La escenografía de la ópera, que se estrena el 11 de octubre, está ambientada en el Japón de la II Guerra Mundial El coliseo alza el telón con las entradas agotadas para una ‘Madama Butterfly‘ autodestructiva

Vía: www.lasprovincias.es | Por CÉSAR CAMPOY

Puccini es el autor más apreciado por la gente. Está demostrado que hay interés por la ópera en la Comunitat, y nuestro objetivo sigue siendo la captación de nuevos públicos.

El Palau de les Arts ha apostado sobre seguro para su primera y nueva producción de la pretemporada. Giacomo Puccini es, posiblemente, el autor operístico más popular de la historia, junto con su paisano Giuseppe Verdi. Así lo reconoció el intendente de la institución, Davide Livermore, en la presentación del montaje de ‘Madama Butterfly’, que se representará en el coliseo valenciano los días 11, 14, 17, 20 y 22 de octubre, y cuyas entradas anticipadas ya están agotadas -el 5% sobre el total de las localidades sale a la venta el mismo día de su representación, en taquillas-: «Puccini es el autor más apreciado por la gente. Está demostrado que hay interés por la ópera en la Comunitat, y nuestro objetivo sigue siendo la captación de nuevos públicos. No hemos de tomarnos estos espectáculos de pretemporada como de segundo nivel. Son importantes porque acercan la ópera a muchas personas que no están familiarizadas con ella», aseguró un Livermore pletórico al informar de que el ritmo de venta de entradas de Les Arts a través de internet superó las 1.000 en apenas dos horas.

«Viajo mucho, y puedo asegurar que contamos con un potencial artístico en la Comunitat de primer orden. No existía un montaje propio de esta obra, así que decidimos ponernos manos a la obra». De esta manera defendió el intendente la marca netamente valenciana de la adaptación de tan celebérrima creación, que cuenta con el concurso de la Orquestra de la Comunitat Valenciana y el Cor de la Generalitat, así como la dirección escénica de Emilio López, profesional criado en la casa donde, hace una década, comenzó su labor como regidor de escena. Suya ha sido la responsabilidad de idear un espacio en el cual el director venezolano Diego Matheuz y los intérpretes, encabezados por la soprano armenia Liana Aleksanyan -que da vida a Cio-Cio-San-, los tenores Sergio Escobar y Alessandro Liberatore -ambos se pondrán en la piel de Pinkerton-, el barítono Rodrigo Esteves -Sharpless- y la mezzosoprano Nozomi Kato -Suzuki-, se sintieran a gusto.

López, que recoge el testigo de Antonio Díaz Zamora, primer valenciano que dirigió un montaje de ópera en Les Arts, con ‘Maror’, de Manuel Palau en 2014, se enfrenta a uno de los retos más importantes de su carrera: «Estoy un poco nervioso. Me siento como si el 11 de octubre presentara una tesis doctoral que he estado preparando durante más de 10 años. Existe una responsabilidad extra, porque me he formado aquí desde el principio». Ese estreno, con toda seguridad, buscará sustentar buena parte de su pegada en esa «vuelta de tuerca» que el valenciano ha intentado dar a la producción de una obra que, con anterioridad, ya escenificaron en la capital del Turia Keita Asari y Mariusz Trelinski: «Mi intención es la de mostrar el carácter más destruido de Cio-Cio-San. Se trata de una ópera tan representada a lo largo de la historia, que resulta complicado buscar otros caminos. Como un día me dijo el intendente: con Puccini hay que tener cuidado, porque puede comerte». Esto, precisamente, es lo que ha llevado a López a inspirarse en una suerte de ambiente bélico, entre los años 1941 y 1945, «desde el bloqueo de Estados Unidos a Japón, hasta después de las bombas que cayeron en Hirosima y Nagasaki», precisamente el lugar donde se desarrolla la acción. «He querido hacer un paralelismo entre la explosión nuclear, y esa destrucción interior de Cio-Cio-San, para poder plasmarlo física y estéticamente dentro de la escenografía. De hecho, el personaje de Pinkerton se inspira en el piloto que soltó aquellas bombas, Charles Sweeney. Un chico inconsciente, que nunca fue capaz de ver las consecuencias de sus actos», indicó.

Para plasmar en escena todo este maremagno, López ha contado con la complicidad de Diego Matheuz, una de las últimas figuras surgidas del prestigioso Sistema Venezolano de Orquestas, cuyo máximo exponente es Gustavo Dudamel. Matheuz, director principal de La Fenice entre 2011 y 2015 -la pasada temporada pisó los escenarios de salas como la Deutsche Oper, la Staatsoper Unter den Linden de Berlín-, se mostró «abrumado y contentísimo de ver cómo se maneja Les Arts». Será la primera vez que el músico de Barquisimeto trabaje con el Cor de la Generalitat, y la segunda que dirija a la Orquestra de la Comunitat, tras su debut en Castellón, en el mes de enero. El maestro venezolano también tuvo palabas de elogio para la protagonista principal del montaje, una Liana Aleksanyan que inauguró la temporada pasada de ópera en la Scala de Milán, y una verdadera especialista en ponerse en la piel de Cio-Cio-San. La soprano confesó que ésta es la novena producción de ‘Madama Butterfly’ en la que participa.

Para plasmar en escena todo este maremagno, López ha contado con la complicidad de Diego Matheuz, una de las últimas figuras surgidas del prestigioso Sistema Venezolano de Orquestas, cuyo máximo exponente es Gustavo Dudamel

Los profesionales de Les Arts, Manuel Zuriaga -escenografía-, Antonio Castro -iluminación- y Miguel Bosch -videocreación-, junto con la figurinista italiana Giusi Giustino, completan el equipo creativo que coordina Emilio López.

Por otra parte, el Palau de les Arts conmemorará el 9 d’Octubre con un concierto gratuito de la Orquestra de la Comunitat Valenciana, bajo la dirección de Jordi Bernàcer. Será a las 18.00 horas, a partir de obras de dos figuras relevantes de nuestra música, Matilde Salvador -‘Marxa del rei Barbut’- y José Evangelista -‘Alap et Gat’-, además de las piezas ‘Pavana para una infanta difunta’, de Ravel, y ‘El pájaro de fuego’, de Stravinski.