Vía: Cromos.com.co

“Somos cuatro generaciones unidas en un proyecto fascinante en el que la prioridad es el respeto por la música y, sobre todo, la gozadera”, dice Cárdenas desde París, donde vive hace ya varias décadas. Cuatro miembros, cuatro edades musicales con intereses disímiles, son los responsables de crear este sonido único: el cuatrista Jorge Glem, de 30 años, conocido como “El astronauta del cuatro” y quizás el más virtuoso de su generación; Carlos “El nene” Quintero, de 62 años, el percusionista más importante de Venezuela, quien ha tocado para leyendas como Celia Cruz y Lucio Dalla; el contrabajista Elvis Martínez, miembro de la Orquesta Sinfónica de Maracaibo, y, finalmente, Alexis Cárdenas, violinista de 36 años.

Alexis Cárdenas

Alexis Cárdenas

No es exagerado decir que Cárdenas es uno de los músicos más importantes de Venezuela. Enumerar los escenarios donde ha tocado o los premios que ha ganado es una tarea dispendiosa. Sin embargo ahí están, para quien quiera verlos: el premio de violín Tibor Varga, en Suiza; el Long-Thibaud, en París; el Fritz Kreisler, en Viena, y el Henry Szering, en México. También conciertos en los grandes escenarios de Europa junto a sinfónicas como la de Viena, Montreal, Moscú y Montecarlo; y recitales bajo la batuta de directores como su compatriota Gustavo Dudamel o el estadounidense Lawrence Foster. “En la figura de este maracucho se cifran de manera harto equilibrada sus acerbos popular y clásico. Lo anterior le ha permitido enfrentarse al repertorio académico más exigente y a la vez sorprender a los públicos del mundo entero con sus ejecuciones solistas de ritmos como el pajarillo, el merengue y otros aires venezolanos emparentados con los llanos que compartimos, y cuya ejecución es tremendamente compleja”, dice Jaime Andrés Monsalve, director musical de la Radio Nacional de Colombia y columnista musical de CROMOS. Y remata: “Recomendadísimo ver a Alexis Cárdenas tanto como solista como acompañado por orquesta”.

Alexis Cárdenas

Alexis Cárdenas

La fuerza venezolana
No es ningún secreto que el país vecino se ha convertido desde hace ya varios años en una potencia de la interpretación de la música clásica. Y lo logró gracias al esfuerzo de un hombre, José Antonio Abreu, quien hace casi cuatro décadas se propuso llenar el país de orquestas con el fin de brindarles a los jóvenes de bajos recursos una oportunidad distinta a la violencia. Hoy se han formado 400.000 músicos en las más de 280 escuelas que hay regadas a lo largo y ancho del país, y de las que han salido prodigios del género como el aclamado director Gustavo Dudamel.
Uno de esos jóvenes fue Alexis Cárdenas, quien aprendió a tocar el violín muy pequeño en la escuela del maestro José Luis Balda, en su natal Maracaibo, y debutó cuando apenas tenía 12 años acompañado por la Orquesta Sinfónica de la ciudad. Dos años más tarde ya estaba en Nueva York, en el Juliard School of Music, y a los 17 se trasladó a París, donde continuó sus estudios en el Conservatorio Nacional de Música y Danza patrocinado por la Fundación Mozarteum de Venezuela.“Fue mi padre quien me puso el violín en las manos y se ocupó de que trabajara en él. Hoy le agradezco porque muchas veces los niños no tienen la paciencia de portar un instrumento tan cruel como ese”, dice al otro del teléfono, desde su casa en la ciudad luz.
Luego su carrera musical descolló y el resto es historia: grandes escenarios, discos en solitario (como Geológico, en 2008), otros más junto a Recoveco (un grupo que fundó junto a músicos venezolanos y colombianos) y finalmente, desde hace dos años, el Alexis Cárdenas Cuarteto. “Desde hace mucho tiempo quería hacer un grupo donde se mezclaran el jazz, la música latina y lo clásico, hasta que apareció Jorge Glem y salió. Hoy somos un grupo en el que todos tenemos el alma afinada”, dice.
Quienes no lo vieron a principio de año en el Festival Internacional de Música de Cartagena podrán hacerlo en el próximo Festival Internacional de Música de Medellín, donde se presentará con su grupo el 13 de septiembre. La calidad de su sonido –aunque difícil de etiquetar– es indiscutible. Como lo reafirma el crítico musical Juan Carlos Garay: “Una de las impresiones que dejó en el Festival de Cartagena es su modestia, que contrasta con su versatilidad: Alexis es magnífico interpretando a Bach y también magnífico tocando un joropo”.