Exclusivo para Venezuela Sinfónica | Luis Ernesto Gómez | Compositor musical y Profesor de la Universidad Simón Bolívar, Caracas, Venezuela.

Los logros éticos y estéticos de El Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela son noticia frecuente tanto a nivel local como internacional. Impresiona la constancia, la eficiencia, la disciplina combinada con el júbilo en sus interpretaciones, todo ello resultado de una metodología de enseñanza basada en el “aprender haciendo” y una visión ética de rescate social a través de la música. Han transcurrido cuarenta años desde sus duros comienzos, en 1975, cuando el maestro José Antonio Abreu creó la Orquesta Sinfónica Juvenil, la cual dio paso, con el tiempo, a la creación del El Sistema, una red de núcleos que ha permitido que hoy sea posible una Fundación con niños estudiando música en cada Estado del país.

La práctica orquestal brinda a sus integrantes identidad y autoestima, trabajo en equipo, allí los niños conciertan musicalmente unos con otros, el joven en su condición de artista, educado en la música, discierne, aspira, escala, explica el maestro José Antonio Abreu en el documental Tocar y Luchar (Arvelo, 2006). Así, ladrillo a ladrillo, la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar se convirtió en el summum de los músicos más destacados de estos núcleos en más de cuarenta años desde sus inicios. A la par surgen diferentes agrupaciones con estas peculiaridades, entre las que podemos mencionar a la Orquesta Juvenil Teresa Carreño, Orquesta de Juventudes Francisco de Miranda, entre otras. Sus actuaciones locales e internacionales han sido memorables, y han emocionado tanto al gran público que Sir Simón Rattle declara en 2004 que en Venezuela está ocurriendo algo único en el mundo y que es el “futuro de la música clásica”. A todo ello le acompañan la presencia de coros juveniles y profesionales, coros de manos blancas, instrumentos musicales venezolanos (Misión  Alma Llanera), Orquestas Penitenciarias, el Programa Académico Orquestal, el Festival Latinoamericano de Música, Cátedras por cada instrumento, Cátedras de Composición, Dirección, Luthería, entre muchas iniciativas y logros.

A pesar de todo ello, a finales de 2014 apareció en Londres la publicación en inglés del libro “El Sistema, orquestando la juventud venezolana” (El Sistema: Orchestrating Venezuela´s Youth) cuyo autor, Geoff Baker, Profesor en el Departamento de Música de Royal Holloway en la Universidad de Londres, realiza una serie de observaciones a El Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, tildándolo de autocrático, esclavista, idealizado, irregular en sus manejos financieros, con casos de arbitrariedades entre maestros y alumnos, modelo de tiranía, “entrenamiento militar”, es decir, endilga una serie de acusaciones tajantes que se compromete con empeño en la pérdida de objetividad. Recibido en el núcleo Montalbán en Venezuela en 2010, el Profesor Baker no supo entender la dimensión de lo que presenciaba y decidió tomar un sendero oscuro de interpretaciones.

Veamos un extracto de su pluma:

“músicos comunes han sido más escépticos… “Sí, es un modelo”, dijo alguien, “de la tiranía absoluta: una sociedad donde alguien estará siempre diciéndole a usted qué hacer… Que podrá ser organizado, por supuesto, porque tienes a alguien con una gran cantidad de poder que te dice exactamente qué hacer, y mantienes tu boca cerrada. Fin de la historia”.

Este es el tipo de aseveraciones que estila tanto en el libro como en su artículo publicado en The Guardian, “El Sistema, ¿Un Modelo de Tiranía?”. Aseveraciones donde siempre alguien dice, espectros anónimos y tendenciosos cargados con acusaciones sin bases, sin pruebas, asumiendo para sí, el injerente papel de extremado juez musical.  Las fuentes de esas denuncias son, en su mayoría, personas anónimas, fantasmas, cuyos nombres supuestamente no puede identificar para proteger su identidad por posibles represalias, así junto con la continua cita o exposición de ideas de sociólogos y autores que los usa como soporte a su fustigante y pormenorizado discurso, despliega con pericia el descrédito, porque lo que “parece” bueno en realidad no lo es. Construye un andamio de rumores, convirtiendo el libro es lo más parecido a una digresión sofista, para proclamar un hilo discursivo satanizante como verdad, colocándolo a él como “estrella justiciera”, tratando de oscurecer la luz que muchos han visto en el escenario: una música exquisita, impecable de las manos de los músicos de El Sistema.

