A menos de un año de su llegada a la Gran Manzana, el venezolano 31 años de edad ya presume de ser parte de la prestigiosa NYC Dance arts y actuar ante miles de espectadores en espectáculos deportivos, así como ante millones de televidentes


Con su danza, el caraqueño Daniel Carías se come a la Gran Manzana. Todavía no cumple un año de su llegada a Nueva York y este caraqueño de 31 años ya vibra en los escenarios con un público multitudinario como integrante del elenco de la compañía NYC Dance arts.

Por Várvara Rangel Hill
ESPECIAL PARA VENEZUELA SINFÓNICA
Fotografía José Nasca

Este muchacho que un día caminaba por los pasillos de la Universidad Central de Venezuela (UCV) para asistir a sus clases de Arquitectura, aprovechó las oportunidades de pertenecer a los cuerpos de baile de Chino y Nacho, Víctor Drija, Benavides, Tito “El Bambino”, Maluma y ser bailarín permanente de Diveana por una década.

Carías ha pisado bien fuerte en escenarios nacionales e internacionales durante casi 15 años de trayectoria artística. En Venezuela, participó en programas de televisión como el Festival de la Orquídea, el Miss Venezuela y los Premios Pepsi Music. Asimismo, ha participado en los programas Chica HTV, Festival Viña del Mar y la gira latinoamericana de la serie Isa TKM.

Como docente este bailarín estuvo en las academias Pentagrama, Musa, Ímpetu Centro de Danza, Solar Latino y Jean Piaget. Y como coreógrafo presentó Exploradores del mundo Jurásico (2014), Candy Crush “el Musical” (2015) y Las Sombras del Sexo (2015). Daniel Carías también actuó  y bailó en Chicago, la versión venezolana del musical de Broadway que se presentó a sala llena en el Teatro Teresa Carreño, bajo la dirección de Luis Fernández, en 2013. Tal vez fue aquel espectáculo sin precedentes el que le anunció al caraqueño su devenir en la Gran Manzana.

-¿Qué lo llevó a Nueva York?

-Llegar a Nueva York fue sorpresivo para mí, porque no era una ciudad que estaba dentro de mis planes. Al llegar a Estados Unidos mi intención era conquistar Los Ángeles y veía como un sueño inalcanzable poder estar aquí. Cuando salí de Venezuela fui a Medellín, Colombia. Creo que fue muy fácil esto por la proyección. Estando en Venezuela no tenía la claridad suficiente para cometer las acciones de hoy en día. Estoy muy agradecido por haber tomado esas decisiones en el momento correcto, capaz porque antes no tenía la madurez suficiente para tomar decisiones o la suficiente fortaleza para hacerlo.

Cuando llegué a Nueva York –añadió Carías- me di cuenta de que era un lugar que me estaba esperando, no solo por las cosas que he hecho sino por la cantidad de desafíos que he encontrado, desafíos que tengo todas las herramientas para cumplirlos. Nueva York ha sido mágica y he descubierto que los sueños si se hacen realidad, pero con base en la constancia, la perseverancia, en todos los valores que la vida me ha mostrado. El trabajo, la competencia, aquí es dura, porque aquí quieren estar los mejores de todo el mundo, sumado a eso, también quieren estar los mejores de este país. Hay muchísimo talento. Pero ya no me siento afligido, en competencia, más bien me enriquezco más de estas experiencias”.

“Cada vez que voy a una audición, me encomiendo a Dios y le pido que esté abierto a todo lo que pueda absorber, a todo lo que pueda generar, a toda la confianza que pueda sentir, porque sin ella no puedo avanzar en lo que quiero, tengo que tener mucha confianza en mí mismo por sobre todas las cosas”, agregó.

-¿Qué le ha ofrecido la ciudad para su carrera artística?

-Nueva York me ha ofrecido mucho conocimiento, entendimiento y oportunidades. Me he dado que toda la vida del arte requiere carisma y conexión con otras personas, no sabemos si el día de mañana esa persona que conociste hoy es la que te va abrir las grandes puertas. También es necesario vivir feliz, sin ningún tipo de malas intenciones, porque he descubierto que todo lo que hacemos es el reflejo de lo que proyectamos. Estoy satisfecho con lo que he hecho hasta ahora, que siento que no es nada. Este año ha sido de muchas bendiciones y sorpresas.

-¿Cómo evalúa este 2017 para su carrera?

-2017 realmente resume muchas cosas en mi vida, mucha conciencia que no tenía en el pasado, por falta de esa madurez -que ya comenté- en el orden mental, físico y en otros aspectos. Este año corrí con la desventaja de que me lesioné en la cadera y eso me trabajo consecuencias graves porque estuve más de dos meses si poder bailar, pero me recuperé y fue una conciencia que no tenía antes, la de descansar, la de tener un buen entrenamiento y hacerle caso a las alertas del cuerpo. Cuando necesito descansar es necesario hacerlo porque si no se pagan las consecuencias. Ese es el aspecto que me hizo mantenerme fortalecido. También tuve la ventaja de conocer nuevas personas, de mantener conexiones con personas que en el pasado me brindaron oportunidades y en el presente lo siguen haciendo, esas personas siguen aplaudiendo mi talento y estoy agradecido por eso. La verdad, es que 2017 ha sido un año de muchas bendiciones.

