Como parte del acto especial para la clausura del período de la presidencia de Italia en la UE no se invitó otra expresión artística que la representada por la música y la acción social de El Sistema de ambas naciones

Prensa FundaMusical Bolívar
Dietrich Paredes y Alessandro Cadario estuvieron frente a la agrupación binacional Italia - Venezuela
El presidente del Senado de Italia y el maestro Abreu conversan sobre los próximos proyectos conjuntos
Pudo haberse elegido cualquier orquesta o cualquier coro, de tantos en Europa, pero no fue así. Con la intención de mostrar los resultados de El Sistema, modelo de educación musical en favor de la juventud y la infancia, el Senado de Italia y la Embajada de Venezuela no escatimaron esfuerzos para unir a las delegaciones de jóvenes músicos de Italia y Venezuela en un solo escenario, a propósito del acto de clausura del período de la presidencia italiana de la Unión Europea.

El Teatro Argentina, uno de los espacios culturales más antiguos de Roma, construido en 1732 y en el que se estrenó, en 1816, la ópera El Barbero de Sevilla, de Gioachino Rossini, fue el lugar donde se dieron cita, el domingo 30 de noviembre, las delegaciones parlamentarias de los 28 países miembros de la Unión Europea para presenciar cómo las fronteras geográficas y culturales pueden ser traspasadas gracias a la música.

Durante una semana, 60 instrumentistas y 60 coralistas del Sistema de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Italia (que ya cuenta con 8.500 integrantes) y 62 venezolanos, miembros de la Sinfónica Juvenil de Caracas, en representación del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, bajo las batutas del venezolano Dietrich Paredes y el italiano Alessandro Cadario, compartieron partituras, música y experiencia, demostrando que para el diálogo y la unión sólo es necesario un lenguaje común.

El programa inició con el Himno Nacional (Fratelli d’Italia) del país anfitrión y continuó con las palabras del presidente del Senado italiano, Pietro Grasso, quien agradeció la presencia de José Antonio Abreu y agregó: “Nos sentimos muy honrados de poder mostrar cómo el valor del arte y de la música pueden ser una vía de rescate para todos aquellos jóvenes y niños que están en situación de desventaja social. Aquí está una orquesta binacional que representa la unión de los pueblos y también está el Coro de Manos Blancas, creado con el formato de El Sistema venezolano, en el que los niños con diversidad funcional pueden también ser parte de un todo”.

El repertorio interpretado por los 122 miembros de la Binacional Italia – Venezuela y los 60 coralistas estuvo conformado por la Obertura Nabucco, de Verdi; la Oda a la alegría de la Sinfonía N° 9 en re menor y la Sinfonía N° 5 en do menor, de Beethoven; la Sinfonía Margariteña, del compositor venezolano Inocente Carreño, y Nel Blu dipinto di blue, de Domenico Modugno, para luego cerrar con el Mambo, de Leonard Bernstein.

Además de los casi 460 espectadores, el evento de culminación de la presidencia italiana en la UE contó con la presencia del Embajador de Venezuela, Isaías Rodríguez, quien no dudó en manifestar su emoción: “Como venezolano, me siento profundamente orgulloso cada vez que en Italia se hace referencia a El Sistema en Venezuela y a la alianza entre los dos países a través de la música. Este concierto representa la instrumentación del amor para atender a los que tienen escasos recursos y a los que poseen otras desventajas sociales. Sin duda, se les da la oportunidad de llegar al cielo”.

Esta alianza entre Venezuela e Italia suma un logro internacional más del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, cuyo órgano rector es la Fundación Musical Simón Bolívar, adscrita al Ministerio del Despacho de la Presidencia y Seguimiento de la Gestión de la República Bolivariana de Venezuela.