Dos de las mejores orquestas del mundo se unirán para “Festtage 2014”, los tradicionales conciertos de Semana Santa, bajo la batuta de Daniel Barenboim, director de la orquesta Staatskapelle de la Staatsoper (la principal casa de ópera en Berlín).

Daniel Barenboim, director musical de la orquesta Staatsoper de Berlín en rueda de prensa da a conocer programa del ''Festtage 2014''. EFE

Daniel Barenboim, director musical de la orquesta Staatsoper de Berlín en rueda de prensa da a conocer programa del ”Festtage 2014”. EFE

Por primera vez la filarmónica de Viena estará invitada a este evento que se caracteriza por colaboraciones con orquestas extranjeras, anunció el director judío-argentino, cuyo programa estará a cargo entre el 11 y 20 de abril de 2014 con cinco óperas y tres conciertos.

En “Festtage” se presentará también en 2014 una nueva puesta en escena de Wagner, pero esta vez se hará de la mano de la coreógrafa, bailarina y directora de ópera Sasha Waltz, cuya presencia en Berlín siempre garantiza polémicas.
Waltz firmará la nueva versión del “Tannhäuser” de Richard Wagner, con Peter Seiffert, René Pape, Marina Poplavskaya y Peter Mattei en la batuta, con preestreno previsto para el 12 abril del año próximo y cuyas entradas se empezarán a vender este 23 de marzo.

Con ocasión del aniversario de nacimiento de Giuseppe Verdi, el festival berlinés de Semana Santa incluirá también el “Simon Boccanegra”, cantado por Plácido Domingo.

Barenboim no se limitará a dirigir, sino estará también como pianista en el concierto junto a Marta Argherich; ambos comparten orígenes en Argentina y la misma generación.

El mismo Domingo cantará además una parte en una “pieza menos conocida, por la que agradezco mucho que Plácido haya aceptado”, refirió Barenboim.

Se trata de la “Réquiem para los caídos en la primera guerra mundial” de Max Regers, una pieza rara que sin embargo fue elegida porque recurre en 2014 el aniversario del estallido de la Segunda Guerra Mundial.

La conferencia de prensa se realizó en el Teatro Schiller de Berlín, que es la sede provisional de la Staatsoper mientras termina la restauración de su sede en la Avenida Unter den Linden, en el centro de la capital alemana.

Berenboim dirigió la víspera aquí el preestreno del “Crepúsculo de los dioses”, el último capítulo del “Anillo” de Wagner, justo en el año del bicentenario del compositor.

Fue una cita muy esperada porque abre la serie de eventos musicales previstos para el bicentenario del compositor. En el recital estuvieron presentes el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schäuble, y el ex presidente Richard von Weizsäcker.

“Wagner es un fenómeno en este ámbito porque nunca perdió su modernidad”, recordó Barenboim, quien fue el primer director judío en aceptar dirigir la música del compositor antisemita y símbolo de la dictadura nazi en Alemania.

“Su música crece y cambia con nosotros”, reiteró el compositor, aunque admitió: “La asociación entre la Alemania nazi y Wagner es para algunos demasiado fuerte, estas personas no logran tolerarlo, y yo lo respeto”.