Christian Vásquez sigue siendo uno de los directores de orquesta de mayor importancia y trascendencia que ha dado Venezuela en la actualidad, además de ser uno de los principales embajadores internacionales de El Sistema y un líder indispensable para el proyecto socio-cultural que fundó el maestro José Antonio Abreu hace más de 43 años.

Por Roberto C. Palmitesta R. @RPalmitesta
ESPECIAL PARA @vzlasinfonica
Fotografía de portada Tom Haga

Viene de encabezar una temporada soñada con la Orquesta Sinfónica de Stavanger (Noruega) a la cual inclusive llevó de gira por otras naciones y de manera exitosa, así como con la Orquesta Filarmónica de Arnhem (Holanda), de la cual es director principal invitado.

La labor del orgullo de San Sebastián de los Reyes, más allá de subir el nivel musical de las orquestas, interpretando repertorios de gran complejidad, también se ha basado en la unificación de criterios, la creación de identidad sonora y de un cambio de formas de ver la vida entre los músicos con los que trabaja, siendo este uno de los mandamientos que con tanto cariño enseñó y transmitió el maestro José Antonio Abreu.

Entre tantos ensayos, conciertos, reuniones de trabajo, compromisos sociales y familiares, Christian Vásquez gentilmente se tomó el tiempo para atender a Venezuela Sinfónica para contar cómo han sido sus principales logros al frente de las orquestas de Stavanger y Arnhem. También ofrece con mucho profesionalismo su postura ante la creación de la Orquesta Sinfónica Juan José Landaeta de la cual también es titular y con la cual se muestra optimista, sin dejar de tocar el tema de su nueva vida de casado, su necesidad de trabajar en Venezuela y la importancia que para él esto reviste, y hasta adelantó algunos detalles de lo que serán sus planes futuros en Europa, que involucran la participación de otros solistas y compositores venezolanos.

VS: ¿Cuánto tiempo llevas al frente de la batuta de la Orquesta Sinfónica de Stavanger?

Ya este es mi quinto año con ellos, mi contrato vencía en 2017 y lo renovaron por dos años más, es decir, hasta final de la temporada 2019.

VS: ¡Qué rápido pasa el tiempo! ¿Cuáles son los cambios que has evidenciado durante cinco años trabajando con esa orquesta?

Lo más importante es que ya se siente en el sonido de la orquesta el trabajo que hemos hecho durante 5 años, ya tiene un sonido propio, una identidad y estoy muy contento, además yo he aprendido mucho con ellos. Stavanger sirvió para aplicar todos los conocimientos que adquirí con el maestro Abreu y con la Sinfónica Teresa Carreño con la cual me formé como director, inclusive parte del repertorio que he hecho en Noruega y en otros países lo hice primero con la Teresa Carreño. Los dos últimos conciertos que dirigí en Stavanger fueron de un nivel altísimo y la meta es seguir trabajando y llegar más alto, buscando el reconocimiento mundial, porque como ya te comenté,  la orquesta tiene ahora una identidad.

VS: ¿Cuántas nacionalidades conjuga la Orquesta Sinfónica de Stavanger?

Son 23 nacionalidades contándome a mí como venezolano. Tenemos músicos provenientes de Finlandia, Dinamarca, Suecia, Corea, Japón, Rusia y Nueva Zelanda, entre muchas otras.

VS: ¿El hecho de que sean tantas culturas distintas influye en que se dificulte conseguir un sonido propio?

Si, son culturas distintas por eso como tú dices no es sencillo lograr un sonido uniforme, cuesta, pero lo hemos logrado. Además, los músicos no ven a la orquesta como un trabajo más, sino ahora la ven como su pasión y su estilo de vida, y eso es algo muy bonito.

VS: Ya que has dirigido orquestas en distintos países del mundo, con diferentes culturas, según tu opinión ¿qué es lo diferencia a los músicos venezolanos de los músicos que vienen de otras  culturas?

La pasión, el empeño incansable y la dedicación que nos enseñó el maestro Abreu. Son escuelas distintas, en Europa es muy diferente. En Venezuela por ejemplo con la Sinfónica Teresa Carreño prácticamente todos sus integrantes venían con la misma formación y con la visión del maestro Abreu.

VS: Me atrevo a decir que eso gran logro de unificar para tener un sonido propio con la Sinfónica de Stavanger, así como al hecho de que ahora sus músicos vean a la orquesta como su pasión,  es en parte gracias a tu trabajo y a la formación recibida en El Sistema.