¿Qué busca conseguir este académico? ¿Cuáles objetivos hay en su agenda oculta? ¿Está dispuesto Baker a ofrecer críticas constructivas? ¿su interés se fundamenta en conseguir solo créditos mediáticos del ejercicio sensacionalista? ¿Por qué invertir tanta energía en la elaboración y publicación de un libro en Londres para incluir supuestas denuncias? ¿Baker deseó llegar objetivamente a la verdad “científica”? ¿Baker planeó realmente hacer trabajo de campo en los núcleos de El Sistema para decir la “verdad”? ¿o para diseñar una verdad a medias,  distorsionada según intereses y metas personales? ¿Existirán intereses políticos de grupos internacionales queriendo que El Sistema no brille, no exista, no se expanda en el mundo?

Foto del Concierto 40 Aniversario de El Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela

Foto del Concierto 40 Aniversario de El Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela

Según lo analizado hasta el momento, la intención de Baker no es ofrecer una crítica constructiva, sino crear una fuerza de antítesis constante, bien dispuesta a distorsionar argumentos y crear falsas afirmaciones o medias verdades, figuras retóricas para construir un entramado que genere impacto mediático continuado. Esto es lo más parecido a una campaña de oposición internacional para denostar los logros de Venezuela con posibles intereses políticos y financieros detrás. Nada peor que fabricar el triunfo personal como investigador basado en la destrucción del otro, así como prestar su imagen académica para el intento de provocar el derrumbe de la opinión internacional de un modelo musical que ha sobrepasado las expectativas y que sigue dando muestras de excelencia social y musical de forma tan constante que no deja de impresionar. Esta campaña satanizadora y sensacionalista está aplicando a nivel internacional la receta goebbeliana de publicar la mentira tantas veces para que parezca verdad.

No es posible para Baker -y para quienes están detrás de él- que de un país “subdesarrollado” como Venezuela pueda surgir tal magnitud de energía musical con tan alto patrones de calidad y que genere tanto revuelo. El autor sostiene que

“El Sistema, es una estructura discursiva, construida por un maestro orador. Abreu tiene todos los mejores aforismos –“la cultura para los pobres no puede ser una pobre cultura”, “La inmensa riqueza espiritual que engendra la música en sí misma […] termina por vencer la pobreza material” – y sus seguidores los conocen de memoria”.  

La realidad es que estas frases del maestro José Antonio Abreu son la síntesis de un pensamiento humanista sin precedentes, que ha logrado captar la atención de innumerables audiencias y ha cosechado un sinfín de premios, el Premio Príncipe de Asturias en 2008, el Right Livelihood en 2001, por mencionar algunos. Muchos quisieran tener la capacidad inspiradora que el maestro Abreu posee, es un maestro del convencimiento y de la gerencia orientada al logro, liderazgo fundamentado en una brillante inteligencia y sensibilidad humana, con alta capacidad de emocionar por un ideal (el mismo Baker reniega de la energía emocional con propósitos “investigativos”, sugestivos). Realmente, José Antonio Abreu y cada uno de los integrantes de El Sistema están logrando un posicionamiento sin precedentes en el mundo, un reconocimiento nacional irrebatible y digno de estudio. La filosofía de El Sistema es apenas el comienzo de lo que ocurre: “La música al enriquecer espiritualmente es un arma contra la pobreza material”.

Foto del Concierto 40 Aniversario de El Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela

Foto del Concierto 40 Aniversario de El Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela

Para Baker sería mejor que Venezuela fuera un país sin orquestas, sin éxito, sin juventud desbordando talento, sin políticas que condujeran ese talento a las cimas artísticas, sin apoyo para lograr sus fines sociales. Para él sería mejor que Venezuela no tuviera a Gustavo Dudamel dirigiendo las orquestas del mundo con un éxito impresionante.

El Sistema es un logro de alto valor, capaz de levantar el ánimo nacional, modelo de éxito, ejemplo íntegro que sobrepasa fronteras, en el campo musical y fuera de él. Le corresponde a otros investigadores ir a los núcleos para hacer un entramado discursivo pleno de verdades respaldadas por una metodología clara para contribuir sinérgicamente desde las disciplinas científicas y culturales, en la edificación de nuevos proyectos de fortalecimiento.

