Por: Francisco J. Fernández Díez | Fotografías: Eric Larrayadieu

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Con su venidera grabación del Primer Libro del Clave Bien Temperado por Johann Sebastian Bach, Christophe Rousset interpreta uno de los hitos, no sólo de la música para instrumentos de tecla, sino también de la historia musical. En las siguientes líneas nos revelará sus pensamientos y opiniones acerca de su vida como director y como intérprete.

Christophe Rousset

Christophe Rousset

1) Sr. Rousset: ¿Cuánto tiempo tiene siendo un músico profesional?
C.R: Comencé a dar conciertos a la edad de 17 años, pero solamente me consideré a mi mismo un profesional cuando obtuve mi diploma en Holanda y mi premio internacional en Brujas a la edad de 22. Ello hace una carrera de 32 años, ¡Pues ya tengo 54!

2) ¿Cómo se interesó en la música antigua?
C.R: Comencé por interesarme en la arquitectura y literatura barroca antes que la música de este periodo. Al principio, comencé por estudiar piano, pero rápidamente me dio la impresión de que la música del siglo XVIII hablaba más a mi corazón que la música romántica o moderna…Bueno, ¿No crees que la música romántica es más para personas adultas y que, para un adolescente, Haydn es más fácil de entender y tocar que Chopin o Schumann?

Henkel France

3) ¿Qué fue primero: el clavecinista o el director?
C.R: El Clavecinista: Comencé a tocar el clavecín a los 13 años; la dirección llegó mucho más tarde a mi vida, a los 30. Ser un director no era realmente un sueño para mí. Como clavecinista fui asistente musical en óperas y, naturalmente, fui encargado de preparar coros y orquestas. Mi primera producción como director de ópera fue el regalo de mi trigésimo cumpleaños; y fue en una sede mítica: l’Opéra Comique de París, ¡El sitio donde Carmen y
Pelleas et Mélisande fueron estrenadas!

4) ¿Cuánto tiempo tiene dirigiendo Les Talens Lyriques? ¿Cómo inició esta orquesta?
C.R: Creé Les Talens Lyriques ese mismo año: 1991, hace 25 años. Es más un ensamble que una “orquesta”. A veces nos presentamos sin orquesta, en proyectos con pequeños motetes o madrigales con unas pocas voces y bajo continuo, también interpretamos programas de música de cámara; así como algunos programas que realizamos requieren una gran orquesta, 10 solistas vocales y un coro. Además, también he dirigido sinfonías con Les Talens Lyriques, incluyendo aquellas compuestas por Beethoven. Aún así, continúo tocando el clavecín en pequeñas formas con mi ensamble.

5) ¿Cuáles consideraría que son sus mayores logros con Les Talens Lyriques?
C.R: Esta pregunta me parece similar a preguntarle a una madre: “¿Cuál es tu hijo favorito?”. Yo doy mi alma y corazón a cada proyecto que emprendo y nunca escatimo esfuerzos para obtener el mejor resultado posible. Entre estos logros pudiese mencionar el Amadis por Lully, ya que considero que no tuvimos ningún punto flojo en el elenco de cantantes; pudiera nombrar Les Danaïdes por Salieri, puesto que ha sido un reto increíble traer esta música nuevamente a la vida con todo el vigor que merece; o también La Capricciosa Corretta por Martín y Soler, porque fue un descubrimiento realmente fascinante. Sin embargo, no descartaría ninguna de mis producciones de Monteverdi, Mozart o Handel.

6) Hablemos acerca de su venidera grabación del Clave bien Temperado vol. I: ¿Cómo se siente al respecto?
C.R:¡Tiene muy buena pinta! ¿Por qué digo esto? Pues, porque creo que una grabación es como tomar una fotografía de un momento especial en un instrumento específico. Para esta grabación toco un clavecín Ruckers excepcional, el cual pertenece al castillo de Versalles. Yo habría tocado de una forma distinta en otro clavecín y en otro momento de mi vida, además he de destacar que el primer libro del Clave Bien Temperado no posee ninguna indicación de tempo o carácter (el segundo libro tampoco lo hace, pero en cierta forma las intenciones de Bach en él son mucho más claras). No me arrepiento de nada de esta grabación. Yo disfruto mucho escuchando mi trabajo; algunas veces, al hacerlo, pienso que algo podría haber sido más agradable si se hubiera tocado más rápido, o más lento…Pero en un disco no nos podemos dar el lujo de grabar más de una vez la misma pieza, ¿No? (Risas).

7) Entonces, ¿Cómo concibe estas piezas?
C.R: Me encantaría decirte que he descubierto la clave en donde puedes entender, mediante misterios arcanos, cómo debes escoger tempos, proporciones entre preludios y fugas; y la unidad a través del arco que estas forman… ¡Pero no! Creo que las concepciones románticas sobre Bach quisieron ver demasiado la mano de Dios guiando la de Bach. El primer libro del Clave Bien Temperado es, al menos, una colección de piezas preexistentes sin ninguna unidad; algunos preludios ya se encontraban en el cuaderno de Wilhelm Friedemann en versiones tempranas. Así que pensar que el preludio equis, o la fuga ye o zeta significa esto o aquello por estar en una determinada tonalidad, es algo dudoso.
La mejor forma que pude encontrar para concebir estas piezas fue dejarme guiar por mi conocimiento de los trabajos completos de Bach para clavecín, además de unas pocas de sus obras para orquesta y coro. Al menos la intuición de un artista, refinada por su cultura y experiencia, es lo mejor que puedes esperar (contando con que su cultura sea tan grande como sea posible)

