Vía: Culturalatina.at

El compositor venezolano Luís Ochoa nos presenta en Viena su último disco “Música para un Nuevo Mundo” que incluye algunas de sus obras de cámara más diversas.

Compositor venezolano Luís Ochoa presenta su nuevo disco “Música para un Nuevo Mundo”

Compositor venezolano Luís Ochoa presenta su nuevo disco “Música para un Nuevo Mundo”

Laura Garrido. Recién llegado de participar como jurado en el decimoquinto Festival Internacional de Guitarra de Rust (Austria), nos encontramos en un céntrico café de Viena con el compositor Luis Ochoa para charlar acerca de su último disco “Música para un Nuevo Mundo” en el que se recopilan siete de sus obras de cámara. El quinto en la discografía de este prolífico compositor caraqueño que completó parte de su formación en la Escuela Superior de Música de Viena y que cuenta en su haber con prestigiosos galardones, cómo ganador de diferentes certámenes y concursos internacionales.

Luis Ochoa

Luis Ochoa

El título del disco nos evoca y nos lleva irremediablemente a la época del Descubrimiento de América; al entonces llamado Nuevo Mundo. Para Luís Ochoa, descubrimiento “suena a maravilla, a algo positivo que aparece en la vida del hombre”. Desde el punto de vista de los europeos, “aquel evento tuvo una gran incidencia, la misma importancia que tendría hoy en día descubrir un planeta con vida que no fuese la Tierra”, reflexiona con la misma fascinación que le produce “la nueva visión del mundo que se está tratando de construir, con ensayo y con error, y que es un intento bien sincero y además lanzado con el corazón, con la razón y con la fuerza del pueblo”. Y es a éste Nuevo Mundo que se está construyendo en Venezuela y en otros países Latinoamericanos al que Luís Ochoa ‘dedica’ este trabajo: “un nuevo mundo por descubrir, que nosotros tenemos que inventar”.

Se descubrió un nuevo continente, aunque cómo apunta el compositor, “tenía más de 30.000 años de historia”, y los lazos quedaron de manera perenne establecidos entre el viejo y el nuevo mundo. Una unión que se ve afianzada en su nuevo disco, punto de encuentro de intérpretes de un lado y el otro del charco. Abre el disco el guitarrista venezolano Jonathan Bolívar y es el Ensamble Siglo XX, formación austriaca, quién pone el broche final. Junto a ellos participan el dúo argentino de guitarras Mallo-D’Agostino, el Cuarteto de Cuerdas de la Orquesta Filarmónica Nacional de Venezuela, Solistas de la Ópera Alemana de Berlín y los también solistas Alba Acone y Arocha Bernal, ambas al piano, así como el clarinetista Alejandro Montes de Oca.

“Hay piezas para diversas combinaciones”, explica el compositor. “Hay piezas de guitarra sola, piano solo, pasando por piezas para dúos, quintetos, hasta llegar a una pieza interpretada por once instrumentistas”. Aunque sin duda el instrumento predilecto de Ochoa es la guitarra. “La guitarra siempre es influyente, siempre es representativa de todo el mundo. Después del tambor, que es el instrumento más básico, que más imita lo que es el cuerpo humano: el latido del corazón, el paso del hombre y los chasquidos que hace; si se declarase algún instrumento cómo instrumento universal sería la guitarra”.

Combinación de elementos dentro de la diversidad de un disco que contiene incluso un mambo “futurista”, compuesto para y a petición de Peter Burwik, director del Ensamble SXX, “por eso se llama Mamburwik”, aclara Ochoa. Compositor, que junto con director e intérpretes, forman dos de los tres vértices indispensables del triángulo musical, el cuál “sin el público no vale nada”, puesto que quedaría incompleto. De esta manera, cuando compone Ochoa siempre piensa en los tres elementos: “La obra siempre está pensada para que la escuche un público”. Por eso sus obras son aptas para todos los públicos, ya que cómo defiende el compositor “todo público está preparado para escuchar cualquier tipo de música”. Y para llegar a todos, la música sólo tiene que ser accesible, porque ese es el fin, “la música tiene que ser escuchada por alguien”.

Así mismo, el compositor no desarrolla su trabajo de la misma manera cuando establece un diálogo previo con el director o sabe quién será el intérprete que cuando no, y por eso cómo explica Ochoa, “uno tiene que pensar en las limitaciones y en las fortalezas que puede haber en esa persona, pero lo interesante es hacer cómo hacía Leonardo Da Vinci que decía que le dieran a él dos debilidades que construiría una gran fortaleza”. Y eso sólo se consigue “manejando el oficio de compositor de manera inclusiva”. Palabra de compositor.