Vía: Correo del Orinoco | T/ Luis Jesús González Cova | F/ Héctor Rattia – Archivo CO

La pieza será representada internacionalmente por la distribuidora alemana Media Luna New Films, alianza que garantiza la presencia de la producción venezolana en el mercado del Festival de Cine de Berlín, programado para principios de febre

Desde el pasado viernes 23 de enero está en las salas comerciales del país la película Tres bellezas, primer largometraje de ficción de Carlos Caridad Montero, en el que aborda desde la comedia negra, profundamente oscura en este caso, el el culto a la belleza.

La pieza cuenta la historia de Perla una exmiss, que jamás figuró como reina, y trasmite todas sus frustraciones a sus dos hijas que, de tanto insistir la madre, finalmente llegan hasta el final del concurso Miss República con fatales consecuencias.

El largometraje, que antes de llegar a la cartelera venezolana se estrenó en octubre del año pasado en la sección de Nuevos Directores del Festival Internacional de Cine de Sao Paulo, fue seleccionada recientemente para participar en el Festival Internacional de Cine de Miami, en Estados Unidos, dentro de la competencia Lexus Ibero-American Opera Prima Competition, que se llevará a cabo entre el 6 y el 16 de marzo de 2015. En el certamen la cinta criolla también está nominada en la categoría de mejor guión de opera prima.

Por otra parte, la pieza que contó con el apoyo de la Villa del Cine será representada internacionalmente por la distribuidora alemana Media Luna New Films, alianza que garantiza la presencia de la producción venezolana en el mercado del Festival de Cine de Berlín, programado para principios de febrero.

MISS MÚSICA

Uno de los atractivos de la pieza es la música original, compuesta por el reconocido joven talento venezolano, Álvaro Paiva Bimbo e interpretada en su mayoría por la Orquesta Sinfónica Municipal de Caracas (OSMC), bajo la dirección del maestro Rodolfo Saglimbeni “el mejor director de orquesta de Venezuela”, a juicio del compositor.

A parte de los grabados por la OSMC, algunos fragmentos de la música que se escuchan en la cinta fueron interpretados por la Filarmónica Desenredada, una agrupación de carácter “informal” formada por músicos de distintas orquestas venezolanas convocados y dirigidos por el propio Paiva, quienes lo han acompañado en proyectos anteriores.

En conversación con el Correo del Orinoco, el compositor y guitarrista contó que su primer contacto de trabajo con Caridad Montero fue en ocasión de la creación de la música para un mediometraje del realizador que, junto con otra producción de media duración, se produjo por la Villa del Cine y se exhibió bajo el título Bloques. “Ahora, en Tres bellezas, que es su primer largometraje, me volvió a llamar y yo muy agradecido por eso”, acotó.

Según Paiva Bimbo, desde que el proyecto audiovisual estaba en etapa de guión, el realizador pensó en una orquesta para la música. A partir de esto y con referencia en los trabajos de compositores como Danny Elfman, creador de la música de las películas de Tim Burton, Michael Nyman, autor de los temas que acompañan las historias cinematográficas del director inglés Peter Greenway y las obras que complementan las películas de Alfred Hitchcock, el músico venezolano se sentó con sus instrumentos de trabajo frente a uno de los primeros cortes para escribir los sonidos que enriquecen la historia de Tres bellezas.

A pesar de las referencias internacionales, Álvaro Paiva colocó, como tiene por costumbre hacer en todas sus creaciones, guiños de la música tradicional venezolana, pero no de una manera explícita.

“Siempre trato de meter cosas venezolanas en todo lo que hago. En este caso eso no está de manera literal, sino como fragmentos, átomos, células de merengue caraqueño, tamunangue, etcétera. Pero es un toque, no es que la gente lo va a escuchar claramente, pero están ahí dentro de la estructura musical”, explicó Paiva.

Por estas características, dijo el compositor, era fundamental contar con un director y una orquesta que entendieran la esencia de la música.

“Y tuvimos la bendición de contar con el maestro Rodolfo Saglimbeni, que es una persona que conoce y entiende muy bien la música venezolana y la dificultad de manejar estos elementos dentro del lenguaje académico”, agregó el guitarrista.

En este orden de ideas, Saglimbeni aclaró que unas de las cosas que busca explotar la OSMC es la versatilidad de sus músicos que están estrechamente vinculados con los géneros tradicionales y las tendencias urbanas.

