Vía: EuropaPress | La soprano e intérprete de jazz Barbara Hendricks (Arkansas, EEUU, 1948), conocida por su trabajo como activista por los derechos humanos, ha presentado este jueves en Madrid su libro de memorias, que lleva por título ‘En propia voz’ (editorial RBA), con una defensa cerrada para que cada uno “siga su camino sin escuchar el ruido” a su alrededor. “La vida es luchar y caminar hacia un objetivo”, ha dicho.

Barbara Hendricks ©Matthias Edwall

Barbara Hendricks ©Matthias Edwall

La soprano e intérprete de jazz Barbara Hendricks (Arkansas, EEUU, 1948), conocida por su trabajo como activista por los derechos humanos, ha presentado este jueves en Madrid su libro de memorias, que lleva por título ‘En propia voz’ (editorial RBA), con una defensa cerrada para que cada uno “siga su camino sin escuchar el ruido” a su alrededor. “La vida es luchar y caminar hacia un objetivo”, ha dicho.

El libro se ha presentado en acto celebrado en el Casino de Madrid, que ha contado con la asistencia de personalidades de la cultura y de la política como la exvicepresidenta del Gobierno María Teresa Fernández de la Vega y el expresidente de la Generalitat Pasqual Maragall, a quien Hendricks ha agradecido su presencia volviendo al escenario, una vez que ya se había dado por concluido el acto.

Barbara Hendricks, que ha aceptado el ofrecimiento y ha cantado a capela, se ha mostrado en todo momento con naturalidad y cercanía. “No quería ser famosa”, ha comentado al rememorar su niñez en Arkansas, donde “vio el odio, la intolerancia y las amenazas de muerte” hacia la comunidad negra. “Me bastaba con cantar en un coro porque lo que yo no podía era vivir sin cantar”, ha comentado.

La cantante ha reconocido que siempre ha sido una enamorada de la vida y que se ha movido por su “deseo de aprender”. “Me dijeron que tenía que esforzarme el doble que una chica blanca y el doble que un chico blanco, es decir cuatro veces más. Cuando era joven la verdad es que era más inteligente”, ha bromeado.

Comenzó a cantar música de esclavos negros y, según ella, esa “conexión divina” –unas palabras que ha repetido en varias ocasiones– le llevó a “expresar el sufrimiento pero también la esperanza de la libertad”. La mística con la que siente la música la ha explicado Hendricks en otro momento de su charla: “A veces, sobre el escenario, siento que el público y yo vibramos a la vez, es algo comparable a la sintonía que se sintió cuando se aprobó la Declaración de los Derechos Humanos”.

CALIDEZ Y AFECTO DE ESPAÑA

La intérprete ha arrancado un aplauso unánime cuando ha agradecido la “calidez y el afecto” que siempre ha sentido en España, un país al que ha dicho que seguirá viniendo a actuar “paguen lo que paguen” en estos momentos de crisis. “No voy a decepcionar a España”, ha dicho.

Barbara Hendricks no ha rehusado los asuntos de actualidad. Al residir en Ginebra (Suiza), se ha mostrado muy preocupada por la situación política y social de la Unión Europea ya que, según ella, “va en la dirección contraria”. “Soy una verdadera fan de la Unión Europea, pero si llega a ser una verdadera unión”, ha comentado.

Ha reconocido que se emocionó cuando Barack Obama ganó la presidencia de los EEUU, aunque quiere esperar a que finalice su segundo mandato para hacer una valoración de su administración. “Hacer algo bien cuesta su tiempo”, ha señalado antes de dejar una última observación sobre la importancia de la cultura.

“La cultura”, ha dicho, “no es sólo un pasatiempo, la cultura es una conversación sobre nuestra condición humana, nos ayuda a vivir nuestras vidas”.