Barenboim: “La globalización no es comer espagueti en Tokio, significa que los conflictos son globales y nos incumben a todos”


Vía: numerocerodigital.com.ar | Por Mercedes Solé (Alumna de la UP)

En el marco del Festival Barenboim de Música y Reflexión se llevó a cabo una charla en la sala principal del Teatro Colón sobre el conflicto en Medio Oriente con la participación del director de orquesta Daniel Barenboim, el expresidente de España, Felipe González, y el CEO de Grupo Insud, Hugo Sigman.

Exponiendo sus posturas Felipe González y Daniel Barenboim hablaron del problema entre palestinos e israelíes y el terrorismo a nivel global y particular en Medio Oriente. Sin dejar de tener en cuenta la historia mundial y el rol de Argentina.

“La globalización no significa solamente comer espagueti en Tokio, significa que los conflictos son globales y nos incumben a todos”, comenzó Daniel Barenboim.

Es un conflicto que si no se aborda con compromiso va durar mucho tiempo, hoy hay más de 6 millones de desplazados sirios: esto es insostenible y es responsabilidad debería ser global, pero la comunidad internacional no interviene para resolverlo, por esto Estados Unidos y Europa tienen toda la presión. Sin comprometer a actores como China e India, entre otros”, agregó Felipe González.

Por otra parte, Hugo Sigman expresó que “el tema de los refugiados es complejo, ya que el miedo de los ciudadanos europeos a que los inmigrantes le quiten su trabajo o la posibilidad de que se generen actos terroristas, está permitiendo que crezcan partidos de ultra-derecha”. Y explicó: “Estos partidos son muy poco solidarios con los refugiados, alimentan la estigmatización y la xenofobia. Es importante encontrar un camino a una sociedad con mayor tolerancia y empatía con estas comunidades que están huyendo de su hogar por la violencia. La tolerancia es la base de la democracia”.

En cuanto a esto Barenboim reflexionó: Hay que mirar a Argentina, un lugar que supo recibir a inmigrantes de todo el mundo y en donde conviven pacíficamente judíos, cristianos, musulmanes, entre otras de las religiones que se encuentran en este país”, y continuó “no olvidemos que por cada europeo que muere en un atentado, mueren 300 árabes a causa del conflicto de Medio Oriente”.

Pasando ya al conflicto entre Israel y Palestina el director de orquesta expresó su preocupación por la falta de interés de Israel de solucionar este tema, especialmente porque según él están desaprovechando un momento ideal para lograr la paz.

Al momento de concluir sobre posibles respuestas a estos conflictos, Daniel Barenboim reflexionó que “es importante que cada uno desde su lugar contribuya a impulsar la paz en Medio Oriente. La orquesta West-Eastern Divan no va a traer la paz, lo tenemos claro, porque la paz necesita justicia. Pero la orquesta es un espacio ejemplar ya que hay igualdad. En el momento en el que en Medio Oriente seamos todos iguales, nadie te pregunte de dónde sos ni de donde venís, en ese momento va a haber igualdad y, por lo tanto, habrá paz”.

Por último, dedicó un elogio a nuestro país. “Realizo aquí el festival y me encanta venir porque la Argentina siempre fue un país acogedor; es un país donde hay identidades múltiples, donde hay diversidad, donde todos pueden sentirse como en casa”, cerró.