8) ¿Qué aspectos cree que este trabajo muestra acerca de la mente y alma de Bach?
C.R: El libro I es claramente más pedagógico. No existe progresión alguna de dificultad; pero, como Bach pretendía para su hijo y alumno favorito (Wilhelm Friedemann) los preludios enseñan mucho acerca del estilo, habilidad en el teclado y la invención de ser un intérprete. Las fugas de 3 a 5 voces son un entrenamiento intelectual, ¡como gimnasia! Éstas son maravillosas para abrir puertas y expandir los límites que consideras que tú (o tu alumno) tienen. Recuerdo llevar todas las semanas a mi maestro un preludio y una fuga del libro I de memoria cuando tenía 15 años: Lo viví y recuerdo que era posible. Tal entrenamiento para el cerebro no estaba disponible antes de que Bach escribiese el Clave Bien Temperado; ¡algo penoso para muchas generaciones de clavecinistas! Eso es lo que puedo ver y decir acerca de la mente de Bach. Él de verdad quería brindar un increíble nivel de habilidad intelectual a alguien.

Pero, ¿Qué puedo decir acerca del alma de Bach? Todo es un asunto de intuición. Es claro que algunos de los preludios más severos, como sol sostenido menor o si bemol menor, te hacen pensar en muchas de sus cantatas trágicas. Él seguramente era un hombre muy piadoso…pero también era un hombre de carne y hueso, que fue capaz de tener dos esposas, muchos hijos y una gran barriga: así que supongo que disfrutaba de la vida…y del virtuosismo, como en los preludios en re mayor y si bemol mayor.

9) ¿Cuál consideraría que es la cosa más importante acerca de este trabajo por Bach?
C.R: Encontrar el tempo y carácter adecuado para cada una de las piezas: esto significa que debes ser muy claro y específico. Si tomas una dirección debes hacerla clara y tener una igualmente clara opción de interpretación; porque el Clave Bien Temperado es una escuela para los dedos, para la idea de estilo (los preludios), para el cerebro (las fugas) y también es una escuela de interpretación. No puedes fingir una manera “neutral” de tocarlo (¡ello sería signo de un intérprete débil!), solamente hay que tomar fuertemente el material que Bach te da y, mediante respeto y amor, hacer una viva y (quizás) conmovedora versión de ello.

10) Cuando se interpreta a Bach: ¿Qué consideraría que es el aspecto que todo Clavecinista debe cuidar?
C.R: Decir algo. La retórica no es un concepto vacío. Harnoncourt solía decir que la gran diferencia entre los siglos XVIII y XIX es que el primero habla, mientras que el segundo representa. El clavecín puede ser (bajo dedos extraordinariamente expertos) muy expresivo. Éste fue el instrumento para el cual Bach escribió más…junto a la voz humana.

11) ¿Por qué decidió grabar primero el segundo libro del Clave Bien Temperado y luego el primero?
C.R: Porque conozco a muchos de mis colegas que comienzan grabando el Libro I y nunca graban el Libro II…porque éste es mucho más difícil. Ésta es una actitud global que tengo en la vida: Siempre comienzo con lo más difícil. En el caso del Clave Bien Temperado, debo decir que el Libro II es realmente un hito, perfección de propósito, forma y proporciones; un verdadero “Arte de la Fuga” antes de que Bach lo escribiese. Habiendo grabado el Libro II, el Libro I parece más accesible, más amigable. También, existen muchas piezas famosas contenidas en el Libro I, todos los preludios y fugas que se estudian a una edad temprana.

12) ¿Cuál considera que es su mayor contribución a esta pieza? ¿Qué tiene esta grabación que las previas no tienen?
C.R: Mi mayor contribución es… ¡yo mismo, me temo! No mucho más, pero tampoco menos que cualquier otro intérprete. Al ser un experto en música francesa y en el clavecín, he desarrollado un fuerte conocimiento de cómo debo tocar mi instrumento (como diría François Couperin: “l’Art de toucher le clavecin”), mientras más recursos se tenga en la paleta expresiva el resultado será más rico.
Yo no pretendo haber hecho una mejor versión que las anteriores…Y tampoco escuché a nadie antes de sumergirme en este océano. Tengo un recuerdo muy lejano de la versión de Gustav Leonhardt, la cual escuché cuando tenía…¡18!.

 

13) Como clavecinista: ¿Cuál diría que son sus mayores logros?
C.R: Tendría que darte la misma respuesta que he dado con mi trabajo orquestal. Sin embargo, considero que mi grabación de las Suites Inglesas de Bach es quizás la grabación que más aprecio…junto con el Clave Bien Temperado Libro II…¡y cada una de mis otras grabaciones!

14) Muchos de mis lectores son pianistas que conocen poco acerca de la práctica de tocar el Clavecín: ¿Podría decirnos qué recursos expresivos tiene este instrumento tan distinto de un Piano?
C.R: Necesitaría un instrumento para mostrarte (o mostrarles) cómo hacer a un clavecín expresivo. Básicamente, hay que entender cuáles son las limitaciones del instrumento, así como sus fortalezas. El Clavecín fue el instrumento de Bach, Rameau, Scarlatti, Handel, Haydn e incluso del Mozart temprano. Si el Clavecín suena aburrido, vacío o inexpresivo no puede ser culpa de su naturaleza: ¡es nuestra culpa!

15) Finalmente, ¿Algún consejo para jóvenes músicos e intérpretes?
C.R: Ama y Respeta el repertorio que interpretas. Sirve a la música y no a tu propia imagen. Permanece como un vector o un prisma, porque no eres ni el creador, ni el inventor. Si la gente va para tu concierto es en un 80%, al menos, por el compositor; y quizás un 20% por el intérprete… ¡así que mantente humilde!