Vía: www.eldiario.es/ EFE – Madrid

Si la música es bella, siempre es atractiva, tanto para el intérprete como para el público, por eso a Andrea Bocelli, una de las estrellas de la próxima edición del Festival Starlite de Marbella, “tanto le da” un género como otro, aunque, reconoce, la ópera es “el paraíso”·

El tenor, músico, escritor y productor musical toscano (1958) actuará el día 22 de agosto en el Festival, en el que está encantado de participar porque, asegura en una entrevista con EFE, España le gusta “muchísimo”.

“Hice dos óperas en Valencia -“Manon Lescaut” y “Turandot”- y esta será una ocasión fantástica para volver a España. Me encantan los caballos andaluces y me pone de muy buen humor Andalucía. España es siempre una continuación de Italia. Somos gente muy similar, felices, y eso el público lo nota”, se ríe.

Aún no ha decidido cuál será su repertorio para la noche marbellí, pero, promete, “el público saldrá encantado, porque será algo muy romántico, como corresponde a una noche estrellada”.

Lo que no faltará, adelanta, serán arias de ópera, su tributo un género que “adora” porque es “el paraíso de la música”.

“No es un espectáculo elitista ni una experiencia de esfuerzo sino una historia universal, de sentimientos que todo el mundo reconoce y de asuntos sociales que nunca pierden actualidad, contenidos que tienen muchas lecturas”, detalla.

Es, sostiene, “un espectáculo para todos, que hace llegar su mensaje a jóvenes y mayores y tiene el valor de ser en directo, algo cada vez más inusual y de una importancia increíble”, algo que cree que pasa tanto con los títulos de repertorio como con las composiciones más contemporáneas.

“La única condición para escuchar ópera es tener la oportunidad y la curiosidad de escucharla, no se necesita ninguna formación especial, basta abrir los oídos y el corazón”, propone.

De la docena de discos que ha grabado como “crossover”, con música de otros géneros, está igualmente “muy satisfecho” porque, apunta, “si la música es bella, siempre es atractiva: lo importante es hacer bien las cosas”.

Aunque no puede ver al público -nació con una enfermedad y perdió la visión totalmente a los 12 años- asegura que siente su emoción como si viera cada uno de sus gestos.

“Noto su fuerza, su energía y se si les está gustando”, explica el artista que, sin embargo, no se deja llevar y no improvisa “jamás”.

“Preparo un repertorio muy particular y después lo llevo a la línea hasta el final. Es muy difícil improvisar con una orquesta y un coro”, se ríe de nuevo.

Antes de actuar en Marbella, el 2 de agosto interpretará, en el Teatro del Silenzo, en Lajatico (Italia), “Turandot”, dirigido por Zubin Mehta con el Maggio Fiorentino.

Bocelli, que ha vendido en su carrera más de 80 millones de discos, grabó ese título el año pasado en el Palau de les Arts Reina Sofía de Valencia, dirigido por Zubin Mehta y con la Orquestra de la Comunitat Valenciana.

Cantará en abril “Aida” en Italia y está preparando un disco “de música popular” pero no puede “soltar prenda” sobre los temas, aunque, revela, “se adaptarán como siempre” a su personalidad, “eminentemente romántica” y su reconocible tono y timbre.

“La voz es un don del cielo y, como todos los dones, es un misterio su procedencia. Lo más hermoso de mi profesión es que gracias a mi voz recibo afecto y cariño, esa es la cosa más bella del mundo junto con poder compartir y ayudar a quienes lo necesitan”, precisa en referencia a su labor filantrópica.

El italiano, al que Luciano Pavarotti “descubrió” en 1992 al escuchar una maqueta suya, acaba de recibir en Davos un premio gracias a la labor de su fundación para ayudar en la lucha contra la pobreza y financiar investigaciones médicas.

La ciudad de Miami Beach, en Florida, celebrará el próximo 26 de marzo el centenario de su fundación con un concierto en el que actuarán estrellas como la cubano-estadounidense Gloria Estefan y el excomponente de los Bee Gees Barry Gibb.