La Orquesta Filarmónica de Viena, dirigida por Daniele Gatti, inaugurará la XLVII temporada de Ibermúsica

Vía: www.abc.es/ Por JULIO BRAVO

«No se me ha pasado nunca por la cabeza la idea de tirar la toalla». Lo diceAlfonso Aijón con una media sonrisa por la que se le escapa la satisfacción. Hace ahora casi año y medio confesaba en ABC que Ibermúsica, el prestigioso ciclo de conciertos que él creó hace cuarenta y siete años, estaba en bancarrota. «Pensé -reconoce- que ese titular haría reaccionar a mucha gente, pero me he dado cuenta de que en este país la música clásica no le interesa a nadie».

Y, para ilustrarlo, cuenta una historia. «Cuando se enteraron por ABC de la situación de Ibermúsica artistas como Daniel Barenboim, Zubin Mehta,Simon Rattle o Michael Tilsson-Thomas, firmaron un escrito conjunto ofreciendo a una empresa en España -prefiero no decir cuál- conciertos en lugares como el Barbican Centre de Londres o el Carnegie Hall de Nueva York en los que figuraría el nombre de dicha empresa sin tener que pagar nada, a cambio de que ayudaran a Ibermúsica. Me llamaron para ofrecerme 30.000 euros por un concierto y un crédito hipotecario con la garantía de mi casa… Así son los filántropos españoles», se lamenta.

Alfonso Aijón ha presentado junto a Llorenç Caballero -director adjunto de Ibermúsica y quien garantizó, con su incorporación a la empresa hace un año, su continuidad- la próxima temporada de conciertos, que arrancará el próximo 24 de junio con la Orquesta Filarmónica de Viena, bajo la dirección deDaniele Gatti. Ibermúsica ofrecerá en total veinticinco conciertos en los que participarán formaciones como la Sinfónica de Londres, la Orquesta de Cadaqués, la Filarmónica de Londres, la Suisse Romande, la Staatskapelle Dresden, Les Arts Florissants, Les Musiciens du Louvre o los Niños Cantores de Viena; directores como Andrés Orozco Estrada, Gianandrea Noseda, Sir Neville Marriner, Vladimir Jurowski, William Christie, Esa-Pekka Salonen, Daniel Harding, Marc Minkowski o Christian Thielemann; y solistas como Javier Perianes, Philip Cobb, Katia y Marielle Labeque, Daniel Barenboim, Gil Shaham, Christien Gerhaher o Renée Fleming. Además, Ibermúsica ofrecerá en Barcelona el ciclo BCNClassics, que incluirá seis conciertos en el Palau de la Música Catalana.

«Me daba verdadera lástima tirar por los suelos un proyecto de cuarenta y seis años, que Madrid necesita y que si no lo hacemos nosotros nadie lo haría», dice Alfonso Aijón. «Pero Llorenç Caballero, al que yo conozco desde hace muchos años, porque fundó la Orquesta de Cadaqués -que desde el principio es nuestra orquesta residente-, decidió, al conocer nuestros apuros, unirse a nosotros y tomó la responsabilidad económica y salvó el proyecto. Él es un gestor, cosa que yo no soy, él es un programador y yo un aventurero; su apoyo ha sido imprescindible».

Alfonso Aijón sigue haciendo lo que lleva haciendo medio siglo y lo que mejor sabe. «Yo tengo muchos contactos y muchos amigos desde hace mucho tiempo, y lo que hago es confirmar que no se escapen. Ya tengo atada para la 2017-2018 a la Filarmónica de Berlín con Simon Rattle».

Fundación

Ibermúsica es, desde hace tres años, una fundación. «Nos convertimos en esta figura jurídica porque creíamos que íbamos a tener un descuento del cincuenta por ciento en el alquiler del Auditorio Nacional, donde estamos desde hace un cuarto de siglo. Y nos han rebajado únicamente cien euros por concierto. Creíamos también que alguna empresa nos ayudaría porque, al ser una fundación, podrían beneficiarse impositivamente, pero nada… Las empresas se han ido todas al Teatro Real, porque es mucho más lucido que el Auditorio». Ibermúsica no se ha planteado, sin embargo, el traslado al Real; «si el alquiler del Auditorio es caro, el del Real lo es muchísimo más, y además el aforo es más reducido».

También los abonados (actualmente 3.100) han contribuido a que el ciclo haya recuperado el optimismo y la confianza; no se ha cerrado aún la venta, pero dice Alfonso Aijón que «esperamos aumentar con respecto al año pasado».

Nivel artístico

Pero lo que de verdad lleva a Alfonso Aijón a sacar pecho es el nivel artístico de la programación de Ibermúsica. «Creo que está muy bien», dice, y puntualiza. «Hay que coger lo que hay; las orquestas inglesas dependen de los conciertos que dan, pero las orquestas alemanas, las europeas en general, están subvencionadas por sus países y sus ciudades. Y se critica que, si las pagan ellos, las disfruten otros. Por eso salen cada vez menos; además de que los músicos están más cómodamente en sus casas, y no son muy aficionados a viajar». Pero Aijón ha cuidado siempre, asegura, a los músicos de las orquestas. «Los directores y los solistas tienen siempre fans y amigos que los cuidan. Pero yo me cuido de que la orquesta esté bien, porque si no lo está no darán un buen concierto. Y los músicos lo saben».