Vía: www.elblogalternativo.com/

“La música es la respiración del Alma y la conciencia. El Alma se manifiesta en la tierra a través de la música. Cuando el hombre despierte su conciencia superior, cuando desarrolle en su interior posibilidades de percepción más sutiles, empezará a oír la grandiosa sinfonía que resuena a través de los espacios de un extremo a otro del universo, y comprenderá entonces el verdadero sentido de la vida”
Ommraam Mikhaël Aïvanhov

En nuestra vida diaria, acostumbramos a escuchar la música que nos gusta mientras vamos en coche, trabajando con el ordenador, oyendo la radio o viendo la tele, mientras cocinamos… pero habitualmente no lo hacemos como actividad única. De esa forma, el poder penetrador de la música queda ampliamente recortado.

En este post daremos algunas propuestas y modos de escuchar música de un modo idóneo, que esperemos sean de utilidad, contribuyan a vuestro crecimiento personal, y os convenzan para buscar esos 15′ diarios de sillón, CD y pausa mental.

  • El equipo reproductor debe ser lo mejor posible. Evidentemente, en la medida de las posibilidades de cada cual. Los equipos sencillos no reproducen toda la gama de frecuencias y nos perdemos los subgraves y los armónicos superiores. Es cómo exprimir una naranja y dejar el zumo dos horas en un vaso sobre el mármol de la cocina. Cuando te lo tomas, ya no sabe a nada. Y desgraciadamente el sistema ya se ha ocupado de ello: los equipos asequibles económicamente son los peores, y los que suenan bien se tienen que pagar con un crédito…
  • Importante en este caso no usar auriculares pues la música también se capta a nivel físico.
  • Preferiblemente debemos usar CD’s y no MP3. Los segundos funcionan bien pero para poder conseguir un archivo que ocupe menos espacio recortan muchas frecuencias. Eso hace mermar la calidad sonora de la música.
  • Evitemos ante todo volúmenes altos porque el oído se fatiga y nos cansamos con más rapidez.
  • Debemos buscar un lugar cómodo, pero no excesivamente. Así evitaremos dormirnos si ya estamos cansados por la jornada laboral. Si la pretensión es relajarse no hay problema, pero el objetivo es concentrarse en la música.
  • Es importante conseguir una iluminación tenue, estar quietos, bien sentados y a ser posible con teléfonos y móviles desconectados. Si se tiene sed, tomar agua. Si reducimos la actividad de la vista, el tacto y el olfato y el gusto, daremos más capacidad al oído para escuchar. Toda la energía que no se utilice en esos 4 sentidos se utilizará en el restante.

stas son las tres propuestas técnicas a modo general. Vamos ahora con propuestas de tipo interno:

  • Antes de poner la música va bien estar dos o tres minutos en la posición en la que vamos a estar, tomando referencia del espacio y bajando un poco las revoluciones internas. Cuidado con relajarse mucho, porque al minuto de audición estaremos roncando.
  • Es importante dejar los gustos a un lado. A menudo los gustos van ligados a inclinaciones positivas pero otras veces nos ligan a actividades de tipo físico o instintivo. Nos interesa escuchar con la mente clara, sin filtros y con la máxima predisposición posible para llegar a todos los estilos y formatos. Debemos dar libertad a las emociones y a menudo los gustos son un corsé demasiado apretado.
  • Al escuchar cualquier tipo de pieza, cuando llevemos unos minutos, intentemos compararla con algún fenómeno de la naturaleza. Importantísimo quedarse con el primero que venga a la mente. Eso nos daráuna idea de cómo estamos captando esa música a nivel inconsciente. Intentemos al mismo tiempo captar si representa una fuerza positiva o negativa.
  • Otro ejercicio de este tipo es imaginar para dar forma a nuestros deseos… La música genera un campo propicio para la realización, nos capacita para dar forma a través del pensamiento. En lugar de dejar vagar a vuestra mente, concentraos en aquello que deseáis lograr para evolucionar: salud, inteligencia, belleza, fuerza, voluntad, creatividad. Imaginad esas virtudes en vosotros mismos, en positivo y como instrumento de mejora interno e externo.
  • Es importante observar que os genera cada tipo de música y no censurar ninguna reacción sino observarla y entenderla, a no ser que pueda resultar nociva e hiriente.
  • Un buen ejercicio para trabajar con los dos hemisferios del cerebro de manera conjunta es intentardiferenciar los instrumentos por separado, y al mismo tiempo intentar también saber de cual se trata. Se pueden realizar varias pasadas de un mismo tema, primero escuchar lo más relevante (voces, melodías principales) y después ir dejándolas a un lado hasta que se encuentren otros instrumentos. En cuanto se encuentre uno, debemos centrarnos en él. Evadirse de la letra y la melodía principal para bucear en todo lo que queda por debajo es un ejercicio excelente pues socialmente estamos educados a estilos de música en que la voz y la melodía son lo principal y casi único.

Aunque parezca algo difícil, con unos minutos al día se va cogiendo práctica. Poco a poco se automatiza todo y se acaba realizando en el transcurso del día, en cualquier momento y ocasión. De ese modo se consigue una audición activa de la música y un mayor aprovechamiento y vivencia de ella.