Pese a la torrencial lluvia que cayó este martes en Maracay, los 2000 músicos y 14 mil espectadores permanecieron en el Estadio José Pérez Colmenares para que se cumpliera un concierto ejemplar y memorable

Gustavo Dudamel y Christian Vásquez en Maracay

Gustavo Dudamel y Christian Vásquez en Maracay

Concierto en Maracay

Concierto en Maracay

La lluvia llegó puntual; justo a las 6:00 pm. Pero antes que su caer bravío, llegaron al Estadio José Pérez Colmenares de Maracay 14 mil almas con un deseo fervoroso: ver y escuchar, aunque la naturaleza se opusiera momentáneamente, a los 2000 niños y jóvenes músicos que protagonizaron, este martes 31 de julio, un concierto histórico. El público se resteó, esperó pacientemente y el milagro de la música fue un hecho memorable. La lluvia no mermó el deseo de “Tocar, Cantar y Luchar” y, mucho menos, el amor del público por El Sistema de Orquestas y Coros y sus directores, los maestros Gustavo Dudamel y Christian Vásquez.

Dudamel y Vásquez dirigen concierto en Maracay | Foto Miguel Gutiérrez EFE

Dudamel y Vásquez dirigen concierto en Maracay | Foto Miguel Gutiérrez EFE

Dudamel y Vásquez dirigen concierto en Maracay | Foto Miguel Gutiérrez EFE

Dudamel y Vásquez dirigen concierto en Maracay | Foto Miguel Gutiérrez EFE

 

Dudamel y Vásquez dirigen concierto en Maracay | Foto Miguel Gutiérrez EFE

Dudamel y Vásquez dirigen concierto en Maracay | Foto Miguel Gutiérrez EFE

Un poco antes de las 9:00 pm, un coro inmenso subía escalón por escalón la gradería dispuesta detrás de la tarima. Así, un tricolor humano gigante, conformado por coralistas aragüeños, se dispuso como paisaje y como coro. Adelante,  una megaorquesta conformada por la Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, integrantes de la Sinfónica Juvenil “José Félix Ribas”, y más de 600 músicos seleccionados entre la sinfónicas del Sistema de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Aragua, completaban el conmovedor cuadro.

Dudamel y Vásquez dirigen concierto en Maracay | Foto Miguel Gutiérrez EFE

Dudamel y Vásquez dirigen concierto en Maracay | Foto Miguel Gutiérrez EFE

El maestro José Antonio Abreu fue el primero en entrar al césped húmedo. Una vez más, como lo hizo hace 37 años, cuando entró a la Capilla Santa Rosa de Maracay para hacer el primer concierto del Sistema de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela en el interior del país, tuvo fe en la música y en sus frutos. Entró con el gobernador Rafael Isea, cuyo despacho auspició la realización de este megaconcierto en Aragua.

La batuta del maestro Gustavo Dudamel no se hizo esperar. Pleno de energía, el maestro subió a la tarima, que por motivos de seguridad tuvo que ser secada a mano por varios voluntarios para que los niños y jóvenes de 13 núcleos de Aragua pudieran cumplir su sueño: demostrar el trabajo intenso que han venido haciendo, demostrar que en este estado central tocan, luchan y cantan y, sobre todo,  hacerlo delante de dos de sus héroes: los maestros Dudamel y Christian Vásquez, quien recibió esa noche su mejor regalo de cumpleaños: el aplauso y el cariño de sus coterráneos aragüeños.

“La Sinfónica Simón Bolívar y yo estamos felices de estar aquí y compartir con estos músicos. Lo más importante es que estos jóvenes son de aquí, son sus representantes, son aragüeños… Gracias por esperar que la lluvia pasara”, dijo Dudamel emocionado por el talante animado del público que llenó el estadio tanto en la gradería como en la grama.

Los niños y jóvenes de Maracay, Cagua, Turmero, San Vicente, La Victoria, La Colonia Tovar, San Mateo, Tejerías, El Consejo, San Sebastián de los Reyes, Taguay, Camatagua y San Casimiro interpretaron obras como el Danzón N° 2, de Arturo Márquez; el Aleluya, de Haendel, los Mambos de Pérez Prado y el Mambo de Bernstein, entre otras piezas. Para tocar, compartieron el atril con músicos de la Sinfónica Simón Bolívar, orquesta cúspide de El Sistema cuyo que representa una de las más altas metas que estos niños y jóvenes músicos se trazan para su futuro artístico.

A las obras del programa siguieron dos electrizantes bises: “Venezuela”, de Pablo Herrero y José Luis Armentero, y al coro se unieron las 14 personas que colmaron las gradas del estadio y una parte del campo de juego. Y más fuerte sonó luego el “Alma Llanera” de Pedro Elías Gutiérrez. El público no quería despedirse, por lo que Dudamel dijo algo que no le es extraño: “Está bien. Una más”, y con ese otro bis culminó una jornada que recordó que la música y el arte es una cuestión de voluntad, de entrega desmedida, de amor.

El Sistema de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, perteneciente a la Fundación Musical Simón Bolívar -adscrita a la Presidencia de la República -, se apunta este miércoles 1 de agosto, hoy otro reto: el concierto de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela y la Orquesta Sinfónica Juvenil de Carabobo, que se llevará a cabo, las 7:00 pm, en la Plaza de Toros de Valencia, bajo la dirección del maestro Dudamel y el joven Eduardo Salazar. Este concierto cuenta con el apoyo de la Alcaldía Bolivariana de Valencia, presidida por Edgardo Parra, y la primera dama del municipio, Emilia Guardia.

Prensa FundaMusical Bolívar