En estos momentos tener un programa radial en Venezuela, sea del género que sea, representa un gran esfuerzo, pero más difícil aún es mantener durante 25 años un programa dedicado a la música sinfónica y académica

Por Roberto C. Palmitesta @RPalmitesta
ESPECIAL PARA @VZLASINFONICA

El periodista, profesor universitario y locutor, Germán Alirio Luna, sin duda ha sido una especie de héroe radial por mantener su espacio Preludio durante un cuarto de siglo, gracias también al apoyo y a la Fe que en él deposita la emisora Play 95.5 fm. Sin duda que se trata del tipo de programas culturales que Venezuela necesita para nutrir y cultivar a su sociedad, y es la radio que deberían escuchar los jóvenes.

Quienes me conocen saben que yo también tengo un programa radial llamado Escenarock, muy similar al de Germán, pero dedicado al género rock y lo he tratado de mantener durante 12 años, no ha sido fácil, quienes me escuchan y siguen mi trayectoria lo saben, y les digo con propiedad que hacer lo mismo pero con la música sinfónica es aún más complejo y se necesita una fuerza titánica para mantenerlo…Germán la ha tenido, así como una enorme paciencia, vocación e interés por hacer el bien sin mirar a quién.

Germán es un gran profesional y merece que su Preludio siga creciendo, amén de ser una de las pocas tribunas que todavía quedan en la radio caraqueña para dar a conocer a los verdaderos músicos que empiezan a surgir, y ese es otro de los méritos que tiene mi amigo, él, en buena medida hace su programa comprometido con apoyar al talento nacional.

En una amena conversación, Germán Luna le cuenta a Venezuela Sinfónica cuál ha sido el secreto para mantenerse al aire durante 25 años, sus perspectivas de futuro, sus opiniones sobre la situación actual de la radio en el país y ofrece interesantes confesiones que obedecen a momentos difíciles, motivados por la crisis que vive el país.

VS: ¿Cuál es el secreto? ¿Cómo logras mantener durante 25 años un programa radial de tus características?

Debo ser sincero y responder que es básicamente gracias a la emisora, especialmente a su presidente y director Carlos Falkenhagen quien quiso mantener un programa de esa línea y a quien estoy muy agradecido, no solo por mantener el espacio, también por creer en mi trabajo y por apoyar la cultura, porque para nosotros la cultura es una prioridad.

VS: A lo largo de 25 años tu programa ha pasado por varias etapas.

Si, comencé con una hora de duración, pero en 1995, Raúl La Rosa me llamó para decirme que en la temática del programa él consideraba que estaban quedando muchas cosas fuera y me ofreció una hora más, acepté con gusto, pero le dije vamos a probar de 7:00 a 9:00 am los domingos y le pedí un nuevo segmento dentro de ese espacio para entrevistas con músicos, promotores y gerentes culturales, compositores, músicos, etc., le gustó la idea y de esa manera, durante todo este tiempo prácticamente he tenido invitados todos los domingos. En noviembre de 2016 el programa subió de horario y se pasó a transmitir los domingos de 9:00 a 11:00 am.

VS: ¿Quiénes fueron tus primeros invitados y quiénes han sido los que más han frecuentado tu espacio?

Mi primer invitado fue el maestro Juan Cristóbal Palacios, quien fuera director de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Chacao hace 22 años, también estuvo entre los primeros invitados Carlos Riazuelo, entre los entrevistados que más han pasado por los estudios sin duda Alfredo Rugeles y Rodolfo Saglimbeni.

VS: Entrevistar directores es muy interesante, lo digo por experiencia propia.

Conversar con directores es enriquecedor, ellos tienen una visión global y saben explicar todos los detalles de una obra por esa visión general, y además saben a cuál público se enfrentan con cada concierto.

VS: ¿Cuáles otros factores han incidido en que se haya mantenido Preludio durante 25 años?

El programa también se mantiene gracias a los jefes de prensa de las orquestas quienes nutren el programa con las informaciones que nos mandan, así como con los invitados que envían, ellos han jugado un papel importante y les agradezco la confianza, y dentro ese agradecimientos entras tu que siempre me tienes en cuenta.

También me mantengo gracias a que cuento con Banesco como anunciante, estoy agradecido por su apoyo, es un honor que ellos crean en mi trabajo y también representa una gran motivación, me ayuda mucho que ellos crean en mí.


VS: Gracias Germán, durante todos mis años como jefe de prensa también agradezco tu apoyo y entiendo muy bien lo que dices del apoyo de los jefes de prensa, que es una labor muy delicada y meticulosa, donde hay que saber quién es el protagonista y en ese caso son los artistas, porque muchas veces el periodista o jefe de prensa pretende tener un rol principal.

Sí, lamentablemente hay periodistas que creen que son la noticia y están completamente equivocados, ese no es el rol y a veces toca trabajar con ellos. Espero que con el tiempo estos colegas se den cuenta que están en un error.

