¿Quién podría imaginar que una soprano, entrenada en el canto coral desde los 6 años de edad podría terminar como cantante de una banda de rock?

Por Roberto C. Palmitesta R. @rpalmitesta

La finlandesa Tarja Turunen  inició su formación musical en el canto a los 6 años de edad. Tras visitar la escuela de música en la ciudad Savonlinna, Turunen comenzó formalmente su entrenamiento vocal clásico a los 17 años. Después del bachillerato, comenzó a estudiar música, con una especialización en música de iglesia en la prestigiosa Academia Sibelius de las Artes, ubicada en la ciudad de Kuopio. Allí pudo desarrollar sus habilidades musicales, perfeccionándose en la música de cámara.

Además estudió en la academia de música Hochschule für Musik Karlsruhe, donde se preparó como solista, aunque originalmente solo quería prepararse como corista, pero su talento llamó poderosamente la atención del profesor Mitsuko Shirai, quien le recomendó que se preparase para ser protagonista en el mundo de la Ópera.

Pero todo cambió cuando su compañero de la Academia Sibelius, Thuomas Holopainen la invitó a unirse en un proyecto musical llamado NIGHTWISH: una banda de heavy metal con influencias sinfónicas. Se comprometió de manera tal con la banda que interrumpió su entrenamiento solista, por lo que no llegó a cantar ninguna ópera completa, aunque sí ha cantado fragmentos en el Festival de Ópera de Savonlinna.

Cuando Nightwish comenzó a darse a conocer causó conmoción, porque nadie esperaba escuchar la voz de una soprano encabezando una banda de heavy rock. Causó un impacto muy positivo, rompiendo paradigmas y tendiendo puentes. Muchos jóvenes que no tenían idea del mundo de la ópera se acercaron a ella gracias a esta banda y viceversa, amantes de lo sinfónico y del canto lírico sintieron curiosidad por el rock.

Desde 1997 y hasta 2005 con la agrupación Nighwish lanzó 5 discos de estudio y realizó varias giras mundiales. Inclusive, en el disco Century Child editado en 2002, versionaron el tema principal del Fantasma de la Ópera original de Andrew Lloyd Webber.  Luego inició una exitosa carrera como solista con discos que van entre lo sinfónico, el canto lírico, el rock y el pop.

Desde su salida de Nightwish, Tarja no ha hecho otra cosa que desarrollar proyectos interesantes con muy buenas ideas, sin casarse con algún estilo en particular, prueba de ello es el genial disco Beauty and the beat en conjunto con su baterista Mike Terrana, considerado como uno de los mejores del mundo. Un nombre más adecuado no pudieron ponerle a esta producción tan innovadora, porque es escuchar la voz delicada de Tarja, con sus registros de soprano del más alto nivel en contraste con la fuerza, velocidad y contundencia de Mike, el resultado es tal cual: la bella y la bestia (beat) danzando a un ritmo de rock sinfónico.

Tarja Turunen: del canto lírico al reinado del rock

Estas dos superestrellas estuvieron acompañadas por la Orquesta Filarmónica Bohuslav Martinu y por el coro Pevecky Masarykovy Univerzity Brno bajo la dirección del maestro Walter Attanasi, obteniendo como resultado un álbum en vivo, orientado más hacia la música sinfónica pero con una batería muy rockera. Fue grabado en la República Checa y ha sido del deleite tanto del amante de lo clásico, como de los seguidores del rock más refinado.

Tarja nunca se alejó de su vertiente académica, en sus trabajos discográficos siempre se muestra la unión de lo clásico y de la Ópera llevado al estilo del rock sinfónico, es por ello que esta producción trae dos discos, en el primero el repertorio incluye obras de Mozart, Bach, Strauss y Dvorak; el segundo CD en cambio desarrolla la faceta rockera con un medley de Led Zeppelin, un cover de la banda Queen, más canciones de sus placas solistas y hasta un tema de Nightwish. La gran sorpresa fue la versión de “Fly Me To The Moon”, un clásico que popularizó Frank Sinatra.

El año pasado sorprendió con un disco navideño titulado From Spirits and Ghosts (Score for a Dark Christmas), pero que bien puede escucharse durante todo el año por el giro que le dio a un repertorio de canciones emblemáticas de la navidad. La estrella finlandesa recurrió más a todos sus recursos vocales que a la compañía de una banda de rock, y en realidad, en este disco no la necesito, porque su encantadora y carismática voz protagonizo casi el 100% de la producción junto con arreglos y orquestaciones de alto nivel.

Este disco fue toda una sorpresa, no solo por el hecho de su temática navideña, más que nada es por el tratamiento que le dio a las canciones, queriendo mostrar “el lado oscuro de las navidades”, porque todas tienen un aura muy oscura y un ambiente de misterio, con toques góticos pero sin llegar a los predios del rock extremo.

El álbum incluye 11 canciones, todos clásicos decembrinos además de una canción inédita llamada “Together”, que captura la atención porque posee ciertos coqueteos con el estilo de Nightwish  y también un cover de la emblemática “Feliz navidad”, cantada parcialmente en español y que no tiene nada que ver con todas las versiones grabadas en Latinoamérica a través de varios géneros musicales.  

La artista había explicado a la prensa en torno al lanzamiento del CD: “producir un álbum de navidad oscuro en medio del verano es un proceso muy interesante, especialmente si lo estás componiendo en el Mar del Caribe, un entorno significativamente diferente a la navidad de nieve a la que estoy acostumbrada en mi país de origen, Finlandia. Otra prueba de que la oscuridad viene de adentro. En este álbum he explorado el otro lado de la Navidad. La Navidad de las personas solitarias y las desaparecidas. La Navidad para aquellos que no encuentran alegría en las luces parpadeantes y los cascabeles”.