Baker sostiene que “ha habido una desconexión entre la investigación musical actual y El Sistema, y parte de mi objetivo es realizar esta conexión”.  ¿Pero de qué manera hace esta “conexión” entre la investigación musical actual y El Sistema? Donde Baker ve liderazgos autocráticos, dictatoriales, otro investigador de mayor neutralidad podría ver trabajo en equipo, donde Baker ve tiranía, opresión, otro investigador podrá interpretarlo como convencimiento. Donde Baker se centra en un punto oscuro, otro podrá centrarse en la luminiscencia de las cosas musicales. Sólo otro tipo de investigador basado en la ecuanimidad podrá generar verdaderos aportes, indicadores de mejora, cualidades a incentivar, posibilidades reales como fruto de la confluencia de saberes bien conducidos en dirección al ideal ético y estético y a la vocación formadora de El Sistema.

Es un hecho que la filosofía de El Sistema se está replicando en Inglaterra y otros lugares de Europa.  Este modelo social de rescate, a través de la música, está siendo exportado y apropiado por países de otras latitudes del mundo. En Suramérica pueden verse programas de El Sistema en Argentina, Perú, Chile, Brasil, Colombia y Uruguay. Convenios de asesoramiento pedagógico con Venezuela van y vienen. En Estados Unidos es apropiado destacar el convenio LA PHIL – YOLA, que hace vida en Los Angeles, y que está constituido por 3 orquestas y los programas YOLA-EXPO, YOLA-HOLA, YOLA-LACHSA, YOLA NEIGHBORHOOD Project y el Simposio anual Take-a-Stand. Adicionalmente podemos mencionar el Programa Sistema Felows del NEC New England Conservatory, así como también Longy School of Music of Bard College de la Universidad de Bard con el Proyecto Sistema Side by Side, Kidznotes en Carolina del Norte y el Washington Heights Music Proyect  en Manhattan. Programas constituidos y fortaleciéndose están haciendo vida en África (Sudáfrica, Angola, Kenia y Uganda), en Europa (Francia, Groenlandia, Suecia, Portugal, Italia, Escocia, Inglaterra, Armenia, Turquía), así como también en Asia (Corea del Sur, Filipinas, India, Japón, Taiwan) y en Oceanía (Australia, Nueva Zelanda). Ante esto, es poco menos que difícil contener el asombro.  No obstante, veamos el mapa de réplicas de núcleos en Europa:

Réplica de El Sistema de Orquestas Juveniles de Venezuela en Europa. Fuente: http://www.sistemaeurope.org/

Réplica de El Sistema de Orquestas Juveniles de Venezuela en Europa. Fuente: http://www.sistemaeurope.org/

Así como en la historia del mundo han existido grupos a favor de la guerra y otras actividades no humanitarias, es bastante probable que aún en estos días existan movimientos antagonistas a la paz y otros valores éticos, y por ende, a la expansión de un movimiento musical como El Sistema que busca la inserción social de la juventud en el mundo a través de la música. De ser así, sería un hecho lamentable para el mundo.

Gracias a convenios y alianzas públicas con organismos internacionales de seriedad comprobada como el BID y PNUD ha sido posible la realización de estudios de impacto, proyectos de apoyo al fortalecimiento de El Sistema, al Centro de Acción Social por la Música y otros centros regionales, adquisición de instrumentos musicales, capacitación de nuevos docentes, instrumentación de un sistema de seguimiento y control, por mencionar algunas acciones, entre muchas, que siguen en curso y cuyo soporte sigue siendo constante. Es fácilmente comprensible que un proyecto que muestra resultados de manera tan directa, que no se circunscribe a los fríos números de un papel, tiene un trecho adelantado para conseguir lo que se propone.

Gustavo Dudamel

Gustavo Dudamel

No ha sido fácil lo que El Sistema ha logrado para Venezuela y el mundo, ha sido el talento de muchos que apuestan a la construcción de un sueño ética y estéticamente admirable.  Sus logros han brindado luz a este mundo lleno de problemas sociales.  Como el sol cuya luz no puede ser tapada por un dedo cualquiera, El Sistema se ha convertido en una referencia social y  artística a nivel mundial, cuya realidad no puede ser cegada por las visiones mezquinas de quienes persiguen méritos personales y no reconocen los éxitos colectivos, de aquellos que se quedan allí en el intrascendente asunto de propagar rumores y buscar imperfecciones, en el increíble ejercicio musicológico de la negatividad. Todo ello a contracorriente de un mundo que necesita esperanza, hermandad, alegría, paz, motivación, logros dándole color a una vida, a una sociedad que históricamente sigue buscando ser cada vez más humana.

