Compartimos el artículo publicado en El Estímulo y escrito por Carolina Jaimes Branger 
elestimulo.com | @cjaimesb


Estimada Gabriela:

Ayer fue jueves 21 de marzo. En Twitter me encuentro con un intercambio entre tú y la escritora Gisela Kozak Rovero, donde –una vez más- diriges tus misiles en contra de Gustavo Dudamel. Todo comenzó por un tuit de la también escritora Sonia Chocrón, quien escribió:

“¿Pero cómo es que ahora este enano moral habla de “pesadilla”?

¿No es acaso la “pesadilla” que el mismo ayudó a construir?

¿No es acaso la pesadilla que el publicitó como el paraíso en el mundo entero hasta hace 15 minutos?

¿Se puede ser más cínico?”

A este tuit, Kozak Rovero responde:

“Dudamel no torturó, no expropió, no metió preso a nadie, no manipuló el hambre ajena. Es un simple músico. Espero verlo pronto dirigiendo a @monterogabriela en Venezuela. Todo el rollo es su éxito, porque otros músicos del sistema también le tocaron a la camarilla revolucionaria”.

(¡A mí también me gustaría ver a Dudamel dirigiéndote, sería un concierto para la historia!)

Entras tú en el chat:

“Es cierto que Dudamel no es la Fiscal, estimada Gisela. Pero sí se lucró, rumbeó con la élite Chavista y representó al régimen lavándole la imagen. Para mí, los cómplices mantuvieron al régimen. Le sacaron provecho hasta que ya no les sirvió más. Nunca me verán con un cómplice”.

A esto, Kozak te responde:

“Estimada Gabriela, entiendo que Dudamel respaldó al régimen como lo hizo el Maestro Abreu. Si se lucró de forma deshonesta no tengo elementos para afirmarlo, aunque todo cabe. Pero si le estamos ofreciendo amnistía a militares, por qué tanta dureza con él. Este es mi punto”.

Y tú le respondes:

“Yo no lo llamaría dureza, estimada. Lo llamaría información que no divulgo. ¿Por qué crees que mis denuncias han sido tan frontales? El sólo hecho que haya sido amigo cercano de J. Rodríguez, para mí basta. Pero hay mucho más. Eventualmente, todo sale a la luz pública. Saludos”.

Gisela Kozak interviene una vez más:

“Saludos. Si todo eso sale a la luz pues ni hablar, se le arruinará la carrera. Mientras no se prueben sus delitos, el encono es excesivo. También Paredes y Vásquez le tocaron al gobierno”.

Y tú acotas:

“Tú lo llamas un “encono excesivo”. Yo lo llamo “sé lo que digo y por qué”. Para mí cómplice es cómplice. Me tiene sin cuidado a que se dedique. El que haya formado parte del chavismo y se haya beneficiado de él, siempre será parte responsable de este horror que vivimos. Me despido”.

Voy a aclararte la memoria, porque me parece que se te están olvidando las cosas:

Hugo Chávez, el gran destructor de Venezuela, ganó las elecciones en 1998 y accedió al poder en 1999. En 2007, cuando arbitrariamente cerró RCTV, muchos se quejaron de que Gustavo Dudamel hubiera salido dirigiendo el Himno Nacional en la primera transmisión de TVES. Parece que nadie sabe que esa GRABACIÓN la usaron –no que Gustavo estuviera dirigiendo en vivo- pero tú en aquel momento no dijiste nada. Presumo que sabías que era un video. Eso lo presumo. Pero de lo que estoy segura es de que eras parte de El Sistema, de ese Sistema que hoy vituperas y que pareciera que quisieras destruir. Fuiste parte hasta 2010, si la memoria no me falla. ¿Es que acaso en aquel momento no pensabas que el Maestro Abreu y Gustavo eran cómplices? ¡Porque si ellos eran cómplices en aquel momento, tú también lo eras!

Gustavo Dudamel no necesita robarle a la Nación. Su talento y su trabajo le han sido suficientes para construir su patrimonio. ¿Por qué no publicas las pruebas que supuestamente tienes?… Me comprometo contigo a retractarme públicamente si eso se demuestra.

El viernes 2 de marzo de este año, tres orquestas se dieron cita en el Centro de Acción Social por la Música en Quebrada Honda, Caracas. Las tres juntas forman la Orquesta Juvenil Metropolitana del Oeste. Celebraban los 44 años de nuestro Sistema de Orquestas. Tres jóvenes directores –tres promesas de la dirección mundial, Enluis Montes Olivar, Kevin Rodríguez y Gradysmarli Vadel Marcano- llevaron a los jóvenes maestros a alcanzar un excelso virtuosismo interpretando a Inocente Carreño y a Piotr Tchaikovsky.

Estando allí pensé en ti. Pensé en qué dirías si los vieras, si los oyeras. Esos jóvenes músicos pertenecen a las orquestas del 23 de enero, el núcleo de Montalbán y la Orquesta Andrés Bello. Jóvenes que, si no hubieran ingresado a las orquestas, quién sabe qué futuro tendrían hoy. Pero allí estaban, orgullosos de su esfuerzo, mostrando el resultado de su trabajo arduo y comprometido.