Claro, eso es algo que debo en gran parte a las enseñanzas del maestro Abreu. Yo he dirigido como invitado en otras orquestas y algunas van es a cumplir horario, en cambio en Stavanger ya tenemos a una orquesta unida, una familia, ya sus músicos no están pendientes de ver el reloj para ver si ya es la hora para terminar el ensayo. Los músicos aman a su orquesta, buscan algo más y eso es muy bonito. Como te comenté, es algo que el maestro Abreu nos enseñó y que siempre llevamos a todos lados.

VS: Entre los repertorios que has interpretado con Stavanger ¿cuál ha sido la obra que les ha dado mayores satisfacciones?

La Cuarta Sinfonía de Bruckner, fue mi primera vez interpretando esta obra y fue fantástico, la orquesta la tocó super bien, con una musicalidad increíble, ha sido uno de los mejores conciertos que hemos tenido.

VS: ¿Sigues planificando hacer giras fuera de Noruega?

No es sencillo, pero estamos trabajando para hacer una gira el año que viene, estamos trabajando en cuáles pueden ser los lugares. El año pasado, después de Semana Santa, tuvimos una gira por Rusia, en Moscú y San Petersburgo, también tocamos en Lappi, Finlandia y tocamos en el Concertgebouw de Amsterdam, Holanda. Fue todo un éxito, las críticas fueron 5 estrellas y en diciembre volvimos a tocar en el Concertgebouw, fue muy emocionante.

VS: Además que debe ser una gran motivación para los integrantes de la orquesta.

Sí están motivados y eso es una buena señal de que se están haciendo las cosas bien. Stavanger es una ciudad muy pequeña, donde solo hay una orquesta, entonces para ellos es importante que los escuche otro tipo de público, eso afianza aún más la confianza de sus músicos y es una gran motivación.

VS: Además de la Sinfónica de Stavanger, también has cosechado importantes resultados como director invitado de la Orquesta Filarmónica de Arnhem.

Así es, durante finales de enero y principios de febrero, con la Filarmónica de Arnhem tuvimos una gira de seis conciertos por Holanda, y fue un éxito total, también mi relación con esta orquesta es cada vez mejor y musicalmente ha subido mucho. En resumen he tenido el privilegio de tocar con estas dos orquestas (Stavanger y Arnhem) que trabajan por amor y con pasión.

VS: ¿Cuáles son tus planes inmediatos con Stavanger?

Estaré trabajando con ellos en abril y mayo, y luego termina la temporada, que después comienza finales de agosto hasta principios de junio del año que viene, es decir en septiembre comienzo la temporada 2018 y 2019.

VS: Adentrándonos un poco más en el pasado, en Noruega también viviste un momento importante dirigiendo la Ópera Carmen en un escenario tan importante como la Ópera Nacional de Noruega, ubicada en Oslo ¿cómo fue esa experiencia?

¡Wow! Fue una experiencia intensa, nunca había dirigido ópera, nunca había dirigido desde el foso de orquesta y además fui directo al concierto sin ensayos, ya la orquesta estaba preparada, porque me dieron los 4 últimos conciertos de la temporada. Estuve un poco tenso y nervioso, pero todo salió bien y fue una experiencia diferente de lo que se suele hacer en el campo sinfónico, porque además de estar pendiente de la orquesta, debes estar pendiente de los cantantes, debes alzar más los brazos para dirigir, debes estar atento a los movimientos sobre el escenario y a la escenografía, tienes que tener los sentidos mucho más activos, espero poder hacer muchas más óperas.

VS: Con todas las oportunidades que has tenido dirigiendo orquestas en el exterior ¿cómo te ha ido dirigiendo obras de autores venezolanos? Sin duda tienes la oportunidad de dar a conocer las obras de nuestros compositores.

Hicimos un festival latino en Stavanger en el que interpretamos la Margariteña de Inocente Carreño y La Fuga con Pajarillo de Aldemaro Romero y a ellos les encanta el ritmo y las melodías venezolanas, con Arnhem también lo hice e igual les gustó muchísimo.

En enero de 2019 haré el concierto de año nuevo con la Filarmónica de Arnhem y una de las obras del repertorio será Santa Cruz de Pacairigua de Evencio Castellanos, además, en ese concierto, Pacho Flores va a ser el solista, así que tendremos una importante presencia de venezolanos. Pacho va a tocar conmigo también con la Sinfónica de Stavanger y en mi último concierto de la temporada con la orquesta, tocaremos Mestizo de Efraín Oscher.

VS: Cuando dices tú último concierto ¿es porque no seguirás con ellos?