“Desde la OSMC proponemos que las orquestas se conviertan en algo versátil, que salgan de los escenarios convencionales, que toquemos en las plazas e interpretemos música venezolana, urbana. Porque además nos dimos cuenta que los músicos de nuestra organización, en un buen porcentaje, conocen lo popular, bien porque lo escuchan en su casa desde siempre o porque lo tocaron en sus grupos y bandas del interior o porque son gente que ama el jazz, por ejemplo, y desarrollan esa capacidad y esa versatilidad”, argumentó el experimentado director.

UN PERSONAJE MÁS

Adicionalmente, señaló Paiva, fue fundamental en la composición de la música la determinación de Carlos Caridad en lo que quería para su película.

“Cuando trabajas para una película eres un compositor al servicio de alguien. En ese sentido ayuda mucho que el director tenga muy claro lo que quiere. Claro, la música tiene un lenguaje y la idea es que se integre a la historia de la película, entonces a la hora de crear en este contexto siempre pienso en sentimientos y en cosas que quiero decir a partir de lo que el director quiere, en cada escena”, comentó Álvaro Paiva.

El guitarrista opinó que en una película la música no debe tener más protagonismo que los personajes e incluso no debería notarse demasiado, de lo contrario, para él, “está mal hecha”. Sin embargo, como se lo manifestaron varios actores de Tres bellezas, en la obra de Caridad el arte de los sonidos, es un personaje más, “pero porque el director así lo quiso”, justificó.

Específicamente, el rol de la música en Tres bellezas, declaró el compositor, es el de atenuante o más bien el de foco o lumbre para “iluminar” la oscuridad del humor con que se trata “un tema sacrosanto” en nuestro país, el de los certámenes de belleza.

Por la manera como Caros Caridad aborda la temática de la película “podría entenderse de manera incorrecta” y en este sentido la música ayuda a regular el tono tan oscuro del humor, como para decir: “¡No te lo tomes tan en serio, ni te molestes, estamos en una sátira!”, ilustró el artista.

CONVENIO

Para Rodolfo Saglimbeni, el crecimiento del cine venezolano en los últimos tiempos ha ocurrido de forma integral, incluyendo por supuesto el la música, área en la que participan cada vez más las orquestas venezolanas, situación que en el pasado ocurría en casos aislados.

Como es lógico, en la mayoría de los casos, la participación de una orquesta dentro de una película depende del porcentaje del presupuesto de la producción destinado a la música. En este caso, la actuación de la OSMC en Tres bellezas fue posible gracias a un convenio entre la orquesta capitalina y la Villa del Cine.

Según Saglimbeni, como parte del acuerdo, la Villa del Cine tiene el compromiso de construir una cámara acústica en el Teatro Municipal, con materiales puestos por la orquesta y la mano de obra del equipo que trabaja en el área de utilería de la productora cinematográfica del Estado.

“Antes el Teatro Municipal tenía una cámara acústica que, cuando el recinto calló en desuso despareció. Ahora gracias a esta cooperación yo creo que aproximadamente en abril de este año podemos contar con este recurso. De manera que el convenio es muy positivo, lo malo es que ahora muchos productores quieren tener una orquesta en sus películas y nosotros no nos damos abasto”, informó Rodolfo Saglimbeni.

La construcción de esta cámara acústica convertirá al Teatro Municipal no solo en un lugar para hacer conciertos con un mejor sonido, sino además en un lugar donde eventualmente se pueda grabar música de orquesta, espacios que no existen en Venezuela con las condiciones ideales.

De hecho, la música de la película de Carlos Caridad debió grabarse en el Centro Cultural Monte Sacro, en Bello Monte, donde ensaya la OSMC, espacio que funciona bien para ese uso pero no cuenta con las condiciones ideales para registrar las piezas.

ENORME POTENCIAL

Álvaro Paiva y Rodolfo Saglimbeni coinciden en que Venezuela ofrece condiciones excepcionales, desde el punto de vista del presupuesto para los realizadores que necesiten tener música interpretada por una orquesta para contar mejor sus historias en la gran pantalla.

No obstante, asegura el guitarrista y compositor, es un terreno que aún le falta mucho para desarrollarse, por la falta de espacios y equipos para grabar, así como el porcentaje del presupuesto para las películas que se designa a la música.

Incluso, Paiva cree que con la cantidad y calidad de orquestas que hay en el país no sería muy complicado ofrecer la grabación de la música a producciones extranjeras como una fuente de generación de ingresos en divisas.

Para ilustrar la propuesta del compositor, Rodolfo Saglimbeni comentó que algunas casas productoras pequeñas y medianas de la industria hollywoodense prefieren viajar a Europa del Este para grabar con orquestas de aquellas latitudes, mucho más económicas.