Vía: El Mundo.es | Fuera por dislexia o fuera por un engaño óptico confundí una cantata de Bach con una langosta. Quiero decir que la última grabación de Hippocampus, Liebster Jesu, me confundió con la traducción inglesa de langosta, lobster, degenerando así en una involuntaria blasfemia que redunda en mi alergia al marisco.

No fue el único equívoco, aunque esta vez no me responsabilizo del conflicto. Se lo atribuyo a la compañía ¿discográfica? Arsis, precisamente porque Liebster Jesu parece un disco, pero no es un disco (ni una langosta).

Empezando por el tamaño. Que recuerda al de una postal. Una postal, por más señas,  que nos escribe Alberto Martínez Molina, director e ideólogo del grupo  Hippocampus. Y por ambas razones responsable artístico de una grabación en clave de Bach  que contiene tres cantatas, el “sexto” concierto de Brandemburgo,  dos vídeos en alta definición, un “libreto” de 70 páginas y una galería de imágenes.¿Cómo es posible? Pues es posible porque una vez abierto con delicadeza la envoltura del aparente  disco nos encontramos con que en lugar del CD se aloja un elegante pendrive con ocho gigas de memoria.

Es una manera de insistir en que el compact-disc agoniza y un modo también de señalarnos el porvenir. Tanto por razones prácticas -el pen puede conectarse a cualquier sitio- como porque el esfuerzo económico de adquirir una grabación exige toda suerte de contraprestaciones.

Y “Liebster Jesu” las tiene. Entre ellas, la posibilidad de manejarse en el menú con el lenguaje de una página web, la oportunidad de seguir al pie de la letra las cantatas y otras peculiaridades tecnológicas que me sobrepasan:

-La grabación incluye documentos multimedia en los formatos PDF y HTML, además de carpetas con archivos de audio y vídeo en alta definición (WAV, MOV y MP4), archivos en formato Smartphone o Tablet (MP3 y MP4), y galería fotográfica en alta resolución (archivos JPG).

-Los documentos multimedia PDF y HTML contienen toda la información: todos los archivos de audio y vídeo en formato comprimido MP3 y MP4 además de todos los textos bilingües, notas al programa, biografías, fotos…

-Los archivos audio de alta definición WAV son archivos sin comprimir en versión de 24 bits y 48 KHz, formato aceptado universalmente. Los archivos de vídeo alta definición MOV y MP4 (1920×1080), igualmente aceptados, son adecuados al visionado en ordenador personal y en la mayor parte de pantallas de TV de última generación, y también en la práctica totalidad de los discos duros multimedia.

Ya conocen las razones técnicas para llevarse a casa la langosta, aunque se antojan más interesantes las artísticas precisamente porque Alberto Martínez Molina e Hippocampus se han convertido en mediadores sobrios, privilegiados y devocionarios de la música de Bach.

Tan interiorizada la tienen que se aventuraron en 2005 a llevar a término la interpretación de todas las cantatas del compositor germano en diferentes templos madrileños. Casi todos de barrio y a la medida de una misión.

Ocho años después, el proyecto, concebido con la Capilla Real de Madrid, se despide los días 15 y 16 de diciembre  en la Iglesia del Perpetuo Socorro, aunque el pendrive del que hablábamos le garantiza la eternidad -hasta cierto punto- y se acompaña de una versión de referencia del “sexto” concierto de Brandenburgo que ya he escuchado 700 u 800 veces.