Para quienes se inician o están interesados en empezar a escuchar este género, acá les dejamos cinco tips que permitirán apreciar las melodías del mundo del swing


Vía:  www.lanacion.com.ar

1. Swing

Es un estilo desarrollado durante las décadas del 20 y del 30 en Estados Unidos, cuyos referentes son Duke Ellington y Count Basie, entre otros. Pero también se entiende al swing como una interpretación del ritmo que sólo se comprende durante la improvisación de los músicos. Es por momentos tan “instintivo” que es difícil de traducir en el cifrado convencional de la música occidental. Además, el swing puede definirse como una conexión rítmica que mantiene la interacción de los músicos. “Nada en la vida tiene sentido si no tiene swing”, afirmaba en una canción Ellington.

2. Improvisación

Es la clave del jazz. La diferencia que tiene el jazz con otros géneros musicales, como la música clásica, es que en la interpretación no se tiene en cuenta la lectura de partituras (o se lo hace para algún arreglo o para la ejecución de una melodía básica). Pero la improvisación supone flexibilizar la melodía establecida e imponer siempre una interpretación propia.

3. Standard

El standard es una pieza clásica que suele ser interpretada y conocida por cientos de músicos. Muchas son canciones que no fueron originalmente compuestas como temas de jazz, sino como partes de musicales (por ejemplo “But Not For Me” y otras composiciones de Gershwin). Pero algunas sí fueron compuestas para grupos de jazz y con el tiempo se volvieron clásicos, como “So What”, de Miles Davis o “Misty”, de Errol Garner.

4. Jam Session

Es una reunión espontánea y casual de músicos de jazz que se juntan para improvisar libremente o sobre temas estándar.

5. Aplausos

Es común que, luego de la interpretación virtuosa de un solo, el público aplauda. ¿Por qué sucede esto? Por supuesto, es un reconocimiento de quien escucha para quien logra hacer una gran improvisación. Pero también evidencia una interacción constante entre la banda y el público. El oyente de jazz nunca es pasivo y es muy exigente para con lo que escucha, de ahí que cuando éste aplaude es porque el músico realmente lo merece.