No lo sé, vamos a ver si se extiende el contrato, aún lo sé, veremos qué pasa, ojalá, sino habré aprendido mucho de ellos y mantendré el contacto, eso no se va a perder porque he desarrollado una relación muy estrecha con esa orquesta.

VS: ¿Cuáles otros compromisos tienes para dirigir otras orquestas?

Tengo que dirigir un concierto en Irlanda del Norte en mayo, donde nunca he estado; también iré a Castilla y León, España, en Septiembre con un repertorio latinoamericano y del resto seguiré trabajando en Stavanger. No es fácil seguir cuadrando fechas con otras orquestas porque cuando me contactan ya tengo casi todo el tiempo copado con la Sinfónica de Stavanger y también con la Filarmónica de Arnhem.


VS: Otras cosas han cambiado en tu vida, ahora eres un hombre felizmente casado ¿cómo ha influido tu nueva vida en tu carrera profesional?

Estoy muy feliz y todo ha salido muy bien, Andreina también es músico y me entiende bastante, ella sabe lo que significa me trabajo, me apoya muchísimo profesionalmente, estamos el uno para el otro en las buenas y en las malas, estamos muy felices y eso me ha ayudado.


VS: Además tú fuiste su director de orquesta durante muchos años.

Sí (risas), yo la dirigí a ella desde el 2010 hasta ahora, mucho tiempo y por eso ella entiende bien mi trabajo.

VS: Hace poco, en tus redes sociales se te vio muy feliz en San Sebastián de Los Reyes, el pueblo que vio crecer como ser humano y como músico.

Siempre aprovecho para ir de visita a San Sebastián de los Reyes, en mi última visita primero me hicieron una muestra de la orquesta infantil y la orquesta de papel, también de los coros, así como del programa Alma Llanera. Los niños del coro me hicieron una pancarta de bienvenida que me conmovió muchísimo y que es un grato recuerdo.

Me sorprendió el talento que hay, es impresionante, una musicalidad natural que emociona, yo quiero invitar a la gente a que vaya a San Sebastián de Los Reyes y visiten el núcleo para que vean todo el potencial que hay allí.  Además visité a mi familia, esa siempre será mi casa, siempre que voy a mi pueblo me cuesta regresarme a Caracas o a Europa. Cada vez que vengo a Venezuela tengo que ir así, sea un día, pero sigue y seguirá siendo algo prioritario para mí.

VS: Imagino que ganas no te faltan de llevar a la Sinfónica de Stavanger a conocer San Sebastián de Los Reyes.

Claro, imagínate, sería un sueño hecho realidad, es un pueblo muy bonito y muy especial.

VS: Lo importante es que no pierdes el contacto con Venezuela. ¿Temes a que el crecimiento de tu agenda internacional te deje menos espacios de tiempo para trabajar en Venezuela?

Es cuestión de organizarse. Yo no solo quiero visitar San Sebastián, también quiero recorrer todo el estado Aragua, ¡cómo quisiera hacer un recorrido por todos los núcleos aragüeños!. Para ponerme a la orden y ver cómo los puedo ayudar, pero el tiempo a veces no lo permite. Es una necesidad que no solo tiene que ver con Aragua, me encantaría hacer un recorrido por toda Venezuela, estado por estado, ciudad por ciudad, para conocer todo el talento que tenemos y dirigirlos, hacer música juntos, motivarlos, escucharlos y apoyarlos.  Vamos a ver que logro organizar, eso lo tengo pendiente, quisiera hacer una gira nacional como director, dirigir en varios ciudades, para tener más contacto con miles de niños y jóvenes.

VS: Ese deber de no olvidar de dónde vienes y de ayudar a las nuevas generaciones es algo que el maestro Abreu le enseñó muy bien a cada uno de ustedes desde temprana edad.

Sí así es, y eso era lo que el maestro Abreu hacía, eso fue lo que nos enseñó, a preocuparnos por los demás y ayudar en todo lo que podamos, no es solo la música, es la comunidad. Recuerdo que él siempre estaba pendiente de mí, me llamaba y me preguntaba “¿Cómo te ha ido? ¿Estás estudiando? ¿Cómo van los ensayos?”.

 

VS: ¡Qué gratos e invaluables recuerdos!

Todos somos importantes en lo que hacemos, por ejemplo los atrileros, lamento ver músicos que los tratan mal, eso es un error, si ellos no arman la orquesta ¿cómo hacemos para tocar?, cada quien tiene una función importante que cumplir y el maestro Abreu sembró en nosotros esos valores.