También estaban allí, Gabriela, los familiares de esos muchachos. Estaban exultantes, orgullosos, felices, con todas las razones para estarlo, porque la interpretación fue, objetivamente, excelente. Tú mejor que nadie sabes del poder de la música: donde entra la música, sale la marginalidad. Donde entra la música también se incorpora un círculo virtuoso de valores. Ojalá, así como hablas con detractores de El Sistema, hablaras también con sus defensores. Si quieres ser justa como pregonas, tendrías que escuchar ambas partes.

Fíjate que yo que pensaba en ti ese viernes y apareciste cuatro días después. Una vez más, para descargar tu rabia contra El Sistema. Como te comenté en la carta que te escribí menos de un año atrás, contigo El Sistema no tiene salida: si hablan, los criticas. Si no hablan, los criticas. Si tocan, los criticas. Si no tocan, los criticas. Si salen a una gira, los criticas. Si no salen a una gira, los criticas también. Y con Gustavo, peor aún.

Esta vez lo hiciste para “denunciar” el viaje al Vaticano, donde tocaron el jueves 7 de marzo. Dijiste que iban como enviados de Maduro a lavarle la cara al régimen. Que serían el puente para un supuesto diálogo entre oposición y régimen donde el mediador sería el Papa. Si eso fuera verdad, la oposición, sólo con negarse, tendría. Usaste una información falsa publicada en Runrunes (y puedo imaginarme quién se las dio). Nelson Bocaranda -como buen periodista que es- sacó inmediatamente una aclaratoria. La nota falsa decía que Maduro había pagado el viaje de la orquesta, cuando no era verdad. Yo vi la invitación que cursó el Vaticano. Y Nelson la publicó. El viaje lo pagó completo la Santa Sede.

El concierto fue apoteósico. La ovación de pie que le dieron a nuestra Sinfónica Simón Bolívar -me dice un primo que estuvo allí- fue impresionante. La gente deliraba y pedía más, hasta que tocaron el Alma Llanera. Lo mejor de Venezuela se presentaba, haciendo aún más obvio el contraste entre ellos y el régimen. Como guinda de ese postre, NO ASISTIÓ quien usurpa el puesto como embajador de Maduro ante el Vaticano. ¿Crees que, si hubiera sido como tú denunciaste, un plan del régimen para lavarse la cara, no hubiera estado ahí el embajador usurpador para tomarse fotos y publicarlas en todos los medios de los que disponen?

Gabriela, Gabriela, tú no necesitas de estos dramas para ser famosa, porque ya lo eres y con todos los méritos para serlo. Mucho menos para tener más seguidores. Por cierto, hablando de algunos de estos últimos, con quienes tuve la oportunidad de intercambiar opiniones en Twitter, te aseguro que jamás te han visto tocar, ni siquiera en video. Tampoco han visto las orquestas de El Sistema contra el que tanto despotrican. Son fanáticos que se pegan a cualquiera que critique a El Sistema, creyendo que así critican al régimen, con o sin razón. Y cada vez que hablas en contra de El Sistema, algo negativo sucede. A ti no te afecta, porque tú eres un agente libre. Ni siquiera vives en Venezuela. Puedes decir lo que te dé la gana. Pero hay niños que se ven afectados por tus palabras. En el concierto del que te hablé al principio había niños que no medían un metro de altura, y tocaban con la misma maestría que sus compañeros. ¿Acaso El Sistema no se merece independencia, verticalidad, transparencia y cooperación? ¡Ayúdalos, por favor, no los hundas! No se trata de los que ya salieron, sino de los que ahora están.

La Venezuela que viene requiere del concurso de todos. Sé que tienes “informantes” dentro de El Sistema. Busca también quienes te informen de las cosas buenas que continúan pasando ahí adentro. Repito: tú fuiste parte de esa maravillosa institución hasta 2010 y formulo votos porque vuelvas a enriquecer a tantos niños que quisieran tenerte de modelo como excelsa pianista que eres… Pero cuando tú estabas ahí, ya Chávez llevaba 11 años siendo presidente. ¿Entonces se volvió malo El Sistema después de que tú te saliste? Difícil de creer.

Por favor, Gabriela. Te pido encarecidamente que dirijas esa energía que tienes en ayudar a sacar a Maduro de una vez por todas. Dices que no tienes nada en contra de El Sistema, sino en contra de sus directivos (yo también lo tengo contra Delcy Rodríguez y Nicolás Maduro, hijo, que me parecen nefastos e inapropiados), pero cada vez que criticas le haces daño a quién sabe cuántos niños que están siendo beneficiados por el solo hecho de pertenecer a esa obra maravillosa.

Te espero para celebrar en el concierto por la libertad. Y ojalá toques el Concierto No. 1 de Tchaikovsky e improvises “Los Pollitos”. Será uno de los mejores regalos.

Con aprecio,

Carolina