LA AUDICIÓN

-¿Cómo logró entrar a NYC Dance arts?

– Tuve la ventaja de ver un post de NYC Dance arts, estaban solicitando bailarines para su cuerpo de baile. No lo dudé y mandé mi resumen, fotos, las cosas que pedían. Ellos hicieron una especie de preselección, en la que indicaban el día de la audición. Fueron dos semanas de audiciones ante muchas personas. No fue un casting grande, como otros que tienen hasta 1.000 bailarines, pero si hubo mucho rendimiento. Fueron dos semanas de casting. Presenté mi audición y ellos estuvieron satisfechos con lo que vieron. Al mismo tiempo, comenzamos a trabajar en las nuevas rutinas y los proyectos que están por hacerse. Hemos tenido la oportunidad de bailar para el prime time de algunos juegos importantes en la ciudad, y eso ha sido muy gratificante. He podido aprender de los talentos de mis compañeros y también he enfrentado al público estadounidense, de grandes multitudes, en estadios de 20.000 o 30.000 personas, en juegos que han sido televisados. Ha sido una gran responsabilidad. Todo el entrenamiento que he tenido en mi vida me ha dado esa confianza de afrontar todos estos nuevos retos.

-Además de si ingreso a NYC Dance arts ¿Cuáles fueron los momentos más importantes de su danza este año?

-Trabajar con Olga Tañón, en el estreno mundial de su tema “La gran fiesta”, en un programa en vivo por la televisión para Latinoamérica y Estados Unidos.  Fue una responsabilidad grande que asumí con todo el peso que había que asumirla. He dejado pasar audiciones que quería hacer…pero estoy en el lugar y en el momento indicado, y sé que se van a presentar otras oportunidades y otros escenarios. Me siento con todas las facultades para hacerlo, estoy preparado y sigo preparándome cada día más. Quiero recomendarle a los bailarines que nunca hay que dejar de entrenar, siempre hay que mantenerse en condiciones

PARA TODA LA VIDA

-¿Con cuáles géneros o estilos se siente más cómodo?

-Mi estilo primario es el jazz lírico, ha sido mi base desde el principio, pero he descubierto destrezas en muchos otros estilos. Me encanta el hip hop, el baile de salón, el tap, me encantan todos los estilos. Siento que como intérprete el jazz lírico me deja llevar a través de mis emociones, mis limitaciones físicas, es un estilo con el que me siento cómodo.  

-Tiene casi 15 años sobre los escenarios ¿cuánto tiempo más cree que puede bailar?

– Nací para bailar toda mi vida. Siento que bailar es lo que me hace vivir. No sé por cuánto tiempo más voy a seguir bailando. Creo que en un futuro muy cercano me voy a dedicar de lleno a enseñar todos mis conocimientos, a inspirar a otras personas así como lo han hecho mis maestros conmigo, que hasta el sol de hoy siguen bailando. Tengo que agradecerles a ellos, a mis maestros Rumen Rachev, Alfredo Pereira y Caty Pintos, quienes me inspiraron y me siguen inspirando. Ellos siguen bailando y siento que voy a seguir bailando muchos años más.

-¿Hay algún género en el que le gustaría incursionar, alguno que tenga pendiente?

-Ahora que estoy poniendo en práctica más el hip hop, me gustaría conseguir más destrezas para hacer más acrobacias. Más que un género, me gustaría es tener más destrezas para las acrobacias.  

-¿Considera que está en la cúspide como bailarín?

-No considero que estoy en la cúspide, considero que estoy en un buen momento que debo aprovechar. La cúspide siempre ha llegado, siempre he tocado la cúspide de alguna manera, porque siempre he hecho cosas que me han hecho feliz.  

-¿Se quedará en 2018 en NYC o buscará otros escenarios, otras ciudades?

-Siento que tengo mucho que descubrir en esta ciudad y todavía no siento el momento de buscar otras ciudades. Todo lo estoy dejando a la voluntad de Dios. Puedo tener en mente muchos proyectos pero el camino lo descubro con el día a día. Hasta ahora estoy muy feliz de estar aquí y por lo que viene.

-¿Hay espacio en su vida para la creación de coreografías?

-Por supuesto que sí. Ser bailarín no es solo bailar, también conlleva enseñar, mostrar trabajos coreográficos que he tenido la oportunidad de hacer en Venezuela, son trabajos que me han llenado muchísimo y he tenido un buen recibimiento. Ser bailarín incluye todo: interpretar, enseñar, mostrar.

-¿Cuáles son sus proyectos para 2018?

-Audicionar para agencias de talentos, musicales de Broadway y para trabajar con artistas de gran peso. Estoy en el lugar donde nacen grandes proyectos y no quiero desaprovechar oportunidades.

-¿Cuáles son sus deseos de año nuevo?

-Mis deseos son seguir trabajando para vivir feliz, para llenar mi corazón de felicidad y contagiar a las personas que amo, es el deseo más próspero de mi corazón.