Recuerdo claramente cuando formábamos parte de la Orquesta Nacional Infantil de Venezuela y una vez estábamos comiendo en el Hotel que en aquel entonces era el Hilton, y el maestro pasó mesa por mesa a saludar a cada integrante y me dijo, “hola Christian cómo está San  Sebastián” y así con todos nosotros… “hola Carlos, cómo está Monagas”. Recuerdo cuando el maestro, aquí en la sede saludaba a todo el mundo y los trataba a todos por igual, desde el gerente al personal de limpieza, porque para él todos somos iguales. Todos somos importantes en lo que hacemos, por ejemplo los atrileros, lamento ver músicos que los tratan mal, eso es un error, si ellos no arman la orquesta ¿cómo hacemos para tocar?, cada quien tiene una función importante que cumplir y el maestro Abreu sembró en nosotros esos valores.

Recuerdo que cuando empecé en San Sebastián y no había atrileros, entonces nosotros mismos llevábamos nuestros atriles al lugar donde íbamos a tocar y sacábamos las fotocopias de las partituras. A veces nos íbamos a ensayar debajo de una mata de mango o llevando sol, pero no podíamos parar. Gracias a Dios ahora San Sebastián tiene su sede, con su personal y se ha mantenido, pese a la crisis, el núcleo sigue creciendo y siguen inscribiéndose muchos niños, eso me alegra muchísimo.

VS: Como director musical al frente de la Orquesta Sinfónica Teresa Carreño durante más de 7 años ¿qué opinas de la fusión de dicha orquesta con la Orquesta Sinfónica de Caracas para crear a la Orquesta Juan José Landaeta? Ha sido una fusión que ha generado ciertas polémicas.

Cuando vienen los cambios siempre se va a hablar bien y mal, es normal. Todos sabemos la situación que vivimos en Venezuela y muchos de nuestros músicos se han ido a otros países buscando un estilo de vida nuevo, nosotros igual seguimos trabajando con los músicos que quedan aquí y con los nuevos ingresos, y sobre todo siempre con el mismo nivel con el que hemos trabajando durante años y no vamos a bajar.

VS: ¿Qué representa para ti esta fusión?

Se fusionaron dos de las mejores orquestas que ha tenido Venezuela y ahora tenemos la oportunidad de tocar juntos, y de seguir creciendo juntos. Es algo bonito porque antes por lo menos yo no había tenido la oportunidad de compartir con los integrantes de ambas orquestas al mismo tiempo, ahora todos trataremos de hacerlo lo mejor posible y seguiremos creciendo como una familia de una sola orquesta.

Estoy seguro que los integrantes de la Orquesta Juan José Landaeta serán los profesores de las nuevas generaciones, en El Sistema somos una sola familia no importa si se llama Juan José Landaeta, Teresa Carreño o Simón Bolívar, el maestro Abreu nos enseñó que somos una sola familia, sin divisiones, así debe ser, y así me esmeraré por enseñar a los demás.

VS: ¿Sigues como director musical titular de la orquesta?

Sí, yo sigo siendo el titular y Jesús Uzcátegui está trabajando conmigo. Él está haciendo un gran trabajo, es un muchacho muy dedicado, con mucho talento y experiencia, estamos para apoyarnos el uno al otro y estamos haciendo un buen equipo.

VS: Luego de tantos logros que ayudaste a conseguir como director ¿te afecta el hecho de que se haya perdido el nombre de “Teresa Carreño” para la orquesta?

Sin duda que al principio me puse nostálgico, porque había un sonido que la identificaba, la energía de la Teresa Carreño era única, igual que su musicalidad y su vibra que se hacía sentir, pero hay que seguir Tocando, Cantando y Luchando.

Claro, la Orquesta Sinfónica Teresa Carreño tenía un nombre, reconocido nacional a internacionalmente, pero en la vida siempre hay cambios y deben afrontarse, estamos ante un proceso de transición y debemos adaptarnos, y recordar siempre todos los grandes momentos que vivimos. Todo lo que soy como director se lo debo al maestro Abreu y también a la Orquesta Sinfónica Teresa Carreño, yo le debo mucho a esa orquesta, fueron siete años al frente de ella, haciendo giras, con ensayos durante día y noche, y espero que algún día superemos esta crisis para que todos los músicos regresen a Venezuela y por qué no: hacer un reencuentro.

Sin duda que al principio me puse nostálgico, porque había un sonido que la identificaba, la energía de la Teresa Carreño era única, igual que su musicalidad y su vibra que se hacía sentir, pero hay que seguir Tocando, Cantando y Luchando.