Referencias:

Amaya, Víctor (2014). El Sistema se defiende ante acusaciones. El director de la Orquesta Juvenil de Caracas, Dietrich Paredes, respondió los señalamientos del académico inglés Geoff Baker. Ultimas Noticias, 13-11-2014. Disponible en: Ultimas Noticias

Baker, Geoff (2014). El Sistema ¿Un modelo de tiranía?. The Guardian. Disponible en: The Guardian.com

Baker, Geoff (2014). El Sistema: Orquestando la juventud venezolana. Capítulo 1. Version en castellano. Disponible en: El Sistema: Orquestando la juventud venezolana

Vulliamy, Ed (2010). “Simon Rattle: Abreu deserves the Nobel peace prize”. “The renowned conductor says José Antonio Abreu should be honoured internationally for his achievement in devising El Sistema, the music education project”. The Guardian. 03/10/2010. Disponible en: The Guardian.com

Página web Sistema Europe (2014-2015). Disponible en: Sistema Europe

BID Página web (2011). “Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela: Evaluación de Impactos” VE-T1026. Disponible: Aquí

BID Página web (2006). “Programa de Apoyo al Centro de Acción Social por la Música Fase II” VE-T1026. Disponible en: BID

Xiomara Alemán, Suzanne Duryea, Melisa Morales y Marco Stampini. “Música para un futuro mejor”. Disponible en: IADB

Página web del PNUD (2015). “PNUD acompañó al Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela en la celebración de su 40 aniversario”. 10/02/2015. Disponible en: PNUD

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LUIS ERNESTO GÓMEZ
(Maracay, Venezuela, 1977)

Compositor musical y Profesor de la Universidad Simón Bolívar, Caracas, Venezuela. Magister en Música de la Universidad Simón Bolívar (2011). Licenciado en Música Mención Composición del Instituto Universitario de Estudios Musicales (2006). Licenciado en Computación de la Universidad de Carabobo (1999).

Su obra sinfónica Dialéctica de lo Incierto se hizo merecedora del Premio Municipal de Música 2003 en su mención Obra Sinfónica Breve, así como su Cuarteto de Cuerdas no. 2 que fue a su vez galardonado en el II Salón de Jóvenes Compositores 2005. Su Concierto para Orquesta (de 40 minutos de duración) obtuvo el 1er Lugar-Premio Antonio Estévez en el I Concurso Nacional de Composición Musical 2010 de la Orquesta Sinfónica de Venezuela. En 2012, escribió por encargo de la Fundación de Investigaciones Sismológicas de Venezuela, la obra sinfónica El terremoto del Jueves Santo, 1812, creada para ser marco sonoro de la exposición “El terremoto de Caracas de 1812, dos siglos después” de la Galería de Arte Nacional.

En Poesía, ha publicado El Otro Lado de la Página (Consejo Nacional de la Cultura, Edición Cada Día Un Libro, 2005) y Cuerpo de Piélago (Taller Editorial El Pez Soluble, 2006). Una selección de sus poemas aparece en los libros Desde el Patio del Limonero (Taller Editorial El Pez Soluble, 2006), Amanecieron de Bala (Editorial El Perro y la Rana, 2007), Revista Poesía, No. 153. Joven Poesía venezolana (Universidad de Carabobo, 2011) y Memorias del IX Festival Internacional de Poesía de El Salvador (Fundación Poetas de El Salvador, 2010).

Ha realizado Talleres de Poesía bajo la dirección de los poetas William Osuna, Edda Armas, Belén Ojeda, Armando Rojas Guardia y Zulema Moret. Ha participado en II, IV y VI Festival Mundial de Poesía de Caracas 2005, 2007, 2009 y IV Feria Internacional del Libro, Caracas, 2008 y fue invitado a la IX Festival Internacional de Poesía El Salvador 2010. Ha publicado artículos en las revistas Amazonía (Parlamento Amazónico), Zona Tórrida (Universidad de Carabobo) Arte de leer, Poder vivir y A Plena Voz (Ministerio del Poder Popular para la Cultura). Su obra “La Caja Negra” para soprano, violín, cello, guitarra y percusión con texto del poeta Luis Alberto Angulo será estrenada en el Festival MusicArte en Panamá, el próximo 17 de Junio por el Ensamble Dal Niente (Chicago) en Ciudad de Panamá. Tres de sus obras han sido publicadas por la editorial Cayambis Music Press de Virginia, EEUU): Cantos Veloces para clarinete, Tres Piezas Invictas para piano y Cuarteto de Cuerdas no. 1 “Máquinas de Picabia”.

Actualmente se desempeña como Profesor en la Universidad Simón Bolívar luego de haber ganado el Concurso de credenciales.

Luis Ernesto Gómez
www.luisegomez.blogspot.com
www.myspace.com/luisegomez