Vía Prensa FundaMusical

La agrupación líder del programa de Educación Especial de El Sistema se prepara para presentarse en este importante festival de música con un gran entusiasmo por mostrar su habilidad para expresarse con la música

Con un repertorio que incluye tanto obras universales como de la música tradicional venezolana y, que además se apoya con el toque mágico de la gestual, el Coro de Manos Blancas se prepara para mostrar ante el mundo el poder transformador de la música, durante su debut internacional en el Festival de Salzburgo.

Para los niños y adultos que integran la agrupación líder del programa de Educación Especial de El Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, hacer música “es como  comulgar con Dios”. Ese es el pensamiento que comparten sus 120 integrantes, quienes guardan una gran expectativa ante esta presentación fuera de nuestras fronteras. Sin embargo, están seguros del impacto que causarán sus capacidades de interpretación musical, ya que, además  del grupo vocal, el coro incluye el lenguaje del gesto.

Naybeth García, directora del Coro de Manos Blancas, es la  encargada de conducir el sentimiento de cada composición vocal, de modo que la gesticulación tenga un sentido correspondiente al canto en cada obra. “Para mí es un orgullo que Venezuela tenga la oportunidad de llevar una esperanza de vida a Salzburgo, ya que las personas que se han integrado a la música a través de este programa han superado barrera físicas, cognitivas y psicológicas. Este es un trabajo exigente, que les ha permitido socializar e integrarse a una actividad formativa y enriquecedora. La emoción de un debut internacional es indescriptible”, comentó.

Por su parte, Luis Chinchilla, responsable de la dirección coral, se concentra en la perfecta armonía de las voces de los niños, jóvenes y adultos con capacidades comprometidas, déficit visual, impedimento motor, dificultades de aprendizaje y autismo, entre otras formas de condiciones especiales que presentan los integrantes del  Coro de Manos Blancas. Además de cuidar la interpretación musical, debe trabajar en perfecta sincronización con Naybeth García. En conjunto logran un trabajo de profunda persuasión para el público.

“Nosotros preparamos el repertorio del mismo modo que lo hacen todas las agrupaciones corales. Los muchachos reciben la misma exigencia pero cada uno en su proceso de aprendizaje. Sin embargo, debemos realizar el trabajo técnico para acompasar los movimientos corporales con la música. Este programa integra a sus participantes a una rutina artística que tiene efectos reales en su cotidianidad. Aquí nos hemos convertido en una gran familia que trabaja con la misma disciplina y rigurosidad de las agrupaciones musicales del mundo. Ellos han roto sus propios límites a través de esta oportunidad que les brinda El Sistema”, expuso Chinchilla.

Aunque el Coro de Manos Blancas está anclado en la capital del estado Lara, el programa pedagógico reúne a más de dos mil niños, jóvenes y adultos de toda la entidad para atender sus necesidades especiales, a través de la formación musical. A Barquisimeto llegan participantes de otros 30 núcleos del territorio larense para adiestrarse en cuatro componentes: formación general, pedagógica, especializada y profesional.

A través de los testimonios de superación de algunos integrantes como Leangeris García, Milagros Ginés, Génesis Évora y Jessica Montes de Oca, es posible entender la dimensión del trabajo que realiza el Coro de Manos Blancas. Sus actuaciones tocan al alma por la simplicidad y perfección lograda con un método de comprobada eficacia en sus 18 años de labor ininterrumpida.

Las voces y gestos del Coro de Manos Blancas se alistan para continuar transmitiendo una belleza celestial, que demuestra logros significativos en los 38 años de El Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, ente rector de la Fundación Musical Simón Bolívar, adscrita al Ministerio del Poder Popular del Despacho de la Presidencia y Seguimiento de la Gestión de Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, en el que “Los niños y jóvenes venezolanos triunfan con la música”.