VS: Lamentablemente cada vez es más difícil conseguir espacios radiales como el tuyo para los artistas que buscan abrirse campo en géneros como el sinfónico, el jazz o el rock. Según tu experiencia ¿a qué crees que se deba este fenómeno?

Sí, es cierto, antes había espacios destacados para la música sinfónica y ese fenómeno que mencionas por decirlo así se da porque antes existía la figura del productor cultural en las radios, que ahora no existe porque no hay inversión para pagarles lo que merecen, ya que las emisoras no tienen casi anunciantes.

VS: Insisto en el tema del por qué no existen más espacios radiales como el tuyo o que se dediquen a otros géneros de gran riqueza musical como el jazz, el rock o las fusiones con tantos estilos de música tradicional venezolana.

El problema es que no es un target de masas y cuando no se reporta una gran sintonía los espacios van desapareciendo.

VS: Sin embargo, todavía en la radio venezolana quedan excelentes espacios y para todos los gustos promoviendo la buena cultura y las ideas creativas, pero se han visto reducidos, más bien vemos en ascenso programas de muy baja calidad y oferta cultural, con una locución muy pobre pero que tienen gran sintonía. ¿Cómo ves esta situación?

Eso va de la mano con el tipo de público, con la formación cultural del público, caen en el falso humor y en la chabacanería. Ser humorista no es fácil, requiere de mucho conocimiento y un alto nivel de cultura y preparación, y no cualquiera lo puede hacer, entonces quienes lo intentan quedan en ridículo, lamentablemente eso suele gustar.

VS: Durante estos 25 años ¿has pensado dejar el programa en algún momento?

Sí, he pensado dejarlo, sobre todo ahora porque veo que todo es tan difícil debido a la crisis que vive el país, por ejemplo los problemas técnicos que se presentan por el tema económico, hay problemas con los equipos y no hay repuestos, no hay recursos para mantener o para renovar los equipos, fíjate que no he podido hacer entrevistas internacionales por fallas técnicas que no son culpa de la emisora como problemas con la velocidad de Internet. La inseguridad también incide y uno se desmotiva, pero son los artistas quienes te devuelven la motivación.

VS: ¡Son 25 años! ¿No has pensado en una programación aniversario o en una serie de programas especiales para celebrar?

No, como te comenté, dada la situación por ahora me enfoco en mantener el programa que ya es difícil, en verdad quisiera hacer muchas cosas, pero no es fácil.

VS: Comenta un poco cómo se da esa motivación que te dan los artistas y que te invita a seguir adelante.

También me dedico a hacer este programa por el hecho de apoyar a los jóvenes talentos, no es solo entrevistar a quien tiene un nombre hecho, también hay que darle un espacio a quienes están surgiendo, siempre quiero darles la posibilidad, en otra emisora rara vez les darán varios minutos o ni siquiera los entrevistan, yo quiero brindar apoyo a quien no tiene oportunidades, pero que pronto se darán a conocerse gracias a su enorme talento, porque si hay algo que sobra en Venezuela es talento.

VS: Tú también te dedicas a dar clases de locución en la escuela de la UCV, que se encarga de certificar a los locutores. ¿Cómo ve un maestro en la materia y con tanta experiencia radial el detrimento del nivel de la locución? En certificado de Productor Nacional Independiente es necesario y es una figura importante, pero no fue creado para sustituir la figura del locutor, entonces vemos conductores de espacios radiales con problemas de dicción y pronunciación, que no saben respirar, no se les entiende lo que dicen y cometen muchos otros errores.

Bueno hay quienes no tienen la cultura para hacer radio lo cual es peor. El problema es que hay quienes tienen un PNI y con eso pretenden hacer de todo y no es así, eso es un error y la ley debería cumplirse, al no permitir hacer publicidad y liderar espacios a quien no tenga el certificado de locución acorde con la ley.

VS: Creo que ley que dice que quien no tenga el certificado de locución no puede hacer publicidad en la radio y llevar el liderazgo de un espacio.

Es así, esa ley viene de José Rafael Pocaterra, quien en 1950 creó la primera ley de radio comunicaciones.

VS: Venezuela tiene más orquestas que todos los países de Europa juntos, sin duda es el país de las orquestas… entonces ¿Por qué prácticamente existe un solo programa especializado en ese tipo de música? En este caso el tuyo.

Creo que se debe a que aún la música sinfónica no se ha masificado tanto como debería hacer, si haces una encuesta en la población verás que habrá gente que todavía no sabe lo que es El Sistema, que inclusive debería tener su propio programa de televisión, pero no solo lo digo por el sistema de orquestas, en general hace falta masificar y llevar esa música a todo tipo de público, y también está el tema del nivel cultural del cual ya te hablé.

VS: A ver Germán, porque no juntamos nuestras iniciativas y un día hacemos un programa dedicado a los conciertos y discos de rock que han contado con la participación de orquestas sinfónicas. Sería el Preludio de la Escenarock.

Bueno sería interesante, ese tema del rock sinfónico siempre me ha parecido interesante, es cuestión de ponernos de acuerdo.