Amado Maestro!
Mis saludos y mis respetos de todo corazón a su alma ahora libre!

Alberto Vergara Icaza
Director invitado en la Banda Sinfónica de Montevideo, Director  Ensamble Latino Juvenil de Uruguay y director artístico en Orquesta Latino Caribeña Simón Bolívar

Sé que en manos de Dios están su alma y también la mía, y en esto radica mi paz. Desde esa paz he querido escribirle para agradecerle todo lo que hace por la humanidad, pero también agradecerle lo que ha hecho en  mí y a través de mí. Gracias por descubrir ante mis sentidos un mundo musical inimaginable; por hacerme participe de las creaciones sonoras de grandes genios; por incitarme a tocarlos, estudiarlos y analizarlos en sus clases; por mostrarme la fibra de la música; por hacerme  parte de la gran demostración de perseguir el alma de la música y entender su enorme beneficio, Y descubrir que el bien que trae es aún más grande que la música, que el arte y que uno mismo, pues es para el bien mayor de la humanidad. Descubrir ese propósito en la música me ha convertido en un agente activo del cambio, confirmando mis creencias espirituales y de vida.

De joven me pesaba un poco en la conciencia el hecho de que con la música solo me acercaba a las Bellas Artes y al entretenimiento, que poco podía ayudar a salvar vidas  tal como los médicos, ingenieros, etc. Ahora pienso todo lo contrario, pues tengo la certeza de estar salvando vidas reales y no tan solo las vidas físicas. Agradezco pues que usted me haya  convertido en protagonista de una historia que nadie creyó se pudiese concretar: La historia del Sistema de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela!

Yo fuí percusionista de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar durante 36 años,  época en que usted dirigía todos los días a la orquesta, sublimes momentos vivimos en esas creaciones sonoras que me marcaron de por vida y para mí, siempre fue un hecho curioso, que si bien durante muchos años usted no permitió la práctica abierta de la música popular en nuestras orquestas, porque ciertamente no era el momento para ello, usted sin embargo a mí, jamás me dijo algo en contra porque yo si lo hacía. Yo veía como regañaba a mis compañeros y a mi no me decía nada, uff!! me salvaba. Ahora, años después en mi mente se completa la ecuación que usted entendió por alguna razón consciente o no, en aquella época,  por lo cual me formó dentro de la disciplina académica y me permitió experimentar lo que no podía darme la academia. Todo este mundo popular que mayormente ofrece su información en “la calle”, poco documentado, de diferentes géneros, desde distintas actividades musicales, tales como ser instrumentista, compositor, arreglista, director, solista, productor discográfico, etc. Esa experiencia me capacito para tener hoy, el conocimiento que pongo en práctica día a día impulsando el Proyecto de Música Popular Latina dentro del Sistema, tanto en Venezuela como en Uruguay.

Ahora estoy yo transmitiendo su mensaje de amor a través de la música popular caribeña, a través del Son, de la Salsa, del Merengue, de muchas expresiones artísticas que nos unen como cultura; les  muestro a mis discípulos la belleza de un mundo musical latinoamericano inimaginable; los estoy haciendo partícipe de las creaciones sonoras de grandes genios; los incito a tocarlos, a estudiarlos y a analizarlos; les muestro la fibra en esos ejemplos y nos vamos al encuentro con el alma de la música para compartir su  beneficio, tal como lo hizo conmigo.

En esta expansión amorosa de su legado me toca a mi y para ello invito a todos los niños, jóvenes, estudiantes, docentes y músicos profesionales que participan en este proyecto, llevar nuestra misión un grado más elevado, a un nivel donde nuestra función artística sea Tocar, Cantar y Sanar.

Gracias Maestro!  Agradezco a usted y al cielo sentirme así: “Yo soy el Sistema” Esta  es mi misión y gracias a usted pude descubrirlo! Dios lo Bendiga Amado Maestro!!

Su agradecido discípulo, Alberto Vergara Icaza