundación Musical Simón Bolívar, que pertenece al Ministerio del Poder Popular para el Despacho de la Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela.