El violonchelista vasco ha actuado con la Sinfónica de Sevilla y está impartiendo clases magistrales

Vía: sevilla.abc.es | ANDRÉS GONZÁLEZ-BARBA

Asier Polo ha regresado con la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla, con quien ha interpretado el «Concierto como un divertimento, para violonchelo y orquesta» de Joaquín Rodrigo. Además, impartirá hasta este domingo unas clases magistrales en el Conservatorio Superior de Música Manuel Castillo, en donde habrá alumnos de varios conservatorios de toda Andalucía.

En el Teatro de la Maestranza ha vuelto a dejar su impronta sacándole siempre el mejor sonido a su violonchelo, un Ruggieri del año 1689. En Sevilla ha interpretado el «Concierto número 2 para violonchelo y orquesta» de Rodrigo, que se ha rebautizado bajo el epígrafe de divertimento para este programa. «Es una idea que tuvo el director titular de la Sinfónica de Sevilla,John Axelrod, que ha querido organizar una serie de conciertos temáticos. «Rodrigo no ha sido un gran transgresor, no quiso innovar. Él se quedó en el neoclasicismo con su corte nacionalista español. Su música se basa en melodías populares que luego evolucionan de otra manera, dándole un corte más elaborado. Es una música muy fácil de escuchar porque es para todos los públicos, pero con una grandísima dificultad».

En este sentido, relata Asier Polo, que conoció personalmente a Rodrigo, que este maestro trabajaba desde un piano y a veces la música sonaba como si fuera una guitarra o una flauta: «Tiene unos arpegios complicados para un instrumento de cuerda», admite. «Es curioso —dice—, porque Rodrigo escribía como en una especie de pequeña máquina de escribir de la que salía un rollo en braille con notas. Eso se editaba en papel. Luego, su mujer lo tocaba al piano, él lo escuchaba y hacía correcciones. Posteriormente, iba al copista y se editaba. Por eso la música de Rodrigo tiene muchos errores porque pasaba por muchos filtros: hay erratas, notas falsas, etc. No vendría mal hacer una revisión de sus obras y digitar sus obras para cello».

Recortes en la Sinfónica

En cuanto al anuncio de recortes que ha habido en la Sinfónica de Sevilla, medida que podría afectar a una disminución de hasta el 30% de los salarios en los profesores en los próximos tres años, Asier Polo no es indiferente a este mal momento por el que atraviesa la ROSS. «Esta situación la han tenido otras orquestas españolas, quizás no tan representativas como la de Sevilla, pero han tenido serios problemas y al final los han superado», asegura. «Ahora lo raro es que los políticos anuncien recortes para la ROSS justo cuando estamos acabando la crisis. No puede ser que siempre sean los mismos los que pagan el pato a nivel de recortes: siempre es el trabajador, nunca los representantes de los trabajadores. Los políticos tienen grandes privilegios. No entiendo por qué no se toma más en serio la música y por qué en España no se admira más a nuestros artistas como pasa en los países centroeuropeos».

Con respecto al gran apoyo que los sevillanos dieron a la Sinfónica el pasado martes cuando los músicos realizaron un acto de protesta en la calle, Asier Polo dice que «está claro que el público apoya a la orquesta. Las orquestas deben tener una base pedagógica y crear un público nuevo en los colegios de primaria y secundaria. Que los niños vengan al Teatro de la Maestranza como una cosa normal. Esa labor social es muy importante para crear un público. Hay que llegar a la máxima cantidad de gente posible». Asimismo, afirma que «el otro día la gente reaccionó muy bien con el acto reivindicativo de la orquesta. Si la Sinfónica tiene un público, ¿por qué hay que defender lo que ya está hecho? Pero el problema es que los políticos no lo ven».

Clases magistrales

Aparte de los dos conciertos de abono con la Sinfónica, Asier Polo impartirá hasta este domingo clases magistrales en el Conservatorio Manuel Castillo. «Las master class sirven para corroborar o afianzar datos de tu profesor o pueden valer también como estímulo para tocar ante alguien al que admiras». También este violonchelista es consciente de que muchos músicos tienen difíciles salidas profesionales, por eso cree que éstos se están convirtiendo en freelance. «Conseguir un trabajo fijo de por vida hoy en día ya no existe. Mi afán es intentar preparar a músicos capaces, ágiles y dinámicos que puedan tocar cualquier repertorio, ya sea de cámara o sinfónico».

Asier Polo recibió clases magistrales de grandes violonchelistas, comoNatalia Gutman, Rostropovich y János Starker. «Rostropovich me dijo que así como en la vida uno tiene que arriesgar si quiere hacer cosas, en la música no te puedes quedar parado. Él me animó a que me lanzara al vacío. Para tocar el cello tienes que moverte para llegar al grado de lo excepcional. Para ser músico debes dejar lo convencional y descubrir mundo. Yo mismo podría haberme acomodado y haber tocado en una orquesta de mi tierra, pero me arriesgué y salí fuera».