Hacia una nueva música
Ensayo sobre música y electricidad
Carlos Chávez


Vía:  bibliotecaeriksatie.blogspot.com

‘En su ensayo Hacia una nueva música, Chávez emprende una importantísima revisión histórica, por ser fundacional, de la evolución de los instrumentos y el camino de la técnica al servicio de la estética, en un momento en que no siquiera existía el término “electrónico” para describir procesos físicos y electroacústicos del sonido. Por supuesto la profunda auscultación de Chávez no puede despegarse de una concepción positivista, evolucionista de la sociedad, del arte, de la música, el compositor y el ejecutante, la escritura, la producción-reproducción mecánica de la música, hasta llegar a la era de producción-reproducción “eléctrica”, que para el músico no hay duda alguna de que mejora las condiciones para la creación musical y su reproducción cultural.

Cómo olvidar su curioso, por minucioso, análisis de la exquisita y sorprendente era de la pianola y los primeros medios de reproducción mecánica de la música, que revolucionaron para siempre las relaciones entre autor, obra, ejecutante y la manera en que se reproduce y consume por “la masa”, en los albores de la era de la radiofonía, donde se presiente ya la escuela de Frankfurt y la seminal perspectiva de Walter Benjamin.

En este intento de diálogo con Chávez y el contenido de su heráldico ensayo Hacia una nueva música, publicado en 1936, vale la pena destacar una doble aportación: la comprensión de las sonoridades emanadas de los primeros instrumentos electroacústicos y electrónicos, de los cuales no tiene duda alguna de que potencian posibilidades insospechadas a disposición del músico, amen de ser una visión literalmente de avanzada en el arte y la música, y por eso la técnica será una especie de optimismo filosófico y que, en su caso, gracias a la persistencia de su lucidez, mantuvo siempre una agenda viva para consolidar un conocimiento indispensable para las generaciones de músicos y algunos ingenieros que pasaron por su humanístico tesón, como parte de esa burocracia del iluminismo vasconcelista derrotado en las elecciones de 1929 pero cuya herencia valió toda una escuela.

La otra cara de la moneda, y que tan bien describe Lidia Camacho en su libro, tiene que ver con el endémico desinterés institucional y social, con escasa disposición para alentar manifestaciones independientes o heterodoxas, menos aún vanguardistas o experimentales que dieran paso a la difusión y consolidación de una tradición cultural, que lamentable entonces como ahora las más de las veces fungían como etiquetas de “publirrelacionismo” irremediable, y los pocos artistas y desarrolladores terminaron por el camino monacal, en laboratorios que parecían sectas de iniciación que se convirtieron en santuarios o refugios, escasamente financiados (en el mejor de los casos), generalmente por los bolsillos de los propios artistas, sin que por ello brillen de cuando en cuando hitos notables en la historia de casi ochenta años de que el ensayo de Chávez fue escrito.

Fue inspirado –como otros importantes textos–, en su epifánica visita a los estudios RCA y los Laboratorios Bell, en Nueva York, a principios de 1932, y representa los dos lados de esta paradójica dualidad: una visión de avanzada, frente a un entorno de mezquindad, ya que, como menciona Gloria Carmona en la presentación de la edición de 1992 del ensayo Hacia una nueva música, de El Colegio Nacional, estos reveladores pensamientos fueron publicados en el periódico El Universal como “Música y electricidad” en tres capítulos: “Música y física”, “Producción y reproducción musical” y “Los instrumentos eléctricos de reproducción musical”, y que aparte de un pequeño gesto burocrático de la SEP, no generó interés alguno en la comunidad de músicos en el país. Fue la editorial Norton de Nueva York la que en 1937 publicaría con bastante mejor fortuna la versión en inglés, con el título Toward a New Music: Music and Electricity, que fue reimpreso en 1975, cuando mantenía aún asombrosa vigencia.

Hoy debía ser libro de texto y de cabecera en las principales academias y escuelas de música del país e interesados en esta genealogía del arte sonoro y la música experimental en México porque de otra manera sería una omisión garrafal, siendo uno de los pocos músicos de principios del siglo pasado interesados en escribir con un enfoque filosófico y antropológico las significaciones estéticas, culturales y existenciales de la música que aún hoy siguen bajo debate.

Este libro es un pretexto delicioso para extrapolar inquietantes correspondencias de la situación de la música electroacústica y electrónica hace casi un siglo, y la renovación del arte sonoro en general en los inicios de este siglo 21.’

 FRAGMENTO DE: Diálogo con los orígenes del arte sonoro, la música electrónica y el radioarte / Arquetipos funestos: Carlos Chávez: ¿de visionario a burócrata olvidado? / I. (https://zewx.wordpress.com/tag/carlos-chavez/)
CONTENIDOS:
Advertencia
Prólogo
Capítulo Primero: Perspectiva del presente
Capítulo Segundo: Música y física
Capítulo Tercero: Producción y reproducción musical
Capítulo Cuarto: Los instrumentos eléctricos de reproducción musical
Capítulo Quinto: El cine sonoro
Capítulo Sexto: El radio
Capítulo Séptimo: Los aparatos eléctricos de producción de sonido
Capítulo Octavo: Hacia una nueva música