Vía: Ámbito.com

Peter Gabriel

Peter Gabriel

El primer impulso al hablar del inglés Peter Gabriel es ubicarlo en el mundo del rock. Y tiene sentido, porque una parte importante de su carrera la hizo como cantante de un grupo emblemático como Genesis -del que fue cofundador- y porque toda su cancionística, sus ritmos, sus ámbitos de expresión y los instrumentos elegidos para acompañar esas composiciones están íntimamente relacionados con ese mundo.

«Live Blood». Peter Gabriel. Real World/Eagle Records/Leader Music ST2EA295.

«Live Blood». Peter Gabriel. Real World/Eagle Records/Leader Music ST2EA295.

Pero si bien eso es cierto, es también sumamente parcial, porque Gabriel fue un precursor en eso que hoy llaman «stage diving» -o sea, apelar a los recursos operísticos de escenografía y vestuario como parte sustancial de sus espectáculos-, fue pionero en el concepto de megashow de estadio, se aprovechó de la tecnología sin someterse a ella, y aún con semejante despliegue jamás se olvidó del contenido de sus temas.Ya con más de 60 años de vida, emprendió una gira distinta que también pasó brillantemente por el club GEBA de Buenos Aires. Salió al mundo con un proyecto sinfónico al que llamó «New Blood Orchestra». Tuvo en el arreglador John Metcalfe y en el director Ben Foster dos compañeros fundamentales. Se hizo acompañar en diferentes lugares del mundo por organismos sinfónicos conformados por algunos puntales propios en gira sumados a músicos locales. Armó un repertorio con muchos de sus grandes éxitos propios –»Biko», «Digging in the Dirt», «San Jacinto», «In Your Eyes» y muchos más- y algún «cover». Y entregó conciertos de muy alto nivel.

El disco que comentamos corresponde a la parada londinense de la gira y fue grabado en marzo de 2011 en el HMV Hammersmith Apollo. Su hija Melanie, Ane Brun, Tom Cawley y Sevara Nazarkhan fueron sus invitados en voces corales o solistas. Y lo que quedó registrado es tan bello y recordable como lo que hizo Gabriel en nuestro país en octubre de ese mismo año.